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  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
  • El blog de Sergio Esteban Vélez
  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
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El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

24 noviembre 2012 6 24 /11 /noviembre /2012 22:19

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

 

Por estos días, uno de los temas más comentados en nuestra Medellín es el decreto por medio del cual el Gobernador de Antioquia prohíbe que, en las instituciones educativas del Departamento, se realicen reinados, desfiles de modas y cualquier otra actividad que resalte la belleza de la mujer paisa o los demás atributos (como la simpatía y las buenas maneras) que generalmente son premiados en los reinados.

 

Hace cinco años, en estas mismas páginas, publiqué dos columnas sobre ese mismo tema. Con todo respeto hacia el señor Gobernador y hacia ustedes, queridos lectores, me gustaría reproducir de nuevo algunas de las consideraciones que en tal momento expuse, y que hacen pensar que los reinados en nuestro país, hacen más bien que mal:

 

Si en nuestro medio es bien visto que haya quienes trabajen sin descanso para llegar a ser ricos; que otros se dediquen a leer compulsivamente para volverse los más cultos; que otros entreguen su vida a la oración para ser los más espirituales, y que los deportistas entrenen con todas sus fuerzas, constantemente, para ganar una medalla olímpica... ¿Por qué se ataca el hecho de que una persona se consagre a hacer ejercicio, vigile sus comidas y se someta a toda clase de masajes, retoques y otras torturas, con la finalidad de mejorar su apariencia estética y ser la más bella? ¿Por qué es loable la meta de “domar el cuerpo” para nadar más rápido que los demás, pero no la de disciplinarlo y pulirlo para tener una figura armoniosa?

 

Bien sabemos que en el exterior, la imagen de Colombia es mayoritariamente negativa y que el nombre de nuestro país es casi siempre asociado con narcotráfico y violencia. Pero me contaba una embajadora que los pocos aspectos positivos por los que es conocida Colombia en el Orbe son, en su orden: el fútbol (aunque ya no seamos sobresalientes en este deporte), las reinas de belleza, las telenovelas (justamente, por la belleza de las actrices), el café y las esmeraldas. Infortunadamente, en esta lista no están incluidos nuestros escritores, artistas y científicos, ni la amabilidad de nuestras gentes, ni tantos otros tesoros de nuestra patria.

 

Y el segundo lugar que ocupan las reinas se debe, más que todo, a que casi siempre nuestras representantes resultan incluidas entre las finalistas de Miss Universo y de los demás reinados mundiales. Ellas presentan, entonces, lo bello de Colombia y hacen que los miles de millones de televidentes de estos certámenes queden enamorados, por un minuto, del fascinante producto de nuestra mezcla de razas. Los que se esfuerzan por hacer que el nombre de Colombia se luzca ante el mundo, ¿saben cuánto vale un minuto de publicidad positiva en la televisión mundial?

 

Las altas posiciones que alcanzan nuestras reinas en estos concursos incrementan la reputación del país, tanto como cuando (como acabamos de gozarlo) obtenemos medallas en olimpiadas o campeonatos internacionales y deberían enorgullecernos, como cuando vimos a la paisa Mariana Pajón reinando en el podio del BMX.

 

Y como, gracias a los reinados, se ha propagado por el mundo la fama de que nuestras ciudades son las que tienen más mujeres bellas por kilómetro cuadrado. Cuando uno conversa con los extranjeros que visitan Colombia, se encuentra con frecuencia con que ellos manifiestan que vinieron atraídos por la célebre belleza de sus mujeres. Y son muchos los que, soñando con la dulzura y delicadeza de nuestras féminas, vienen al país a encontrar esposa... Y justamente esto es lo que hace que miles de muchachas pobres de Cartagena y Santa Marta se despierten todos los días con la única ilusión de que algún turista se case con ellas y las saque de su infrahumana miseria.

 

Y no sólo el turismo se nutre de los reinados, sino también, el empleo, incluso en los pequeños reinados de fiestas municipales. Y todo esto sin hablar de la alegría enorme que traen los reinados a nuestra gente. Hasta en el precario colegio del pueblo más pequeño, perseguido por la violencia y la pobreza, los reinados logran que las personas olviden por un instante el agobio oprobioso de sus terribles flagelos y rían y aplaudan con regocijo. ¿Será que sobra un escape como este, ante los males dolorosos que afronta Colombia?

 

Y precisamente, en relación con los problemas sociales del país, nuestras reinas cumplen una formidable labor de apoyo a un sinnúmero de causas cívicas y de beneficencia. Las señoritas Colombia y las demás reinas, activísimas y generosas, pasan su año de reinado dedicadas a participar gratuitamente en eventos de caridad. Este es uno de los motivos por los cuales son recordadas con tanto cariño.

 

Siendo una producción nacional de larga tradición, para cuyo éxito colaboran múltiples sectores y una inmensa cantidad de personas, y considerado como una industria, el proceso de los reinados se puede equiparar al de las Danzas Folclóricas y al de las Artesanías... ¿Y quién y con cuáles argumentos podría oponerse a éstas o, peor aún, prohibirlas?

 

El Mundo, 16 de agosto de 2012

 

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24 noviembre 2012 6 24 /11 /noviembre /2012 22:16

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

 

Pablo Escobar, el monstruo que sumió a nuestra patria en el pánico y en el dolor, está de nuevo de moda en Colombia. Y, a pesar de que se supone que la nueva telenovela sobre su vida es una versión “contada por los familiares de sus víctimas”, la serie, según me he enterado, está logrando un resultado muy distinto del esperado: nuestros jóvenes, que no vivieron la época ominosa de la guerra de Escobar, están enalteciéndolo como ídolo, sufren con los peligros que pueda enfrentar en la serie el maléfico personaje y minimizan el impacto destructivo de su mente criminal. 

