Overblog
Seguir este blog Administration + Create my blog

Presentación

  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
  • Contacto

Visitas

contador de visitas

Búsqueda

El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

16 junio 2010 3 16 /06 /junio /2010 18:52

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

 

El Mundo, 16 de junio de 2010

 

A mis lectores les consta que he sido contundente en señalar las inconsistencias y la falta de preparación y de carácter del candidato Antanas Mockus. También saben que me he pronunciado numerosas veces para hacer valer los derechos de los animales. Sin embargo, no por el hecho de encontrarme en el nutrido sector del Liberalismo que no comparte las propuestas del señor Mockus puedo dejar de protestar también cuando las críticas contra ese candidato sobrepasan los terrenos de la lógica y se adentran en los del sectarismo.

Recientemente, he recibido mensajes de activistas del medio ambiente y de la naturaleza que condenan enérgicamente al profesor Mockus por el hecho de que, durante su Alcaldía, funcionarios del Distrito llevaron a cabo la masacre de cientos de perritos callejeros, electrocutados sin la menor compasión. Estos ecologistas culpan al candidato verde de esas acciones espeluznantes y han tomado como consigna las valientes denuncias al respecto que ha presentado desde hace años mi amigo el escritor Fernando Vallejo.

Aunque alguna vez le dije a alguien que yo no podía apoyar al mayor “perricida” de la historia de Colombia, tras meditar, he llegado a la conclusión de que, a pesar de que el profesor Mockus haya mantenido en sus cargos a los responsables de esas inaceptables crueldades, no podemos atribuirle a él, como Alcalde de Bogotá, las culpas de todo lo que hayan hecho sus miles de subalternos. ¡Eso sería una injusticia casi tan exagerada como la de los extremistas que le imputan al doctor Juan Manuel Santos la responsabilidad por los hechos de los “falsos positivos” y de las irregularidades que hubiere cometido cada uno de los más de 500.000 uniformados que estaban bajo su mando!

Y ya que mencionamos al profesor Mockus, nos llamó la atención el lapsus que “se le chispotió” en el debate televisado el pasado 10 de junio. En tal debate, el candidato colombo-lituano se refirió tres veces al ex presidente de Venezuela Pedro Carmona llamándolo “Cardona”. ¡El tirano Chávez ha de sentirse gratificado de que uno de los dos aspirantes a la Presidencia de Colombia le reste importancia, cambiándole el nombre, al más significativo de sus perseguidos políticos!

***

La campaña que iniciamos desde esta columna de “No al concierto en Medellín de Silvio Rodríguez, el vocero mundial del dictador Castro” está calando cada vez con más fuerza en la comunidad. Nos complació ver, por ejemplo, cómo se refirieron a esta causa los eminentes Hipólito Hincapié (en El Nuevo Siglo, el pasado domingo) y Darío Ruiz Gómez (en El Mundo, antier lunes).

Hemos celebrado, además nuevas adhesiones muy significativas, como la del representante a la Cámara y ex alcalde de Medellín Ómar Flórez Vélez, y la de tres de los más respetados y leídos columnistas de Colombia: Plinio Apuleyo Mendoza, Fernando Londoño Hoyos y Raúl Tamayo Gaviria.

Es de resaltar que el ex ministro Londoño, en su programa, La Hora de la Verdad, el jueves y el viernes pasados, manifestó su indignación ante el espectáculo ofensivo que pretende hacer el Gobierno.  En sus alocuciones, incluyó la lectura de la valerosa carta al respecto que el doctor Jaime Jaramillo Panesso dirigió al director de este diario.

En conversación telefónica que sostuve esta semana con el doctor Londoño, fue enfático en afirmar que los colombianos debemos evitar a toda costa que nuestra patria se convierta en un nuevo santuario de culto a la más cruel y larga de las dictaduras de América. Habló, además, de cómo hemos soslayado el peso de las acciones de Fidel Castro durante El Bogotazo. A causa de La Violencia, que se desbocó desde ese día, cayeron más de 300.000 colombianos muertos.

Por su parte, el ex senador Raúl Tamayo se fue “lanza en ristre”, en su demoledora columna “Pillados en el engaño”, contra los organizadores del concierto de Rodríguez. Tal publicación suscitó muchos comentarios de los lectores, que incluyeron un texto de la señora María Dolores Molina, publicado, el pasado domingo, en la página Editorial de El Colombiano, y otro, de la autoría de este columnista. La señora Molina sustentó que Silvio Rodríguez ha firmado cartas para justificar fusilamientos y encarcelamiento de “prisioneros de conciencia” y que ha encabezado conciertos y manifestaciones para defender al dictador Castro, ante el clamor de la comunidad internacional, que le demanda un compromiso con los derechos humanos.

***

Esta semana, mis amigos liberales de Santander recuerdan al valeroso líder cívico Mario Morales Delgado, en el primer aniversario de su fallecimiento.

El doctor Morales, administrador de empresas especializado en Finanzas Públicas, en la Universidad Javeriana, y en Ciencia Política, en la Universidad Andrés Bello (Chile), descolló como uno de los más comprometidos dirigentes sociales de la emblemática ciudad de Girón, donde fue concejal, tesorero municipal, personero y primer alcalde popular. Fue también uno de los funcionarios más respetados de la Contraloría General de la Nación.

Los gironeses evocan con gratitud las ejecutorias sobresalientes que realizó durante su alcaldía, una de las mejores que han conducido a esa antigua ciudad, que hoy hace parte del Área Metropolitana de Bucaramanga.

A su hijo Sebastián, a su hermano el diputado Carlos Alberto Morales y a toda su distinguida familia, nuestra sincera solidaridad.

 

Compartir este post
Repost0
16 junio 2010 3 16 /06 /junio /2010 09:42

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ


El Colombiano, 14 de junio de 2010

 

Distinguido doctor Raúl:


En nombre de los 650 miembros del grupo "No al concierto en Medellín del vocero del dictador Castro", quisiera felicitarlo por la valentía, la lucidez y la sensatez que demostró en su columna de hoy, (sábado 5 de junio) "Pillados en el engaño", que describe fielmente el acontecimiento absurdo que está por tener lugar en Medellín: un megaconcierto del líder comunista Silvio Rodríguez, financiado por el gobierno medellinense, con el dinero de los impuestos de las víctimas de las Farc.

Nuestro grupo es un colectivo por los derechos humanos y la democracia conformado por activistas de diversos orígenes: intelectuales conocedores de los crímenes del comunismo, cubanos en el exilio que luchan por la libertad de su patria y, muy especialmente, víctimas de los grupos forajidos de las Farc y el Eln, entidades criminales que pudieron lograr muchos de sus cometidos terroristas gracias al entrenamiento y financiación que les brindó por decenios el dictador Fidel Castro, siempre con el respaldo de su embajador mundial, el cantante Silvio Rodríguez.

