En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
SERGIO ESTEBAN VÉLEZ
El Mundo, 9 de septiembre de 2009
En medio del convulsionado panorama nacional, nada tan reconfortante como encontrar nuevos valores que se esfuercen por enriquecer nuestra cultura. Hoy, me referiré a dos de ellos:
- Por estos días, se presenta en la tradicional galería “La Oficina”, la exposición “De bichos y modas entre telas”, del artista antioqueño Aníbal Vallejo Garzón, quien regresó a nuestra ciudad, el año pasado, luego de una larga formación artística, en Europa y en los Estados Unidos.
La muestra comprende dibujos en gran formato, sobre lienzo. En algunos de ellos, está presente el bordado, trazo que ha dejado en la obra de Aníbal el interés que anteriormente tuvo por el Diseño de Modas.
Me atrevería a aseverar que este artista, a pesar de su juventud, es uno de los mejores dibujantes actuales de nuestra tierra y cada vez se constituye con más fuerza en uno de nuestros más prometedores valores en las Artes. Esto no es gratuito, pues en él se han sumado el hecho de haber nacido en una de las familias más hondamente artísticas de nuestra ciudad y el empeño y seriedad con que ha asumido la exploración de las artes, desde su adolescencia.
Aníbal, al igual que los exponentes de una importante vertiente del arte actual en Europa, ha querido retomar el dibujo y la pintura como manifestaciones máximas de las Artes Plásticas, más allá de las instalaciones y performances, tan en boga en el momento.
Su trabajo es profundamente onírico y original. Así, logra sorprender al espectador, con figuras irreales que, al mismo tiempo, son de una perfección plástica desconcertante, cuya dificultad de ejecución es necesario resaltar, teniendo en cuenta el gran formato de las obras. Vale la pena, sin duda, ir a ver esta exhibición.
- El corajudo trabajador de la cultura Henry Posada Losada nos ha hecho llegar su bello poemario “Pétalos de sangre”. Como su nombre lo indica, esta obra está cargada de dolor existencial. De corte muy moderno, el conjunto de los 36 poemas de este libro ha ganado merecidos aplausos. El último de ellos fue el reconocimiento que le hizo el Premio Nacional de Poesía “Carlos Héctor Trejos Reyes”, al escogerlo como uno de los cinco trabajos laureados este año.
Y no es raro que este gestor cultural paisa (oriundo de La Ceja) comience su carrera poética con una producción tan elevada, pues, desde hace años, ha hecho de la literatura la mayor de sus pasiones y ha preferido relacionarse con poetas y gente de la cultura, empezando por Estanislao Zuleta, a quien considera su maestro.
Precisamente, el trabajo de uno de sus amigos, el poeta Juan Manuel Roca, fue el objeto de su libro anterior, “Roca-bulario”.
Y como “adicto a las Letras”, se ha encargado, además, de hacer un invaluable apostolado de divulgación de las mismas. Desde Bogotá, dirige y conduce el programa “Tintos y tintas”, difundido por muchas de las principales estaciones culturales del país. En Medellín, podemos sintonizarlo a través de U.N. Radio, y en el Oriente Antioqueño, por la emisora de la Universidad de Antioquia. También puede
escucharse por Internet.
Con más de 200 emisiones acerca de los más representativos escritores, artistas plásticos y directores de Cine de Colombia (y muchas veces, con destacados invitados internacionales), Henry Posada ha hecho de “Tintos y tintas” uno de los mejores programas culturales de nuestra radio.
Anteriormente, nuestro personaje ya había ejercido el periodismo cultural, con igual eficiencia, en diversos diarios y revistas nacionales.
Y para completar, nuestro amigo Henry acaba de hacer su primera incursión en el Séptimo Arte. El joven cineasta Rubén Mendoza (reconocido especialmente por “La cerca”) lo invitó a interpretarse a sí mismo, en el papel de Santiago el poeta, en su nueva producción, “La sociedad del semáforo”, la cual se estrenará, en unos cuantos meses.
Como si fuera poco, Henry adelanta también la escritura de una novela, “Los hijos de la ira”, en la cual esperamos que estalle su inconsciente, después de ser nutrido, por tanto tiempo, con las mejores lecturas, que lo han hecho devenir en un verdadero “connaisseur”. Ya estamos ansiosos por leerla con el mismo
placer con que hemos gustado su magnífico nuevo poemario.
PUNTO APARTE: En la columna de opinión “De limosneros y pordioseros” (El Colombiano, 6 de septiembre), una distinguida columnista comienza el texto citando el Diccionario de la Real Academia Española. Sin embargo, más abajo, se le suelta la expresión “!Lo más de rico!”. Y como no la encierra entre comillas, nos quedamos sin saber si la periodista utiliza a propósito el antiguo lenguaje pueblerino o si considera que expresiones como esa puedan usarse en el lenguaje culto y en el discurso periodístico.
Según el Diccionario Panhispánico de Dudas, de la RAE, la forma correcta de este adjetivo o adverbio es “de lo más” y nunca, “lo más de”. Al respecto, tal diccionario nos dice que “de lo más”: “Equivale a muy: ‘Te encuentro de lo más bien’ Cuando lo que sigue es un adjetivo, este concuerda en género y número con el sustantivo al que se refiere: ‘La despedida fue de lo más rutinaria y amistosa’. En el español coloquial americano se suprime a veces, en estos casos, la preposición de: ‘Rosalinda está lo más bien’”.