 

Y, dado que los productores de “Escobar, el patrón del mal” han manifestado interés por rescatar la figura y el mérito de los grandes personajes del país eliminados por el protagonista, me ha sorprendido constatar cómo, al mismo tiempo que la serie consagra, por ejemplo, cuatro capítulos enteros al homicidio y exequias de don Guillermo Cano, no se refiere en ningún momento al infame secuestro y asesinato del industrial y filántropo antioqueño Diego Echavarría Misas, cuya autoría se ha imputado desde siempre a Escobar. 

 

Es inadmisible que los distinguidos realizadores bogotanos (el hijo de don Guillermo Cano y la sobrina de Luis Carlos Galán) consideren que el crimen de don Diego Echavarría no merece ni mínima mención. Y este hecho histórico no puede ser soslayado, no sólo por haber sido el primer “gran golpe” de Escobar y por la consternación y el duelo que produjo en la sociedad antioqueña, sino también por la categoría de la víctima.

 

La familia Echavarría Misas es una de las más sobresalientes de la industria colombiana del siglo XX. A ellos se debe la fundación y desarrollo de Coltejer, del Banco Comercial Antioqueño, de Corona y de otras muchas empresas importantes del país. Pero, lo más loable es que sus miembros ostentaron siempre la más pura vocación filantrópica y de servicio a la comunidad (basta recordar que la construcción y establecimiento del Hospital San Vicente de Paúl se debe en gran medida a la generosidad inmensa de don Alejandro Echavarría Isaza, padre de los Echavarría Misas).

 

Y, entre los Echavarría Misas, quien logró una mayor entrega a la causa del bien común fue don Diego. Él y su esposa, doña Benedikta, fueron fundadores o máximos benefactores de escuelas, hospitales, ancianatos, bibliotecas, museos y casas de la cultura y de desarrollo comunitario. Su fortuna, una de las más considerables de Antioquia, fue destinada casi en su totalidad a obras sociales y culturales. Los pobres lo veían como a un santo. Para una lista rápida de las donaciones más importantes de esta venerable pareja, necesitaría publicar dos columnas enteras. El ejercicio ya lo hicimos en estas mismas páginas en agosto y septiembre del 2010.

 

Imperdonable que los supuestamente objetivos productores de “Escobar, el patrón del mal” se hayan enfocado en la glorificación de sus propias familias y hayan decidido lanzar al cajón del olvido a uno de los grandes de Antioquia. Ojalá, ahora, cuando el tema está en los medios, nuestra prensa se encargara de rendir a don Diego el homenaje que merece como pocos.

 

Pero, como no todas las noticias pueden ser malas, nos alegra recibir de los amigos de la Galería Arte Autopista la buena nueva de que el arte paisa está por estos días presente en el marco de las actividades culturales de los Juegos Olímpicos de Londres. La obra del artista y arquitecto antioqueño Juan Rodrigo Piedrahíta está siendo expuesta, en estos tiempos de olimpíadas, en el prestigioso Barbican Centre, de Londres. Tal edificio es uno de los centros culturales más activos de Europa, que comprende no solo la distinguida galería que acoge a nuestro compatriota, sino también otros espacios de alta categoría, como su sala de conciertos, sede de compañías emblemáticas, como la Orquesta Sinfónica de Londres y la Orquesta Sinfónica de la BBC.

 

Esta muestra en Londres del trabajo de Piedrahíta es el punto más alto de un período de éxitos en el cual la obra de este artista ha sido presentada en salas de exhibición de países como España, Estados Unidos, Inglaterra, México y China.  Otro logro de este artista que nos alegró en su momento fue la inclusión de sus creaciones en el exclusivista libro “Gateway-An Artists Time Capsule”, de la  norteamericana Harriete Lawler.

 

La galerista Ana Lucía Mejía, una de las grandes conocedoras y promotoras de la obra de Piedrahíta, nos dice del trabajo de este talentoso medellinense: “Su obra (al óleo sobre lienzo) es de carácter figurativo con matices expresionistas. Trabaja el juguete como elemento simbólico de una realidad de diferentes lecturas para la edad adulta. (...) Su obra está inspirada en vivencias de su infancia. Ya adulto, utiliza las mismas herramientas con otro enfoque para desentrañar el significado de la existencia propia, de los objetos que lo rodean y del tiempo, evocando el disfrute innato de la niñez”.

 

Mil felicitaciones, maestro Piedrahíta.

 

El Mundo, 9 de agosto de 2012

 

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24 noviembre 2012 6 24 /11 /noviembre /2012 22:11

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

 

 

Una de las mejores cosas de vivir en Canadá es tener la oportunidad de disfrutar constantemente de la alta cultura, ampliamente auspiciada y omnipresente en este país. Aquí, un ciudadano promedio puede gozar del inmenso placer de ser asiduo a conciertos, exposiciones de arte y festivales literarios y artísticos diversos.   Personalmente, uno de los certámenes culturales canadienses que más me han maravillado es el Internacional de Fuegos Loto-Quebec, la gran competición intercontinental que desde hace 28 veranos ha presentado en Montreal lo mejor de la pirotecnia mundial.