Como dice usted, doctor Raúl, en su excelsa columna, es importante que todos tengamos en cuenta el hecho de que Silvio Rodríguez se ha constituido en el máximo vocero internacional de los hermanos dictadores Castro, no sólo como artista militante del comunismo extremo, sino también como senador de Cuba durante quince años, período en el cual no desarrolló gestión alguna en pro de la defensa de las libertades y de los derechos humanos, los cuales, como todos sabemos, son injustificablemente violentados, día a día, por un gobierno criminal que ha contado con Silvio Rodríguez como miembro, portavoz y símbolo mundial.

Este es el momento también para agradecerle nuevamente por el hecho de que, gracias especialmente a su oportuna y corajuda denuncia, el año pasado, la ciudadanía pudo enterarse de que el Municipio de Medellín organizaba un homenaje de seis meses de duración al cincuentenario de la dictadura cubana, con el indignante nominativo de "50 años de una Revolución Solidaria". Tal homenaje incluía dedicar la Fiesta del Libro de nuestra ciudad a rendir tributo al más cruel y longevo de los dictadores de América. Con ese repugnable propósito, se alcanzó a presentar, en el principal museo de nuestra ciudad, una gran exposición del trabajo de quien fuera el fotógrafo oficial del régimen castrista, lo cual fue interpretado por muchos como un intento por mostrar un ilusorio "lado positivo" de ese gobierno tiránico sancionado internacionalmente.

La columna que usted escribió al respecto dio como resultado que la comunidad reaccionara de manera oportuna, ejerciendo la presión necesaria para que los directores de esa "Fiesta" sabiamente reconsideraran el absurdo, injusto y peligroso protagonismo que estaban planeando darle en tal certamen al cincuentenario de la dictadura castrista. Finalmente, los organizadores suavizaron su posición al respecto y enfocaron el evento preferiblemente en sujetos más positivos.

Celebramos, pues, que usted demuestre nuevamente su impoluto sentido de la justicia y de la ética y su coherencia con los principios democráticos que ha defendido siempre.

Reciba, por favor, doctor Raúl, nuestro más sincero saludo de admiración y gratitud, en la fraternidad de la libertad y de los derechos humanos.

Enlace El Colombiano

Compartir este post
Repost0
9 junio 2010 3 09 /06 /junio /2010 10:24

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 9 de junio de 2010

 

“A mi tío lo secuestraron y asesinaron las Farc. Desde entonces, mi abuela no para de llorar y mi abuelo no volvió a sonreír.  Y ahora el Gobierno quiere utilizar el dinero de mis impuestos y de los de mi familia para hacer un acto multimillonario de exaltación al mayor defensor, divulgador y cómplice del dictador que financió y entrenó a los que secuestraron y asesinaron a mi tío y a otros miles de colombianos.   Semejante ofensa a las víctimas, ¿y todos tan indiferentes?”, así dice el mensaje de uno de los cientos de lectores que se han pronunciado acerca de mi pasada columna, “Propagandistas de dictadores”.

 

silvio_rodriguez_y_fidel_castro_en_una_imagen_de_2004_popup.jpg

 

Casi todos los comentarios se encuentran en una veintena de páginas de Colombia y de América Latina que han reproducido la columna.  En el solo sitio de Neonadaísmo, ya hay publicados más de 130 comentarios de lectores.

El texto ha despertado también la solidaridad de diversos dirigentes colombianos que me han manifestado su apoyo.  Entre ellos, vale la pena destacar a voces tan autorizadas y respetadas como las de Jaime Jaramillo Panesso, Enoris Restrepo de Martínez, Eduardo Mackenzie, Darío Ruiz Gómez, José Alvear Sanín, María Clara Ospina Hernández, Harold Alvarado Tenorio, Ella Cecilia Escandón, Pablo Felipe Pérez G., Rubén Vélez, Miguel Jaramillo Luján, Víctor Bustamante y Juan David García Vidal. 

Pero el lugar en el cual se ha sentido más el clamor ciudadano en contra del espectáculo de marras es en Facebook, donde, sin muchas esperanzas, creamos el grupo “No al concierto en Medellín del vocero del dictador Castro”.  Pero, contrario a lo que creía, la reacción de la comunidad ha sido impresionante: en menos de una semana, ya se han inscrito más de 500 activistas que se han unido a esta causa. Unos son intelectuales conocedores de los crímenes del comunismo; otros, cubanos en el exilio, víctimas de la sanguinaria dictadura de los Castro; otros, habitantes de Venezuela oprimidos por el régimen de Chávez (el gran acompañante de Silvio Rodríguez), y otros, muy numerosos, sobrevivientes del terrorismo que las Farc han desarrollado en Colombia gracias al entrenamiento y mecenazgo del régimen cubano, que representa Silvio Rodríguez.

Como sucede siempre, también se han hecho sentir algunos contradictores, defensores de que en Cuba lo que hay no es una dictadura criminal, sino “una revolución solidaria”, como decían, el año pasado, los señores de la Alcaldía de Medellín y del Museo de Antioquia (ellos, al parecer, a pesar de las protestas de la ciudadanía en relación con el megahomenaje a Fidel Castro que estaban preparando, el cual, en consecuencia, tuvieron que cancelar, se quedaron con la “espinita” y ahora, pocos meses después, se disponen a realizar uno de los actos que estaban incluidos en la dicha celebración del cincuentenario de la dictadura cubana).

Algunos otros, que simplemente ignoran la historia y no se han puesto a pensar en la importancia de la semiótica, me han formulado la pregunta: “¿Qué puede tener de malo que el gobierno invite a Silvio, para que nos cante sus poéticas canciones?”. 

Mi respuesta es la siguiente:

El problema radica en que Rodríguez, aparte de artista, ha sido un político activo, senador de Cuba, devoto defensor y partícipe de las decisiones de la tiranía de los Castro.

Pero, más que un simple diputado comunista, Rodríguez, como cantante, ha querido consolidarse en un símbolo: “la Voz de la Revolución Cubana ante el mundo”, lo cual, en lenguaje claro, quiere decir: “el vocero universal de la dictadura cubana”. 

Y he ahí el problema: porque los símbolos, por inocuos que parezcan, pueden agredir a muchas personas y atraer a muchas otras hacia causas ocultamente criminales.  Así, si el gobierno desembolsa rubros para honrar el liderazgo de Silvio Rodríguez, estaría respaldando y sosteniendo a una dictadura totalitarista y asesina, que tiene como máximo signo de identidad y producto ante el mundo al señor Rodríguez.

