Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog

Presentación

  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
  • El blog de Sergio Esteban Vélez
  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
  • Contacto

Visitas

contador de visitas

Búsqueda

El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

7 septiembre 2010 2 07 /09 /septiembre /2010 10:32

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 1 de Septiembre de 2010

 

En la pasada columna, en la cual hablamos sobre el merecido homenaje que por estos días se le está rindiendo a doña Benedikta Zur Nieden de Echavarría, en el centenario de su nacimiento, mencionamos el trance desgarrador que para ella (y para Antioquia entera) significó el secuestro y asesinato de su esposo, el nunca bien ponderado filántropo y líder cívico Diego Echavarría Misas.

Esta semana, vi en la internet un documental de The History Channel llamado “Pablo Escobar, el terror de Colombia”,  el cual viene siendo transmitido por ese canal (hoy llamado History), en inglés y en español, desde hace casi tres años. Coincidencialmente, en la primera parte de la emisión, el locutor “en off” comenzó a referirse a la figura de Diego Echavarría Misas.  Pero cuál no sería mi desconcierto y mi rabia al darme cuenta de la imagen distorsionada y engañosa que el documental estaba proyectando de ese hombre magnánimo.

Narran cómo Escobar ordenó el secuestro y la muerte de don Diego, a quien no llaman “filántropo”, sino, despectivamente, "terrateniente".  Dicen que, cuando Escobar se atribuyó a sí mismo "el mérito" de este crimen infame, se ganó la simpatía de la gente pobre de Medellín, porque, según History, Echavarría Misas "No era un personaje popular en Medellín. Era un rico industrial al que odiaba mucha gente pobre" .  Más tarde, rematan asegurando que:  "La gente pobre de Medellín se alegró de la muerte de Echavarría y comenzaron a llamar a Escobar ‘el doctor’, un título de respeto".

Semejantes afirmaciones de un canal internacional tan prestigioso no pueden ser más ajenas a la verdad, y, por tanto, inadmisibles, indignantes y ofensivas para nuestro pueblo.  Quienes conocieron a don Diego Echavarría encontraron siempre en él no a un millonario arrogante y humillativo, sino a un hombre sencillo, amable, hospitalario y profundamente espiritual, cuya mayor prioridad era el bienestar de sus conciudadanos. 

¿Cómo se atreve History a aseverar que los pobres de Medellín se alegraron del vil secuestro y del asesinato de alguien, y mucho menos de los de un personaje que fue, precisamente, el más consagrado y generoso benefactor de los menos favorecidos en nuestra área metropolitana?

En la pasada columna, hicimos una breve reseña de los colegios e instituciones culturales que donó a los antioqueños doña Dita de Echavarría, siguiendo la ruta de altruismo que, desde hacía muchos años, había trazado don Diego.

Pues bien, dadas las informaciones imperdonablemente falsas que History está divulgando en el mundo entero, vale la pena publicar el siguiente resumen de un listado de las obras sociales de don Diego Echavarría Misas que me ha enviado Jony Chalarca:

-         Donación de parte de su herencia al Hospital de San Vicente de Paúl.

-         Fundación y donación de un ancianato en San Antonio de Prado.

-         Fundación, donación y sostenimiento durante años de la Biblioteca de Itagüí (que hoy lleva su nombre).

-          Fundación y donación del Hogar Infantil Rotario, de Itagüí.

-         Fundación y donación de una clínica de maternidad en San Antonio de Prado.

-         Donación de los terrenos para la Escuela de Artes y Oficios de Itagüí.

-         Fundación y donación de la Biblioteca de Barbosa (que lleva el nombre de su hija, Isolda Echavarría).

-         Fundación de la residencia social “Isolda Echavarría”, en el barrio El Pedregal, para capacitación de esposas y de obreros y para brindar asistencia médica a la comunidad circundante.

-         Donación del busto de Beethoven y del piano de cola al Instituto de Bellas Artes de Medellín.

-         Donación de la estatua de Bolívar que se encuentra en el parque principal de Itagüí (en la actualidad, la acompaña un busto de don Diego).