 

Hoy quiero referirme a la grandiosidad de este evento, que, gracias a su excelencia, ha logrado consolidarse en todo el Orbe como “las olimpiadas de la pirotecnia”.

 

No hay compañía artificiera que no quiera participar en este certamen. Y, si el hecho de ser seleccionado para competir es de suyo un honor que llena de prestigio, obtener el gran trofeo, el “Júpiter”, representa, para el ganador, ser ungido oficialmente entre los “grandes”, ser coronado como “Campeón del mundo”. Los criterios del jurado, a la hora del fallo, son la diversidad y la calidad de las piezas pirotécnicas, la riqueza de los colores, la sincronización, la banda sonora de cada espectáculo, la concepción técnica, la utilización del espacio y la concepción piromusical (armonía de la música y las piezas pirotécnicas, la originalidad y la dinámica rítmica del matrimonio luces-música, durante la media hora que dura cada presentación).

 

Por esto, de todos los rincones del planeta, llegan a este concurso propuestas pirotécnicas de altísimo valor. De ellas, alrededor de 250 se han materializado en Montreal. Así pues, a lo largo de los años, la meta por hacerse al preciado galardón que ofrece este festival ha impulsado un tremendo desarrollo del arte de la pirotecnia. 

 

Porque, entre lo que hay que exaltar de este evento, destaca el hecho de que ha sido el que mejor ha sabido tratar a los trabajadores de la pirotecnia no como artesanos, sino como verdaderos artistas. Es preciso tener en cuenta que hoy en día la tecnología de los fuegos artificiales se ha convertido en todo un arte, de práctica muy compleja, que implica el dominio de sofisticados programas informáticos que logran la ejecución cuasiautomática de las secuencias de las detonaciones, de las exquisitas “coreografías” que estos artistas esbozan y diseñan con todo rigor. 

 

Así, estos creadores deben saberlo todo acerca de los procesos computacionales necesarios para generar todo un sistema de engranaje, debidamente coordinado, que hace que los disparos, al son de la música, vuelen con tanta sincronía y buen ritmo como cualquier espectáculo de ballet.

 

Y además de ser peritos en computación, estos artistas deben también ser expertos en química y en leyes físicas. Gracias a estos conocimientos, consiguen la producción de los colores y los efectos especiales de sus explosiones. Vemos pues cómo la labor del pirotecnista de hoy no consiste simplemente en disparar pólvora desorganizadamente, como algunos podrían creer, sino en desplegar de manera ordenada y perfectamente programada sucesiones prodigiosas de luces espectaculares en el cielo. Un arte lleno de secretos.

 

Y el público sabe apreciar el talento de estos creadores. Se calcula que anualmente más de tres millones de personas se congregan para asistir a estas exhibiciones mágicas. Muchos de ellos, turistas que se desplazan a Montreal atraídos por la reputación incomparable de estos espectáculos. Esto, por supuesto, produce beneficios económicos significativos para la ciudad. Los hoteles presentan altas tasas de ocupación, restaurantes y comercios incrementan sus ingresos, las agencias de viajes prosperan e incluso hay compañías que ofrecen competitivos planes de cruceros por el río San Lorenzo, para ver desde el agua los inefables fuegos pirotécnicos. Todo esto sin contar los cientos de empleos que este campeonato genera directamente.

 

Pero lo más importante es el impacto de esta fiesta en el estado anímico de las personas. Los habitantes de Montreal y los aficionados de todo el mundo esperan el año entero a que sea el verano para poder vibrar en éxtasis con el milagro que realizan los artificieros presentes en esta competición: ¡crear verdaderos cosmos en miniatura! ¡Trazar en el cielo negro los más refinados poemas visuales!

 

Esperamos que no sea lejano el día en el cual nuestros países latinoamericanos hayan avanzado tanto en la resolución de los problemas de infraestructura, educación, salud, vivienda, transporte y demás necesidades básicas de sus ciudadanos, que puedan darse el lujo de utilizar algún dinero extra en diversiones públicas de la calidad y la categoría que los espectáculos del Internacional de Fuegos Loto-Quebec han podido alcanzar. 

 

El Mundo, 1 de agosto de 2012

 

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4 octubre 2012 4 04 /10 /octubre /2012 06:31

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

 

Hace dos semanas, fuimos testigos del triunfo de la compañía de danza colombiana Orkeseos en el emblemático Mundial de Culturas de Drummondville, uno de los eventos preferidos de los canadienses amantes de las tradiciones folclóricas internacionales y uno de los cinco mayores festivales de folclor del mundo.

A lo largo de once días, esta tropa cundinamarquesa de talento excepcional mostró lo mejor de nuestras ricas danzas, en la 31ª versión de tan importante evento, que, como todos los años, se tomó el alma no solamente de la gente de Drummondville, sino también de aquellos que se desplazan desde otros rincones del Canadá para ver reunidas en este festival manifestaciones culturales de excelencia, cuyo disfrute implicaría para cada espectador un viaje a través del mundo (a lo largo de los años, el Mundial de Culturas ha presentado a creadores y artistas de 98 países).

Normalmente, el número de asistentes al certamen supera el cuarto de millón, cifra realmente diciente si se considera que la población de Drummondville apenas supera 72.000 habitantes.