Además, como decíamos, no puede ser aceptable que, en un país que ha sido desangrado durante decenios por las Farc, un gobernante organice, con dinero de los contribuyentes, un evento para glorificar a quien es conocido como el embajador incondicional de Fidel Castro, el  eterno mecenas y padrino de ese grupo terrorista.

El tema de la semiología es trascendental en este caso. 

Recuerdo, por ejemplo, que, hace 15 años, el hijo de un ex presidente de Colombia, coleccionista de antigüedades y de armas, adquirió una esvástica nazi de los años 30, pensando sólo en el valor histórico del objeto.  Él no tenía ningún interés político o ideológico.  La ubicó en su apartamento, al fondo de una ventana.  Pero resulta que al frente suyo vivía un judío, quien, cada mañana, lo primero que tenía que ver era la esvástica nazi, el símbolo de los que habían asesinado a su familia y a su pueblo.

El coleccionista no tenía intención de ofender a nadie, pero, sin quererlo, a través de un símbolo, estaba agrediendo a las víctimas de un régimen asesino que tenía la esvástica como estandarte.

Finalmente, por sentencia de altas instancias, el coleccionista hubo de retirar la bandera.

¿Qué diferencia puede haber entre un emblema gráfico del régimen nazi, que agravia a los judíos; y el símbolo mundial de la dictadura castrista, que ofende no solo a los millones de cubanos que han sido torturados, oprimidos o fusilados por esa tiranía, sino también  a las innumerables víctimas de las Farc en Colombia?

Entonces, ¿Por qué se empeñan en traer al símbolo de los que han masacrado a nuestra gente, cuando hay tantos artistas que no hieren a madres ni a huérfanos?

Quisiera pensar que el dirigente que aprobó la propuesta que algunos le habrán pasado sobre este proyecto lo hizo por inocencia crasa, sin saber quién es en verdad el personaje al que aceptó contratar.

 

Enlace El Mundo 

 

 

Compartir este post
Repost0
2 junio 2010 3 02 /06 /junio /2010 09:41

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 2 de junio de 2010

 

Para el próximo primero de julio, está programado un megaconcierto de Silvio Rodríguez en Medellín. Tal presentación, que tendrá lugar en Carabobo, constituirá el acto de apertura del Tercer Congreso Iberoamericano de Cultura.
 
El concierto, que será financiado con nuestros impuestos, se dará por invitación especial de los ministerios de Cultura de Colombia y de España, la Alcaldía de Medellín y de otros organizadores del importante Congreso en mención.

Es posible que con este absurdo estén tratando de desagraviar a Castro, después de que, a raíz de las denuncias que presentamos este columnista y algunos colegas, la prensa y la dirigencia cultural ejercieron la presión oportuna que produjo la cancelación del gran homenaje “50 años de una Revolución Solidaria”, a través del cual el Municipio y algunas ONG planeaban convertir a Medellín, durante seis meses, en santuario de culto a la dictadura cubana. Como corroboración de lo anterior, recuérdese que uno de los actos centrales del evento que logramos vetar era, precisamente, un concierto de Silvio Rodríguez.

Silvio Rodríguez simboliza el apoyo entusiasta a crímenes por motivos ideológicos, a los fusilamientos en el “paredón”, a la coacción de las libertades individuales, a la persecución contra intelectuales y artistas no afiliados a un régimen asesino.

A pesar de que él, como cantante, ha trascendido las fronteras internacionales, no por eso puede olvidarse que, como militante castrista, durante decenios, ha sido el más activo embajador de la más larga y cruel de las dictaduras de América.

Reconocido como “la voz de la Revolución Cubana ante el mundo”, la gran mayoría de sus actividades han estado encaminadas a la expansión, “a través del arte”, del “germen” de la atroz tiranía de esa isla.

Y Rodríguez no sólo ha demostrado su bajeza al ser abanderado del totalitarismo de los Castro, sino que también ha exaltado con fascinación los “logros” del comunismo internacional, ese que en la sola Rusia estalinista mató a más 50 millones de personas, nueve veces más víctimas que las que dejó el holocausto a los judíos.

Y, como podía esperarse, también es cercano al “Comandante” Chávez. Respecto de la confianza que se tienen, Rodríguez, en su blog personal, comenta: “Recuerdo que el propio Chávez cierta vez anunció que él y yo formábamos el dúo Silvio y Hugo (Hugo y Silvio para mí)”.  (Ver video del dueto)

Pero, además del trabajo musical como herramienta propagandística del comunismo extremo, Rodríguez ha buscado también impulsar la Revolución a través de una participación directa en los gajes de la política. Su última actuación en este campo fue, entre el 2003 y el 2008, como diputado nacional (equivalente a senador) de Cuba. Desde esa posición, no hizo ningún esfuerzo por contribuir a la liberación de los numerosos presos de conciencia ni de los homosexuales torturados en cárceles cubanas. Tampoco alzó su voz para defender la libertad de prensa o la de asociación, ni abogó por que en las librerías pudieran adquirirse libros de todas las tendencias ideológicas o por que los cubanos pudieran navegar libremente (por la Internet y por el Caribe).

Pero su pasividad frente a todo lo relacionado con la protección de los derechos humanos ha contrastado con su fiereza y energía para apoyar a la dictadura, ante las numerosas denuncias de gravedad que a diario se presentan contra ella. Rodríguez se ha consolidado como uno de los mayores justificadores de cuantos atropellos y delitos realicen los sátrapas cubanos.

Su más reciente polémica la sostuvo hace dos meses con el eminente analista político Carlos Alberto Montaner. Cuando este lo increpó abiertamente por su ciega devoción al tirano asesino, Rodríguez respondió con una letanía de alabanzas al régimen de terror de Castro, según informa El País, de Madrid.

En esta ocasión, cuando planea ensalzarse a Rodríguez en Medellín, tampoco nos podemos quedar de brazos cruzados. Los millones de antioqueños demócratas que rechazamos la dictadura de Castro, las transgresiones de Chávez y el terrorismo de las Farc, debemos unirnos para evitar la realización de tal espectáculo.

Los que conocemos la macabra historia de cómo la “gloriosa” Revolución Cubana auspició durante años a los forajidos de las Farc, que han desangrado a nuestra patria, tenemos el deber moral de protestar y de oponernos, por todos los medios pertinentes, para impedir que en nuestra ciudad, se rinda tributo a “la Voz de la Revolución”.

Hago un llamado a mis colegas columnistas y a todos los valerosos líderes cívicos de la ciudad para que, unidos, hagamos prevalecer la dignidad de nuestro pueblo y el repudio que deben merecernos los vasallos de los peores enemigos de Colombia.

 

(Enlace original El Mundo)

 

 

Compartir este post
Repost0
29 mayo 2010 6 29 /05 /mayo /2010 09:06

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 29 de mayo de 2010

 

Esta semana, estuve conversando con el eminente intelectual y columnista de EL MUNDO Otto Morales Benítez acerca de la coyuntura que vive actualmente el país.  Durante nuestra charla, el ex ministro Morales, una de las mentes más ecuánimes de nuestra patria, fue enfático en que los colombianos debemos apoyar al Partido Liberal en esta contienda democrática. El motivo principal para hacerlo, como afirma el doctor Otto, es el reconocimiento y la gratitud que merece el historial de victorias sociales que ha conseguido el Partido, a lo largo de más de 160 años de historia (que podrían ser contados como casi dos siglos, si tenemos en cuenta las proezas de sus inspiradores, que garantizaron la libertad y la seguridad jurídica, desde la consolidación de Colombia como nación).

 

 

 

Sergio Esteban Vélez y Otto Morales Benítez

 Sergio Esteban Vélez y Otto Morales Benítez

 

 

Quisiera compartir con ustedes el siguiente resumen del palmarés de logros históricos del Liberalismo que me expuso el doctor Morales, que son, sin duda, fundamento suficiente para que todos nos animemos a apoyar al Partido en las elecciones de hoy:

 

-         Santander evitó, con gran altura intelectual y política, que prevaleciera la dictadura de Bolívar.

-         Él fue el verdadero creador de la educación en Colombia, a través de las escuelas y colegios santanderinos, que luego se volvieron universidades, como la del Cauca, la de Antioquia y la de Pamplona.

-         El Partido Liberal ha predicado una educación gratuita, laica y obligatoria.

-         Logró eliminar de las Constituciones la pena de muerte y abolió la esclavitud.

-         Logró aclimatar las elecciones para consolidar la democracia, sin ponerle al elector limitaciones por dinero o por cultura.

-         Ha creado significativas reformas agrarias.  Cuando, por ejemplo, Murillo Toro predicó que la tierra era de quien la trabajaba y no de quien tenía los títulos, se vinieron al suelo las mercedes españolas y se pudo adelantar la colonización del país. 

-         Dio vida a las cajas agrarias y a los bancos ganaderos y obligó a la banca a dar crédito al campesino.

-         A través de Rafael Uribe Uribe, fue precursor del Derecho Laboral en América Latina.

-         A las mujeres les garantizó la autonomía para manejar sus capitales y estableció la educación para ellas.  Les abrió las puertas de la universidad, les aseguró el derecho al trabajo y les dio el título de ciudadanas.

-         Creó los institutos para amparar a la niñez y a las madres.

-         Estatuyó el matrimonio civil, sin necesidad de abjurar de la religión.

-         Estableció reglas claras para el divorcio y para la defensa de los hijos naturales.

-         Recuperó para la potestad del Estado colombiano los recursos ambientales.

-         Logró para el Gobierno la independencia del poder eclesiástico.  El Liberalismo es esencialmente laico: no es antirreligioso, pero tampoco está sometido a ninguna religión.

-         En la Reforma del 36, consolidó el sagrado derecho a la educación, la cual, a través del Concordato conservador, había sido entregada al clero.

-         Garantizó la libertad en la prensa, en la enseñanza, en la acción pública.

-         Creó las leyes sociales más trascendentales para la justicia laboral en Colombia, lo mismo que los seguros sociales para la gente sin recursos económicos.

-         La Revolución en Marcha asentó en Colombia el Estado Social de Derecho, a través del establecimiento de los deberes sociales del Estado y de los individuos.

-         Fundó los principales institutos de Cultura, como el Caro y Cuervo, Colcultura y el Ministerio de Cultura. Impulsó las exposiciones de Arte y creó las bibliotecas populares y aldeanas.

-         Organizó la alimentación complementaria, para los estudiantes pobres.

-         Consiguió separar a la Justicia del poder ejecutivo.

-         Ha predicado un socialismo de Estado para la aplicación de las tesis de intervención estatal.

 

No nos alcanza el espacio para hablar de tantas otras ejecutorias fundamentales del Partido de Mosquera, Murillo Toro, Uribe Uribe, Herrera, Olaya Herrera, López Pumarejo, Gaitán y los Lleras.  Sería necesario un grueso tomo para la simple enunciación de las invaluables realizaciones de los estadistas del Liberalismo Colombiano. 

 

Pero, después de leer el rápido listado que nos expuso el siempre lúcido doctor Morales Benítez, ¿alguien podrá dudar de la conveniencia de apoyar hoy al Partido Liberal, para ampliar y continuar sus victorias en pos de la justicia social y el bien común?

 

Belisario Betancur Cuartas

 Sergio Esteban Vélez, Otto Morales Benítez, Belisario Betancur y Dalita Navarro de Betancur

 

Link El Mundo

Compartir este post
Repost0
26 mayo 2010 3 26 /05 /mayo /2010 22:51

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 26 de mayo de 2010

 

En esta serie sobre “Los candidatos, en serio”, el turno de hoy es para los aspirantes por el Conservatismo y por Cambio Radical:

 

 

Noemi.jpg

 

 

Noemí Sanín: No puedo ser muy imparcial cuando hablo de esta candidata, ya que, desde que yo era un niño, siempre he querido verla en la Presidencia de la República.   Recuerdo especialmente que yo tenía siete años de edad cuando ella se posesionó en la Cancillería.  En ese momento, desarrollé una suerte de amor platónico por Noemí y mi orgullo de patria vibraba con cada uno de los logros de su gestión, una de las mejores que ha tenido el Ministerio de Relaciones Exteriores en toda su historia.  Colombia vivía uno de sus períodos más difíciles: estábamos en plena guerra contra los sangrientos carteles de la droga y el terrorismo estaba en su apogeo.   Ni estos factores, ni ninguno de los demás que han destruido la reputación de Colombia, fueron obstáculo para que la capacidad diplomática de Noemí consolidara a nuestro país en un liderazgo internacional que no conocíamos desde los años cuarenta.  Así, Colombia ganó la presidencia de los países No-Alineados, la del Grupo de Río, la del Grupo de los 77,  la Secretaría General de la OEA y fue escogida para hacer parte del Consejo de Seguridad de la ONU. 

 

Y similares han sido los éxitos de Noemí en cada una de las posiciones que ha ocupado, en todas las cuales ha dejado impronta de excelencia.  Sus gestiones más destacadas en el sector público (además de la Cancillería que acabamos de mencionar), son las que realizó en el Ministerio de Comunicaciones y en las importantes embajadas en las cuales nos ha representado.   Y en la empresa privada demostró ser toda una experta en Economía: fue la primera mujer latinoamericana en ser presidente de una entidad financiera (Colmena) y salvó de la quiebra a Corficolombiana (por algo, tiene dos doctorados honoris causa).