Entre los más de 450 espectáculos y actividades que comprenden este evento de envergadura, tal vez el de mayor prestigio es el Desfile Internacional, en el cual, este año, la sorprendente compañía Orkeseos realmente sobresalió y dejó muy en alto el nombre de nuestra tierra. Tal parada, como afirma la portavoz oficial del festival, es un perfecto "minicarnaval de Río".

En el desfile, tuvimos la oportunidad de constatar lo que para la región del Quebec significa el Mundial de Culturas, no solo por la manera en que dinamiza su economía (genera, según estudios, movimientos por varias decenas de millones de dólares), sino, sobre todo, por el modo en que es esperado y querido por la gente (¡no son muchos los festivales en el mundo con un ejército de más de 2.100 voluntarios!)

Pudimos ver cómo el desfile, el gran evento anual de la pequeña Drummondville, descolló por el buen manejo que se les dio al orden y a la logística. Se trató de una parada gigantesca y multitudinaria ¡de más de un kilómetro de extensión! Los grupos internacionales invitados desfilaron, bailando o cantando, en escuadrones de artistas en vestidos folclóricos de gala, encabezados por conjuntos de música.

A tales grupos se sumaron numerosos artistas locales que ostentaron su virtuosismo, y representantes de grupos cívicos, de beneficencia o educativos de la ciudad de Drummondville.

Los principales exponentes de la dirigencia de la provincia también se hicieron presentes y observaron las comparsas desde las tribunas de privilegio o desde las aceras del recorrido, todas las cuales están, desde varias horas antes del inicio, atestadas de personas (70.000) de todas las edades y clases sociales deseosas por ver de cerca a los centenares de artistas seleccionados.

En definitiva, la ciudad entera se moviliza para esta "procesión". De ahí lo significativo del buen suceso de la presentación de Orkeseos, colombianísima, aunque con nombre griego (significa "la fuerza que toma un hombre para levantarse y bailar").

Orkeseos, activa desde hace más de 30 años, mostró, con enfoque contemporáneo, la histórica fusión de etnias que hace tan diversa y fecunda la cultura de nuestro país. El público los aplaudió con mucho entusiasmo y fue emocionante ver a niños canadienses tratando de imitar la rítmica de nuestras danzas. Su técnica, magistral. No es gratuito que ya hayan ofrecido más de 300 presentaciones en Colombia y en otras latitudes y que la calidad de su desempeño los haya hecho acreedores a premios mundiales, en Europa.

Esperamos que, en años venideros, los asistentes al Mundial de Culturas sigan recordándolos con la misma admiración con la que todavía evocan al estupendo Ballet Folclórico de Antioquia, que, hace ya más de un lustro, dejó huella indeleble en este festival. ¡Qué orgullo!

 

El Mundo, 26 de Julio de 2012

 

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4 octubre 2012 4 04 /10 /octubre /2012 06:27

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

 

Es doloroso constatar cómo, mientras nuestros hospitales y profesionales médicos gozan cada vez de mayor reconocimiento en el panorama internacional, la medicina colombiana "de todos los días" se adentra vergonzosamente en el profundo hueco del negocio. Hemos llegado a un punto en que algunos de los facultativos más prestigiosos están evidenciando manipulaciones de corrupción.

Conozco, por ejemplo, el caso de una amiga que, tras esperar cuatro años por una cita con un especialista en Urología, y después de que tres médicos, sin querer enterarse previamente del cuadro clínico, le ordenaran un examen de laboratorio terriblemente intrusivo, acudió a un cuarto especialista con el simple deseo de pedirle autorización para tomar una nueva droga sobre la cual leyó en un artículo médico. Una vez más, sin ningún interés en la historia clínica o en los síntomas, el médico quiso ordenarle el mismo examen intrusivo. Cuando ella le insistió en una prueba terapéutica previa, él le aclaró que la droga en cuestión tenía un costo de $100.000 por pastilla, pero que él podría conseguir la aprobación de la EPS para el suministro gratis de la droga, siempre y cuando ella se realizara el examen en mención. Luego de la consulta, la paciente averiguó directamente en farmacias los precios de dicha droga y descubrió que el valor real no era de $100.000 por pastilla, sino de $26.000 por la caja de provisión para todo el mes (28 pastillas).

Si todos los galenos en cuestión prescriben el citado examen antes de estudiar la sintomatología y la historia clínica del paciente, es obvio que mientras más órdenes para tal examen reciba el laboratorio que los hace, mayor será el "premio" que lograrán los médicos... Y ni hablar de algunas compañías farmacéuticas que a los especialistas que más formulen sus productos los "recompensan" enviándolos con todos los gastos pagos a congresos médicos internacionales (mejor dicho, vacaciones en el exterior).

Por supuesto, el Gobierno no puede vigilar minuciosamente, caso por caso, estos procedimientos. Pero no hay duda de que las instituciones públicas están al tanto del mal funcionamiento y de la irresponsabilidad de las empresas de negocios que se han tomado los gruesos contratos de la Salud. Los ciudadanos se quejan, las deficiencias son bien sabidas, pero la situación continúa... El Gobierno se hace el de la vista gorda y el productivo negocio de la salud sigue siendo administrado con tácticas de economía que perjudican al paciente.