 

La extensa lista de sus realizaciones, sumada a su calidez humana y al deseo que muchos hemos tenido de ver a una mujer en la presidencia de Colombia, consiguieron que me convirtiera en un decidido “fan” de esta extraordinaria ejecutora.  Le hice campaña con energía y hasta llegué a componerle un soneto, que publiqué en mi segundo libro, a los 14 años de edad.

 

Actualmente, sigo admirándola sinceramente y considero que Colombia necesita de su inteligencia y de su “savoir faire”.  Sin embargo, en esta última campaña le ha tocado competir con una nómina de candidatos de lujo, en comparación de algunos de los cuales ella podría parecer menos adecuada para dirigir el país. 

 

En mi concepto, lo ideal sería que el próximo Presidente le encargara lo que ella mejor sabe hacer: la conducción de las Relaciones Internacionales de Colombia.  Estoy seguro de que su olfato diplomático nos traería muchas buenas noticias en el plano internacional: contribuiría notablemente a mejorar la imagen de Colombia en el mundo, lograría aumentar la cooperación y la inversión extranjeras y sabría guiar con tacto las relaciones con nuestros vecinos más conflictivos.   Con esos nuevos logros, Noemí acumularía réditos suficientes para recuperar la simpatía y el entusiasmo de los colombianos, que, hace doce años, casi la llevamos a Palacio.    

 

En vista, pues, de la situación del entorno, la alternativa sería que la próxima Canciller de la República fuera Noemí Sanín.  Resultaría muy desagradable si, como se pronostica, un hipotético gobierno de Mockus nombrara en la Cancillería a Julio Londoño, para quien la dictadura cubana, con todos sus crímenes y represiones, constituye “una democracia de bienestar”.

 

Germán Vargas Lleras:  Votaría por él, si en la contienda actual no estuviera presente una dupla integral como la de Rafael Pardo y Aníbal Gaviria. Vargas Lleras se da el lujo de ostentar un programa de gobierno que presenta soluciones viables, sumamente bien estructuradas, para la gran mayoría de las dificultades del país.  Tal programa es fruto de numerosos años de análisis de la problemática colombiana, que él conoce como pocos.  Demuestra que el país le cabe en la cabeza.

 

Para muchos, Vargas Lleras heredó el talante de estadista, la lucidez y el carácter de su abuelo materno, Carlos Lleras Restrepo.  No en vano el presidente Lleras jugó un papel protagónico en la crianza y formación de Germán, cuando este, a los trece años de edad, se vio huérfano de madre.

 

Vargas Lleras se revela como el nuevo representante del ala “moderada” del Liberalismo, esa que vio sus mayores éxitos durante los gobiernos de Eduardo Santos y Carlos Lleras Restrepo.  El ideal de esta vertiente es el de garantizar las libertades individuales y los derechos fundamentales, sin descuidar el principio de autoridad y la búsqueda del bienestar de los nacionales a través de la seguridad. 

 

En este punto en particular, creo que Vargas Lleras es quien mejor se proyecta para materializar a largo plazo los objetivos del uribismo.  Y estoy seguro de que, si el “guiño presidencial” hubiera tenido mira en este candidato, los seguidores de Uribe Vélez no estarían en la incertidumbre actual.

 

Si fuera Vargas Lleras y no Santos quien hubiera tomado las banderas del uribismo, las encuestas serían muy distintas y los debates, mejor evaluados.  En ellos, se haría mucho más evidente cómo Vargas, a través de su oratoria firme, de su mente clara y de su proyecto articulado, le da “sopa y seco” al etéreo, confuso y mal preparado candidato verde.

 

Pero la situación actual es distinta. Ya le tocará el turno a Vargas Lleras.

 

Ahora, después de analizar a cada uno de los candidatos, me convenzo más y más de la conveniencia de la fórmula de Pardo y Aníbal a la Presidencia.

 

 Link El Mundo

Compartir este post
Repost0
24 mayo 2010 1 24 /05 /mayo /2010 01:31

 

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 19 de mayo de 2010

 

 

 

Planeaba continuar, en esta semana, mi “Serie sobre los candidatos, en serio”.  Sin embargo, me veo obligado a hacer un paréntesis para aclarar los errores de interpretación de un lector de mi columna anterior.  En ella, hablé sobre el candidato de la U, Juan Manuel Santos, y mencioné las críticas que algunos adversarios le hacen: ellos dicen, sobre todo, que hay que rechazar a este candidato porque pertenece a una familia muy poderosa. 

 

No estoy de acuerdo con que se prejuzgue a una persona por el simple hecho de provenir de una determinada estirpe.  Esa fue una de las razones (entre otras muy importantes) por las que procedí a analizar la genealogía de los actuales aspirantes a la Presidencia y Vicepresidencia de la República.  La conclusión fue que todos los partidos cuentan con candidatos que hacen parte de familias muy influyentes. Así, si el criterio de votación fuera movido por el odio de clases y proscribiera a cuentos vengan de familias encumbradas, no podríamos votar por ninguna colectividad.

 

Sin embargo, aunque creí haber sido muy claro, personas, como el señor Carlos Arboleda, no entendieron y pensaron que en realidad lo que yo estaba haciendo era discriminar a un candidato por tener determinados orígenes. 

 

El señor Arboleda se refiere a mis comentarios sobre Antanas Mockus.  A fin de que no haya confusiones, me permito transcribir el párrafo en cuestión: “Y el aspirante Mockus, a pesar de que no sigue criterios religiosos, es leal a sus nexos raciales con la archipoderosa hermandad universal de los judíos, cuyos miembros se sienten como parte de una sola gran familia, y, como tal, se apoyan y se patrocinan, en pos de llegar a las más altas posiciones.  Esta gran familia le ha dado a Mockus el respaldo necesario, y él, por su parte, siempre la ha tenido en cuenta, a la hora de gobernar.  No podemos olvidar que cuando renunció irresponsablemente a la alcaldía de Bogotá hizo que nombraran en su reemplazo a Paul Bromberg, ni que su secretario de Hacienda era Israel Fainboim Yaker; su gerente de ETB, Sergio Regueros Swonkin, y mano derecha de sus dos administraciones fue John Sudarsky (hoy senador electo, en representación de este ex alcalde).  Y desde ahora se prevé que Mockus, de llegar al poder, seguirá gobernando con sus “hermanos”.  Los conocedores pronostican, por ejemplo, que su ministro de Hacienda sería Salomón Kalmanovitz”.

 

Al señor Arboleda le pareció que mis comentarios eran antisemitas, xenófobos y racistas.

 

Creo, entonces,  que es de la mayor importancia aclarar que yo no hablo en contra de razas, ni de religiones, ni de naciones.  Hablo contra favoritismos y “roscas”.  No critico el origen de ningún candidato, sino el hecho de que el andamiaje de su camarilla esté basado en la preferencia hacia los de su misma filiación original.  No puedo estar de acuerdo con que las acciones de un gobierno se apoyen en una red de nepotismo.

 

Por otra parte, me preocupa que los lectores tergiversen lo que los columnistas decimos.  ¡Hay que leer con atención! 

 

En estas elecciones, no son los seguidores de Santos, sino los de Mockus quienes han basado sus ataques en la casta de otro candidato.  Y yo, personalmente, no puedo estar de acuerdo con que, por ejemplo, digamos que Santos es mejor persona por el hecho de que su familia haya jugado un papel heroico de defensa de la libertad de prensa y haya sido perseguida por la dictadura, por la violencia partidista y por el narcotráfico.  Y el hecho de que los Santos hayan fundado la Radio Nacional, el Instituto de Crédito Territorial, el Instituto de Fomento Industrial y la Fundación “País Libre”, y el de que hubieran establecido en Colombia el descanso remunerado en domingos y feriados tampoco son motivos para decir que el doctor Juan Manuel sea mejor que los demás candidatos.

 

Pero, siguiendo esta misma línea, tampoco podríamos juzgar a los líderes Verdes por las acciones que hayan cometido sus familiares.  ¿Qué culpa tiene Sergio Fajardo de que su hermano haya sido condenado a un año por delitos contra el agua y contra el medio ambiente? ¿Y el hipotético futuro ministro de Defensa Enrique Peñalosa, deberá pagar por el hecho de que su padre, el ex ministro del mismo nombre, protagonizara el escándalo de “Fadul y Peñalosa”, que en su época fuera el caso de corrupción más sonado de Colombia?

 

Sin embargo, a pesar de lo injusto que resulte, el destino de Colombia se ha decidido en diferentes oportunidades con base en la genealogía de los candidatos.  ¿Se nos olvida que a pesar de que Alfonso López Michelsen brillaba con luz propia, en su votación influyó significativamente el cariño que el pueblo liberal guardaba hacia su padre? Para la gente, ser hijo del gran Alfonso López Pumarejo era garantía de competencia y de vocación de servicio a los más pobres.

 

¿Y quién podrá negar que la elección de Guillermo León Valencia, constituyó, en cierto modo, un acto de desagravio hacia su padre, a quien los conservadores nunca lograron llevar al poder?

 

Ni hablar de una eminencia de la talla de Álvaro Gómez Hurtado, quien nunca pudo llegar a la Presidencia de la República, pues no le perdonaron el ser hijo de Laureano Gómez.  Recuerdo que mi amiga Margot Ramírez de Díez me comentaba que, en una ocasión, en casa de su padre (el doctor José Ramírez Johns), Laureano le dijo a su hijo: “Álvaro, tú nunca vas a ser presidente de Colombia, porque la gente no me quiere”.  ¿Ocurrirá lo mismo en estas elecciones?

 

Link El Mundo

 

 

Compartir este post
Repost0
24 mayo 2010 1 24 /05 /mayo /2010 00:51

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 12 de mayo de 2010

 

La semana pasada, en esta serie sobre los candidatos a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República, hablamos sobre la dupla liberal de excelencia de Rafael Pardo y Aníbal Gaviria y comentamos brevemente las cualidades y falencias del equipo del Polo Democrático.  Ahora, el turno es para el Partido de la U.

 

Juan Manuel Santos: Pertenece a una de las familias a las cuales el Liberalismo Colombiano debe sus mayores glorias.  Aunque no votaré por él el 30 de mayo, debo reconocer que ha brillado en su carrera por capacidad y competencia.

 

Graduado en Economía y en Administración Pública en algunas de las más prestigiosas universidades del Orbe.  Ha ejercido también el periodismo y es autor de dos libros.

 

Lleva casi 40 años de labor pública, en la que sobresale su trabajo como ministro de Comercio Exterior, de Hacienda y de Defensa.  Fue también Designado a la Presidencia (equivale a la Vicepresidencia) de la República, en representación del Partido Liberal.

 

Es experto en Seguridad Nacional, y, como tal, fue artífice de las dos mayores proezas de nuestro Ejército, desde que Colombia se constituyó en República.

Es una persona de la total confianza del presidente Uribe y, como candidato del Uribismo, se ha comprometido a continuar las estrategias de la Seguridad Democrática con las que se ha combatido con furor al terrorismo durante los últimos ocho años.  Sus seguidores comentan que los tranquiliza pensar que su gobierno contaría con la permanente asesoría y colaboración del presidente Uribe, al punto de que Santos ha expresado que le ofrecerá el Ministerio de Defensa.

 

No lo favorecen el hecho de que no es un candidato que exude carisma y el de no ser gran orador.  Le falta “conexión con la gente”.  Sin embargo, ha presentado posiciones definidas, muy firmes, sobre los principales problemas del país.  Ha sido claro en que nunca dirá que admira a un tirano como Hugo Chávez, el gran aliado de los forajidos que han bañado en sangre a nuestra patria.  También ha expresado que, contrario a otros hipotéticos gobiernos, durante un mandato suyo los colombianos podremos estar seguros de que el presidente Uribe no será extraditado.

 

Las críticas de sus opositores se basan principalmente en dos temas: 1) Que no tiene ningún mérito personal, pues todo se lo debe a que hace parte de una familia muy importante. 2) Que es el culpable de los abominables crímenes de los Falsos Positivos, que cometieran algunos soldados, y que es directa responsabilidad suya todo lo que hayan hecho sus cientos de miles de subalternos en las Fuerzas Armadas (incluyendo las irregularidades que hubieren tenido lugar en las gloriosas operaciones Fénix y Jaque). 

 

Para mí, algunos de los hechos que se le imputan sí son repudiables, como es el caso de la calumnia que, imperdonablemente, lanzó hace unos años contra el doctor Rafael Pardo.  Como no soy el juez natural del candidato, no estoy en capacidad de juzgar las inculpaciones penales que se le adjudican. Espero que de esos asuntos se encargue la Justicia, si encuentra méritos para abrir investigaciones (mientras tanto, Santos, como todo colombiano, tiene derecho a gozar de la sagrada Presunción de Inocencia). 