Y ni hablar de las temidas "fotomultas", que tienen traumatizada a la comunidad medellinense. A una amiga mía le llegó a su casa una multa por pasarse un semáforo en rojo. Como prueba de la contravención, venía adjunta una fotografía. ¡Cuál no sería su sorpresa cuando vio que el vehículo infractor no era el suyo, sino otro de marca y modelo diferentes! Mi amiga procedió a hacer fila una mañana entera en el Tránsito, donde la conclusión fue que las placas de su vehículo habían sido clonadas y que era urgente que ella presentara la denuncia correspondiente. Mi amiga perdió otras cinco horas en la Fiscalía esperando para diligenciar la denuncia. Posteriormente, hubo de atravesar la ciudad dos veces más, hasta las oficinas de las autoridades de Tránsito, para, de ventanilla en ventanilla, aclarar lo sucedido y solicitar "absolución" en lo referente a la multa... Finalmente, días más tarde, en nueva visita al Tránsito, le informaron que no había sido absuelta, sino que su proceso había sido cancelado. Discretamente, una joven funcionaria le comentó que todo se debió no a un "clon de placas" sino a un error de las dichosas cámaras que vigilan nuestras avenidas: en la foto, por un reflejo en la placa, ¡un número 3 se veía como un 8!

 

El Mundo, 18 de Julio de 2012

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4 octubre 2012 4 04 /10 /octubre /2012 06:16

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

 

Buena nueva para los lectores medellinenses es el lanzamiento, por estos días, de "La máquina no devuelve", la nueva producción "patafísica" del inefable escritor antioqueño Rubén Vélez (poeta "neomaldito"), publicada por Sílaba Editores.

El siempre sarcástico Vélez, famoso por su afán de epatar, nos regala una nueva muestra de su asombrosa agilidad mental, de su impactante capacidad para dar forma a los más sagaces juegos de palabras y a las tramas más inusitadas y para engendrar una prosa deliciosa que bien me atrevo a ubicar entre las mejores del continente.

La obra de Vélez, despojada de temores reverenciales o de prudencias convenientes, tiene en el fondo una ternura sobrecogedora. Y sus frases lapidarias, que le han causado la "excomunión" en círculos de los dos extremos del espectro ideológico, son perdonadas por los analíticos (o hedonistas) lectores que lo ven como autor "de culto", al constatar la genialidad de su placentera ironía, género de alta dificultad en el cual Vélez se desenvuelve con desempeño muy superior al de la gran mayoría de quienes en él han osado adentrarse.

Personalmente, más allá de las magistrales parrafadas burlonas de este autor, encuentro en su trabajo una deslumbrante lucidez. Cada una de sus creaciones termina pareciéndose a una ópera, postmoderna, por supuesto, como todo lo de Vélez, con esa misma decepción del mundo y del ser humano que lo llevó a guardar en un armario su bien ganado diploma de abogado y dedicarse a "la vida contemplativa", esa que tanto defendiera Jesucristo cuando Santa Marta se quejara de que su hermana María no le ayudaba con las labores domésticas.

Así, desde hace casi tres decenios, Vélez se ha entregado por completo a su adicción a la humanística: ha estudiado un gran número de lenguas, ha explorado cualquier área mencionable de las ciencias humanas (de ahí, la archirriqueza de su léxico), y, lo más importante, ha tenido la disciplina para sentarse a analizar la obra de los autores más representativos de casi todas las épocas. Y, como si fuera poco, ha descollado en el ámbito de la Ornitología, pasión que lo ha obsedido desde tierna edad.

De la calidad de sus producciones, son prenda los reconocimientos por éstas merecidos, entre los que sobresale el haber ganado dos veces el Premio Nacional de Poesía de la Universidad de Antioquia. Del contenido y el estilo de sus obras, son buen indicio los títulos de los volúmenes que ha publicado. Algunos de ellos: "Las siamesas asesinas", "Usted no sabe con quién se está metiendo", "Medellín me mata", "Entre habanos anda el impuro", "De parte del arrinconado", "Breviario con una púa de más", "La abuela huele a lobo", "Turismo irregular", "La gente es un caso", "Nuevo brindis del bohemio", "Vidrio molido", "Noticias del Holocausto" y "La piscina ahogada". De todos ellos, el más reeditado es "Hip, hipopótamo vagabundo", obra insoslayable de la literatura infantil colombiana, que lo hiciera ganador, hace 30 años, del Premio Enka de Literatura Infantil (valga la pena anotar que, personalmente, encuentro en dicha obra figuras filosóficas apenas comparables con las de El Principito).

Y aparte de su tarea como escritor, Vélez ha sido también periodista de opinión y entusiasta de la creación cinematográfica. Tras especializarse en Cine, en Cuba, resultó vencedor en un concurso del Ministerio de Cultura, que le dio el respaldo necesario para la realización del cortometraje "Perdona si te desvelo".

Esperamos que "La máquina no devuelve" sea disfrutada por el mayor número posible de amantes de la literatura para pensar.

 

El Mundo, 12 de Julio de 2012

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27 septiembre 2012 4 27 /09 /septiembre /2012 10:42

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

 

Ángela Penagos Londoño, una de las mujeres más profundamente poéticas de Antioquia, presenta por estos días su nuevo libro "Ecos de marimba", el cuarto de su viñedo lírico, luego de "Silencio del Mandala", "Umbral del ángel" y "Tras el velo, una historia", que tan positivamente nos sorprendieran en este último decenio, en el cual Ángela se ha consagrado por completo a la misión de las artes y las letras.

El lanzamiento de esta nueva producción suya es motivo de celebración para la comunidad literaria de la ciudad, especialmente para las mujeres artistas y poetas, que han visto en Ángela no sólo a una gentil y solidaria colega, sino también a una líder llena de energía y de buenas ideas y proyectos, siempre presta a gestionar recursos y apoyos para desarrollar programas que exalten el talento de las mujeres creadoras de nuestro departamento.