 

Pero sí estoy en capacidad para referirme a un tema como el de la genealogía: si el criterio para escoger candidatos dependiera de vetar a aquellos que provengan de familias influyentes, sencillamente no podríamos votar por ninguna de las fórmulas.  Vemos, por ejemplo, que la candidata vicepresidencial del Polo Democrático es miembro de la familia López, tan poderosa como la Santos.

El representante de Cambio Radical es el heredero político de la casa Lleras, una de las más influyentes del país. El candidato presidencial del Liberalismo es biznieto de un eminente presidente de la República.  El candidato vicepresidencial del Conservatismo hace parte, por su esposa, de la familia de los destacados empresarios Carvajal.

 

El Partido Verde tampoco quedaría por fuera de esta clasificación. Sergio Fajardo, su candidato vicepresidencial, es hijo de un constructor millonario y yerno de un dignísimo ex alcalde de Medellín, ex embajador y ex congresista, muy respetado en nuestra ciudad.  Por lo demás, su hermana se casó con el hijo de un ex gobernador de Antioquia.

 

Y el aspirante Mockus, a pesar de que no sigue criterios religiosos, es leal a sus nexos raciales con la archipoderosa hermandad universal de los judíos, cuyos miembros se sienten como parte de una sola gran familia, y, como tal, se apoyan y se patrocinan, en pos de llegar a las más altas posiciones.  Esta gran familia le ha dado a Mockus el respaldo necesario, y él, por su parte, siempre la ha tenido en cuenta, a la hora de gobernar.  No podemos olvidar que cuando renunció irresponsablemente a la alcaldía de Bogotá hizo que nombraran en su reemplazo a Paul Bromberg, ni que su secretario de Hacienda era Israel Fainboim Yaker; su gerente de ETB, Sergio Regueros Swonkin, y mano derecha de sus dos administraciones fue John Sudarsky (hoy senador electo, en representación de este ex alcalde).  Y desde ahora se prevé que Mockus, de llegar al poder, seguirá gobernando con sus “hermanos”.  Los conocedores pronostican, por ejemplo, que su ministro de Hacienda sería Salomón Kalmanovitz...

 

¿Podrán tener razón quienes piensan que el simple hecho de ser miembro de una estirpe importante es un grave impedimento para ser un candidato de calidad?

 

  Link El Mundo

 

 

Compartir este post
Repost0
24 mayo 2010 1 24 /05 /mayo /2010 00:45

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 5 de mayo de 2010

 

En estos días de contienda electoral, cuando estamos por decidir el futuro de Colombia durante los próximos cuatro años, la opinión personal sobre los candidatos es tema obligatorio para los columnistas.  Quisiera, entonces, presentar mis consideraciones acerca de cada uno de los actuales aspirantes a la Presidencia y Vicepresidencia de la República:

 

Rafael Pardo:  Es el más culto de los candidatos.  Debo decir que quedé realmente sorprendido ante la erudición que ostenta en su libro sobre las guerras civiles de Colombia, uno de los cinco que ha publicado.  Además, escribe realmente bien. 

 

Pardo es el verdadero intelectual de esta campaña.  Y, factor que le suma muchos puntos, para probar su inteligencia no necesita hablar en aforismos, ni decir cantinfladas, ni diferir de sí mismo todo el tiempo, como hace otro candidato que posa de “inteligencia superior”.

 

Muy seguramente, el interés de Pardo por la Historia y las Humanidades es gracias a que proviene de una familia que, por generaciones, ha prestado el mayor interés posible al estudio profundo de las cuestiones intelectuales en armonía con la vocación de servicio mediante la política.   Su abuelo materno, el ilustre educador, historiador y escritor costumbrista Tomás Rueda Vargas, dirigió por años la Biblioteca Nacional, y su bisabuelo, Miguel Antonio Caro, es uno de los colombianos más eminentes de todos los tiempos: filólogo, escritor, poeta, periodista, presidente de la República e inspirador de la Constitución de 1886.  También vale la pena mencionar a su tatarabuelo, el poeta y filósofo José Eusebio Caro, egregio fundador del partido Conservador.

 

La buena cabeza del doctor Pardo le ha servido para, además de las áreas del conocimiento que hemos señalado, dominar también otras, de la mayor importancia para la conducción de un país, como la Economía y las Relaciones Internacionales.   Ha desempeñado con excelencia todas las posiciones que ha ocupado: desde el ministerio de la Defensa y las consejerías presidenciales para la Paz y la Seguridad, hasta su fecundo paso por el Senado de la República.

 

Pardo es un candidato de primera, con un programa de gobierno realizable que pretende llevar más allá los logros sociales inmensos conseguidos por el Liberalismo Colombiano a lo largo de más de 150 años.  Su campaña, por lo demás, tiene la mejor primera dama y el mejor vicepresidente.

 

Claudia de Francisco de Pardo es una ejecutiva brillante que ha cumplido funciones tales como las de secretaria de Hacienda de Bogotá y ministra de Comunicaciones.  Sería la más capacitada de las primeras damas en la historia de Colombia.

 

Y el candidato vicepresidencial, Aníbal Gaviria Correa, ha sabido ganarse, por derecho, la admiración, la gratitud  y el afecto  del pueblo paisa.  Puedo decir, sin temor a errar, que se trata de uno de los mejores gobernadores que hemos tenido.  El de Gaviria fue el gobierno que se acordó de los derechos fundamentales y volvió su mirada y su energía hacia la puesta en marcha de programas magníficos de Vivienda, Alimentación, Ecología y Desarrollo, entre otros temas urgentes que tantos otros gobernantes han soslayado.  Es de resaltar que su administración logró alcanzar los más altos niveles de popularidad en la comunidad, similares a los del entonces Alcalde de Medellín, con la diferencia de que lo consiguió con un presupuesto muy restringido, jamás comparable con el  del Municipio y el de las Empresas Públicas de Medellín.   Para medir el impacto de sus logros, hay que tener en cuenta que Antioquia es mucho más vasta que Medellín y que sus necesidades y carencias son también mayores.  Vale la pena anotar que la imagen rotundamente favorable del doctor Aníbal se formó sin necesidad de campañas publicitarias y de comunicaciones tan intensivas y millonarias como las del alcalde medellinense de aquel momento, su actual contendor en la búsqueda de la Vicepresidencia. 

 

Creo en Aníbal Gaviria y conozco a su familia, y puedo asegurar que difícilmente podrían reunirse en un candidato vicepresidencial las condiciones de probidad moral, honestidad, espíritu activo e inteligencia que posee este aspirante, en la fórmula de Pardo.