A esta mujer corajuda, se debe en gran medida el éxito que ha alcanzado la Red de Mujeres Artistas de Medellín, que tanto ha figurado en este lustro en el panorama cultural de nuestra Bella Villa. Ángela ha sabido conducir los destinos de esta necesaria organización con la misma inteligencia y carácter con que ha logrado la materialización de los objetivos del Consejo de Cultura de El Poblado, y con la misma entrega absoluta, visión y recursividad con que dirigió la Corporación Mujeres Poetas de Antioquia. Otra de sus obras-hijas ha sido el Encuentro "Poesía por la Paz".

Para comprender debidamente las dimensiones y vibraciones de la obra de esta mujer-poema, vale la pena recordar algunos fragmentos de un hermoso texto que sobre ella escribiera quien es verdadera autoridad en poesía escrita por mujeres, la gran Olga Elena Mattei: "Ángela Penagos combina la ingeniosidad con figuras de esplendor poético (...) Las palabras más sencillas, sin rebuscamientos, las puede usar sin caer en lo simple, porque portan ideas con imágenes llenas de belleza y fantasía (...) La saudade, o la nostalgia por los seres queridos ausentes, no se comenta con ninguno de los sustantivos o adjetivos llorosos y plañideros comúnmente usados en estas elegías. Y así, en todas las memorias de reclamos o de vivencias tristes que Ángela Penagos describe, se cierne un deje de cotidianeidad que ella encapsula como bocetos de un pintor de bodegones domésticos, capaces de traer al lector a sus propias escenas. (...) Y las palabras sencillas las sabe convertir en herramientas para excavar las profundidades del alma humana. (...) Y también es capaz de hundir su embudo penetrante con meditaciones existenciales en el núcleo de cualquier objeto común al cual le encuentra facetas introversas".

Y antes de concluir, uno de los buenos poemas del nuevo libro de Ángela, ese que, justamente, le da el título al libro, "Ecos de Marimba": "Acomoda mi cuerpo destechado en lo urbano de tu río/ y esconde mi niñez en el festejo de tus cerros.

Soy una niña negra amasijo de tierra./ Labios de pez. Oración de brasa/ piel dispuesta para el rito.

Traigo en mis ojos el luto largo de mi madre/ paridora de penas y desvelo de siglos.

En la cinta de mi pelo percusión de selva/ música invisible de un noviembre/ sin retorno".

Estamos seguros de que este nuevo volumen de la obra de la aguerrida y espiritual Ángela llegará al alma del público y producirá la misma fruición que han sentido tantos lectores y tantos espectadores de recitales suyos en Colombia, México, Cuba, Argentina, Perú y Ecuador, entre otros santuarios de la lengua castellana, esa, la gran amada de nuestra protagonista de hoy.

 

  El Mundo, 5 de julio de 2012

 

 

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27 septiembre 2012 4 27 /09 /septiembre /2012 10:38

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

 

En estos días en que el Congreso de Colombia ha aprobado una más que dudosa "reforma a la justicia", he aprovechado para repasar la lectura de algunos textos fundamentales sobre el "deber ser" y el acatamiento a la ley: el "Critón o el deber del ciudadano", de Platón, citando a Sócrates, y "Sobre la desobediencia civil", de Henry David Thoreau. Bien conocemos la trascendencia de estos pensadores, y muy especialmente de Platón y Sócrates, en el desarrollo de nuestra conceptualización de la moral y la ética en Occidente. Es innegable que el pensamiento platónico influyó decisivamente en la visión de San Agustín y, a través de este, en todo el curso de las consideraciones de la Iglesia Católica, que, innegablemente, ha sido conductora y protagonista del pensamiento en Europa y el Nuevo Mundo.

Es siempre placentero encontrarse con las disquisiciones de los mayores maestros de la Filosofía Clásica, y mucho más cuando, a continuación, sus tesis contundentes se ven enfrentadas a otras igualmente fundadas, como las que manifiesta Thoreau.

En "Critón", es clara la posición socrática del acatamiento incondicional a la Ley, como fuerza suprapersonal y centro del perfeccionamiento de la vida social armónica. Ante la posibilidad de salvar su vida, pero con la condición implícita de convertirse en un corruptor de las leyes, el gran maestro ateniense reafirma (no obstante la contingencia de su propia vida) su directriz de obedecer la ley que lo protegió, que logró que su vida pudiese desarrollarse en paz con la comunidad y que, como él mismo lo menciona, sería la causante de su propia concepción, por aquel mandato helénico de que todo ateniense debía casarse y tener hijos. ¿Después de haber consentido vivir tanto tiempo al amparo de las leyes, había de negarse a someterse a ellas, había de violar los compromisos con ellas contraídos? Su conclusión fue que los principios de acatamiento a la ley que siempre había defendido debían, ahora con mayor fuerza, continuar rigiendo su destino... Sócrates considera que las elucubraciones diversas de violación a la ley por "conveniencias obvias" son propias de la gente vulgar, del pueblo, la cual no es autoridad moral ni ética, y no han de tenerse en cuenta, a la hora de determinar la conducta a seguir. Su observancia a la ley lleva implícita la reflexión acerca de que es difícil que subsista el Estado "cuando las sentencias que se dan no tienen fuerza alguna y son violadas y anuladas por simples particulares", y se afirma en la cavilación de que huir y violar la ley es matar la patria misma, es el peor deshonor para quien se ha consagrado al culto a la Virtud y a la Justicia. Y hace énfasis, además, en que ninguna ley obliga a un individuo a habitar en un Estado, pero que, si su decisión ha sido la de fijar su residencia en él, esta determinación misma lleva tácita la aceptación de hacer cuanto le ordene ese Estado, en un pacto y compromiso innato de vivir bajo el régimen establecido en tal lugar.