 

Gustavo Petro: Del candidato del Polo Democrático, destaca su programa agrario y son justas algunas de las reivindicaciones sociales que demanda.  Es un hombre valiente y habla muy bien en público.  No creo, sin embargo, que debamos premiar con la Presidencia de la República a quien fuera líder de una banda de terroristas que tanto secuestró y asesinó.  Su renuncia a la vida criminal ya ha sido sumamente recompensada con amnistía a sus delitos y con toda clase de puestos oficiales. 

 

De su campaña, es notable la calidad de su vicepresidente.  Clara López lleva la cuestión pública en los genes.  Su tío abuelo, el presidente liberal Alfonso López Pumarejo, fue talvez el mejor presidente colombiano del siglo XX.  También es biznieta del presidente Jorge Holguín y sobrina biznieta de los presidentes Carlos Holguín y Manuel María Mallarino. Tataranieta del presidente Julio Arboleda y prima de Alfonso López Michelsen.

 

López es una mujer sumamente preparada, especialmente en el campo económico.  Se expresa muy bien y tiene una presentación personal impecable. Sus maneras también son las mejores.  Estoy seguro de que nunca la veremos descubriendo sus genitales ante un auditorio lleno de menores de edad, ni orinándose en la cara de nadie, ni lanzándoles vasos de agua a sus adversarios, ni disfrazándose de zanahoria o de la Mujer Maravilla, ni yéndose a los puños con algún estudiante que ose contradecirla. Talvez, dada su cercanía con Gustavo Petro, la escuchemos decir alguna vez que admira a Chávez.  En caso de que eso ocurra, estoy seguro de que, por dignidad y por coherencia, no saldría al día siguiente a retractarse.

 

La semana entrante, la opinión sobre más candidatos.

 

Link El Mundo

 

Compartir este post
Repost0
24 mayo 2010 1 24 /05 /mayo /2010 00:39

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 28 de abril de 2010

 

Por estos días, me ha complacido enterarme de que diversas entidades de nuestra comunidad han decidido rendirle a la poeta antioqueña Mara Agudelo el merecido tributo a toda una vida de servicio a la cultura.  La semana pasada, fue homenajeada por la Unión de Ciudadanas de Colombia (en la cual ha sido miembro, desde hace varios decenios), y, a finales de marzo, en el marco del Día Mundial de la Poesía, la Tertulia del Ángel y la Revista Quitasol organizaron un sentido acto para demostrarle a esta autora la gratitud y admiración que los trabajadores culturales paisas le debemos.  

 

En el homenaje en la sede de la Unión de Ciudadanas de Colombia, como me comentó la poeta Olga Elena Mattei, Mara pudo recibir el saludo de cariño de un auditorio completamente lleno, congregado para celebrar la vida y la obra de esta ilustre representante de nuestra poesía. 

 

Y, según me cuenta la escritora Berenice Pineda, activa promotora de estos reconocimientos, el evento de marzo no se quedó atrás.  Asistieron más de 170 personas que disfrutaron de un programa variado que incluyó lectura por parte de Mara, declamación, interpretación musical de canciones con letra de esta querida poeta y unas interesantísimas reflexiones sobre su poesía, a cargo de Hernán Tello. 


Para el homenaje, los organizadores,  con el apoyo de Comfenalco y de la Alcaldía de Bello, publicaron un cuadernillo con lo mejor de la poesía de Mara, el cual distribuyeron entre los asistentes al evento.  También se obsequió un disco compacto con poemas de esta creadora leídos por ella misma, del cual fue productora la cantautora Alexandra Cadavid.

 

Estos reconocimientos se suman a algunos otros muy significativos con los que Mara ha sido enaltecida con justicia.  Recuerdo especialmente, por ejemplo, cuando la Corporación de Mujeres Poetas de Antioquia (de la que ella fue semilla) la nombró Presidente Honoraria, o cuando el municipio de Toledo bautizó su Casa de la Cultura con el nombre de “Mara Agudelo Álvarez”. 

 

Me uno a los reconocimientos a esta escritora tan querida por sus colegas, y me parece oportuno recomendar el estudio de su producción literaria, tan sobresaliente en el panorama de las letras femeninas antioqueñas.   De la vendimia lírica de su viñedo son fruto poemarios de singular belleza, como “Tropel de quejas” (1967), “Penumbra iluminada” (1975), “Sobre la pielde América” (1988), “Las espigas del alma” (1995), “Senderos” (1998), “Poemas extraviados” (2002) y  “Mara Agudelo: en el umbral de sus ochenta”, el cual acaba de salir al público.

 

También vale la pena destacar que Mara es además autora de libros de otras temáticas y géneros, como "Momentos"  (ensayo de poesía Sintética, 1997),  "Mara: una vida novelada" (2003), "La piadosa mentira" (teatro y poemas, (2007),  "Karol Wojtyla, el XII papa poeta" (2008), entre otros varios. Todo esto sin contar sus numerosos artículos periodísticos, publicados en más de una docena de periódicos de América y de España, especialmente en "Voces", medio que dirigió durante diez años.


Me gustaría recordar con ustedes el siguiente poema, “Tropel de quejas”, que esta escritora, periodista, educadora y madre de ocho hijos escribió hace casi medio siglo:

 

“Aquí están todas ellas/ trepando por las hojas de mi libro. / Aquí van como lenguas asfixiadas/ tratando de llegar a la justicia: / tratando de llevar a todas partes/ el grito rojo de la humanidad. / Como un tropel de quejas/ se aglutinan ardidas mis palabras. / Tratan de sonreír, seguir la farsa/ que ven en cada esquina, / pero el dolor del mundo/ les impide cantar. / ¡En su largo trayecto/ tal vez se encuentre un trino desbocado/ o un río joven recordando canciones/ porque sufrió de amnesia una mañana/ cuando lo despertaron/ afluentes de sangre colombiana! / O un niño que se olvida, / que marcha hacia el futuro/ con sus pasos de miedo/ y el camino cerrado, / o un corazón soñando con amores/ en pleno siglo XX. / Posiblemente… a través de mi libro…/ en un ángulo errado de mi verso, / se encuentre haciendo la siesta/ la libertad atada, / o la luna lanzándome improperios, / porque no pienso visitarla un día. / Tal vez en un rincón equivocado/ duerma su largo olvido, / una mesa vencida/ que se murió soñando con el pan. / ¡Tal vez se encuentre/ mi corazón abierto, / ebrio de amor, de rabia/ y de dolor! / ¡Pero si ofendo con mi grito loco, / quizás…, pida perdón!”.

 
Para concluir, qué mejor que evocar las justas palabras que escuché exclamar al ex ministro Octavio Arizmendi, en una tertulia en el Club Unión, luego de escuchar algunos poemas de Mara: “Es que Mara es mara...villosa”.

 

Link El Mundo

 

 

Compartir este post
Repost0