Las consideraciones positivistas de Sócrates combinan bien y se matizan con las netamente naturalistas de Thoreau, quien hace un llamado a vivir sólo según aquellos sagrados principios que hay grabados en el corazón de cada hombre y a rechazar la ley que atente contra estos altos valores. En su caso específico, su desprecio es contra un Estado que aprueba el vil comercio de seres humanos. "¿Debe por un momento el ciudadano, en el grado más mínimo, rendir su conciencia al legislador?", es el eje de su discusión. "Me cuesta menos, en todo sentido, incurrir en la pena de la desobediencia al Estado, de lo que me costaría obedecer. En ese caso, me sentiría que valgo menos", es su sentencia ante la situación de tener que verse enfrentado a observar leyes injustas, contrarias a los principios fundamentales de la ética.

En ocasiones como esta, al hallar posiciones tan alejadas como bien sustentadas, vale la pena evocar la figura del dios romano Jano, individuo bifronte, con dos caras en sentido contrario. Y así, como Jano, con dos caras opuestas, es el mundo, es la vida, es el hombre, "cosa vana, vaga y ondeante", como decía Montaigne.

En nuestro medio, no ha sido posible llegar a un punto de equilibrio entre las dos mencionadas posiciones sobre el acatamiento a las leyes del Estado. El paso hacia lo ideal, que es que la ley sea acorde a los altos principios del bien y la justicia que están grabados en la naturaleza misma de todo ser seguirá siendo, por ahora, una utopía. Esperamos que lentamente, se vaya logrando, gracias a una decidida y valerosa lucha político-jurídica. Afortunadamente, dadas las nuevas reformas legislativas, la comunidad ha despertado y ha comenzado a manifestarse a través de una entusiasta campaña de recolección de firmas que demandan la revocación de leyes que atentan contra la moralidad.

 

  El Mundo, 28 de junio de 2012

 

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27 septiembre 2012 4 27 /09 /septiembre /2012 10:29

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

 

La semana pasada se celebró en Montreal el 18º Foro Económico Internacional de las Américas, más conocido como la Conferencia de Montreal. En esta edición de tan prestigioso evento, con el lema de "Una economía en transición: nuevas estrategias y nuevos proyectos en asocio", uno de los temas principales fue América Latina: su presente, su avenir, sus perspectivas.

Y para el análisis de este importante tópico, los conferencistas invitados fueron de la más alta categoría. Uno de ellos, Jorge Quiroga, ex presidente de Bolivia y actual líder de la oposición al gobierno de Evo Morales.

Quisiera referirme a la interesante conferencia que presentó este ex mandatario de mente clara y carisma arrollador.

En perfecto inglés, fruto de su educación en los Estados Unidos, Quiroga comenzó su exposición recordando que, en el año 2002, nadie habría pensado que, diez años más tarde, América Latina tendría tres asientos en la mesa de la élite mundial (el G20). Nuestros países han crecido a velocidades inusitadas y, gracias a drásticas reglamentaciones financieras, fiscales y de cambio de divisas, han reforzado sus economías y han logrado reducir significativamente la pobreza.

Al contrario de otras regiones del mundo, en América Latina no se habla de bancarrota: todo avanza por el camino correcto, aunque en el mundo la percepción sea distinta, ya que las noticias de Latinoamérica se concentran en personajes como Chávez y Castro.

Es aquí cuando el ex presidente Quiroga habló del "Chichachá", acrónimo de tres factores que estarían determinando el panorama socioeconómico latinoamericano: China, Chávez y "Chapo" Guzmán.

El auge de China en nuestro continente ha sido el catalizador del milagro económico que ha vivido nuestra región en los últimos diez años.

Aunque los Estados Unidos siguen siendo la fuerza económica principal de nuestro desarrollo, China ha cambiado el panorama drásticamente, al hacer en nuestros países millonarias inversiones en energía, comida y minerales. "China vino, nos empezó a comprar productos, y las estrellas se alinearon a favor nuestro", asegura Quiroga. Algunos países llegaron a multiplicar por cuatro sus exportaciones, exalta el ex mandatario.

Fue, en buena parte, gracias a China, que logramos salir tan bien librados de la crisis financiera mundial.

El segundo factor del "Chichachá", Chávez, es, según el ex presidente boliviano: "la mejor combinación entre CNN, MTV e History Channel".

La influencia del proyecto político de Venezuela se ha convertido en gran protagonista de nuestra realidad. A pesar de que en nuestro vecino país la inseguridad y la inflación han aumentado de manera preocupante, y los recursos económicos ya no son tantos (debido a la baja del precio del petróleo), la ascendencia política de Venezuela, especialmente sobre el ALBA, está generando cambios en el continente, entre los cuales se cuentan, por ejemplo, las tendencias autoritarias que han surgido últimamente en varios países latinoamericanos.

Y si nos regocijamos del buen rumbo de la economía, al mismo tiempo tenemos que padecer una criminalidad que se está extendiendo. Y aquí es cuando Quiroga, de su "Chichachá" saca a relucir la figura del "Chapo" Guzmán, el más buscado y temido narcotraficante del continente, cuyo poder, aunque no está dominando a México, sí está generando muchos problemas.

La coca, dice Quiroga, es un negocio muy difícil de limitar. Necesita poca inversión, no pesa mucho, no se daña, tiene una clientela asegurada y produce ganancias incomparables. Nuestros países deben integrar la estrategia regional a este respecto, si queremos seguridad.

Es entonces cuando presenta el "nuevo producto de Apple", indispensable para reforzar la buena ruta de nuestro crecimiento y nuestra competitividad, el "iPed", acrónimo de: Integración, gente (people, en inglés), energía (lograr, para el 2020, la independencia energética de las Américas) y drogas (detener la fuerza de los carteles).

Quiroga concluyó, haciendo hincapié en que ahora, cuando las cosas van tan bien en nuestros países, nuestros gobiernos deben aprovechar para fortalecer vínculos y tener una mejor integración, para lograr infraestructuras más competitivas.

La semana entrante, mis comentarios acerca de las exposiciones de los ex presidentes Hipólito Mejía y Vinicio Cerezo, y del presidente del BID, Luis Alberto Moreno, en el Foro Económico de las Américas.

 

El Mundo, 21 de junio de 2012

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27 septiembre 2012 4 27 /09 /septiembre /2012 10:25

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

 

En Antioquia, cada vez es menos amplio y diverso el círculo de los escritores verdaderos. Es decir, de los que son capaces de desarrollar todas las cualidades, capacidades y actividades para tener éxito al escribir un libro y salir avante. Desafortunadamente, muchas veces el medio, hostil para el apoyo a la cultura, y la impermeabilidad y esnobismo de los propios colegas y de la crítica es lo que impide a magníficos escritores superar los obstáculos, que que no deberían ser parte del oficio del escritor.

Todo lo que el ser humano hace en la vida es susceptible de alcanzar o no grados incalculables de excelencia, y de ello depende (o, al menos, debería depender) el éxito final, no sólo de cualquier emprendimiento, sino también de la vida de cada persona. Sin embargo, como todos sabemos, toda generalización tiene excepciones. Y no sólo verdaderas excepciones, sino, peor aún, fracasos inesperados e injustificados.

Y, difícilmente se puede pensar en alguna actividad u oficio o arte en donde el hacedor tenga más riesgo de fallas de la justicia en el juicio que le harán sus iguales, como en el de la literatura. La principal cualidad que necesita presentar una obra literaria, por supuesto, es la excelencia... En teoría. Pero, en la vida real, las cosas no son así. Toda clase de factores juegan en el proceso de calificar y popularizar una obra literaria y de que un autor de calidad logre realizado el ideal de ver su obra en el sitio de honor que merece. Casi siempre, además del talento, se hace imprescindible que el autor tenga una alta dosis de savoir-faire para manejar o manipular el andamiaje que tiene que vadear para poder entrar al taller editorial y salir de los santuarios de sus libreros en estado de dignidad.

Hace poco, con la edición de "La victoria de los vencidos", me encuentro con una faceta del reconocido periodista, educador, historiador y líder cívico de Envigado Héctor Gómez Gallego que para mí estaba escondida: la del novelista.

En el caso de Héctor Gómez Gallego, hablamos de un autor que reúne los requisitos para entrar a la nómina de los grandes de nuestra Antioquia. El escritor de calidad, además de tener inteligencia, talento, estudio, práctica, etc., necesita también tener buen gusto, buen olfato, sentido social para sondear lo que un público desea, sensibilidad social (que no es lo mismo que sentido social) y, como si fuera poco, también necesita arrojo, tenacidad y astucia, entre otras virtudes.

De la novelística de Gómez Gallego hay que destacar la gran capacidad para dibujar sus descripciones en la mente del lector. Usa los espacios narrativos con un deleite casi escénico. De esa manera, sitúa a los personajes, en un mapa vivo por donde los desplaza y los maneja. Como todos sabemos, este ha de ser el gran vector para el buen suceso de una trama bien urdida.

Como académico que es, Héctor Gómez es un estudioso en la plenitud de su potencia para el manejo del idioma, lo que necesita la literatura actual, para que no nos permitamos olvidar la eficiencia, la exactitud y la la pureza de nuestra gramática. Y para que, de igual manera, la prosa luzca más elegante, clara y concisa. Héctor Gómez Gallego es el escritor que sabe enriquecer tanto sus ideas como su lenguaje para crear una lectura agradable de un texto sabio e interesante.

Estamos frente a un autor de una inmensa cultura. Talvez sea esta la clave del feliz resultado de "La victoria de los vencidos". Gómez Gallego ha logrado articular y procesar el idilio eterno con las artes y las letras que ha vivido, como veterano de la pluma, en una carrera sostenida a través de una larga vida en donde ha luchado por realzar nuestra cultura, desde el periodismo, la educación, la creación y estimulación de entidades culturales, sin olvidar la animación de tertulias y amistades cimentadas en las labores de la inteligencia.

Por todo lo anterior, deseamos, con un sincero abrazo de amistad y admiración, que este amigo escritor sea, gracias a su talento y excelencia, uno de los autores antioqueños que logren manejar exitosamente el intrincado laberinto que los escritores deben sortear y que su obra alcance en la comunidad alturas dignas de recordación.

 

  El Mundo, 14 de junio de 2012

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