-         Patrocinio de los estudios, en Colombia y en el Exterior, de importantes artistas antioqueños.

-         Arborización de la parte urbana de Itagüí.

-         Creación de premios de civismo y concursos de lectura y de  pintura.

-         Donación de terrenos y materiales para construcción de vivienda a personas de escasos recursos económicos.

-         Donación de su finca, Ditaires, en cuyos predios se encuentran actualmente la Casa de la Cultura de Itagüí “Diego Echavarría Misas”, el Colegio Alemán (fundado por su esposa), el parque recreativo, el estadio y el centro de convenciones Ditaires.  En parte de estos predios, se construyeron barrios y avenidas.

-         Donación de su residencia campestre de El Poblado, El Castillo, con todo su mobiliario, obras de arte, decoración y accesorios.  Actualmente, esta es la sede del Museo El Castillo y sus jardines se han convertido en uno de los parques públicos más bellos de la ciudad.

Como opiné la semana pasada, no creo que exista en la historia de Antioquia una historia similar de un empresario y su esposa que hayan decidido donar sus vidas, sus energías y casi la totalidad de su patrimonio en pos de desarrollar la educación y la cultura en nuestra tierra y de hacer menos dura la vida de los más necesitados.

Es increíble que hasta el momento no se haya producido respuesta alguna a las falacias que está difundiendo History.  Espero que esto se deba a que nuestras autoridades y los representantes de las entidades fundadas y donadas por don Diego y doña Dita no han visto el documental.  

Que esta información sea el estímulo necesario para que decidan solicitarle al canal que se retracte urgente, pública y profusamente.

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo
21 agosto 2010 6 21 /08 /agosto /2010 05:24

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 18 de agosto de 2010

 

Hoy, 18 de agosto, se están cumpliendo cien años del nacimiento, en Alemania, de esa enamorada de Antioquia y sus gentes que fue doña Benedikta Zur Nieden de Echavarría, mejor conocida como “Dita”.   Para celebrar este significativo aniversario, la Fundación Ayuda y el Centro Humanístico Micael han organizado un acto de homenaje a la memoria de esta ciudadana ejemplar, el cual tendrá lugar en el Auditorio de la Biblioteca de Itagüí “Diego Echavarría Misas”, esta noche, a las seis y treinta.  El acto, que congregará a numerosas personas allegadas a doña Dita y a su obra social, contará con un concierto del Coro Sirenaica, que se enfocará especialmente en el repertorio colombiano, que tanto hacía vibrar a esta ilustre benefactora de las artes y de la educación en nuestra patria. 

El concierto de esta noche se suma a algunos otros eventos que han venido realizándose a lo largo de este año, en el marco de tan relevante efemérides.  Entre estos, se encuentran el conversatorio "Vida y obra de Benedikta Zur Nieden de Echavarría " y la exposición "Aires de Dita" Memoria de la Familia Echavarría Zur Nieden, que se presentó hasta hace poco en el Centro de Convenciones Ditaires, antigua residencia de doña Dita y don Diego, la cual hace parte de sus incontables donaciones a nuestro pueblo.

Vale la pena comentar que estos programas han surgido de la iniciativa de un grupo de admiradores de doña Benedikta, entre quienes descuellan doña Benny Duque Carvajal, biógrafa de Dita, quien desde hace años se ha propuesto rescatar el legado de su biografiada, y Jony Chalarca, quien se ha encargado de las comunicaciones y ha creado en Facebook el grupo “Benedikta Zur Nieden de Echavarría - Centenario - 1910 - 2010”, en el cual puede consultarse valiosa y nutrida información sobre la vida de doña Dita, con abundante material fotográfico.

Qué importante y necesario que los antioqueños exaltemos la vida y los méritos de esta mujer de valía, quien, en compañía de su esposo, Diego Echavarría Misas, llevó a cabo una labor filantrópica que no tiene comparación en la historia de nuestro departamento. 

Para comprender mejor las dimensiones de esta labor, anoto las siguientes informaciones, que resumo de los profusos datos biográficos de doña Benedikta, que me ha hecho llegar Jony Chalarca.

Llegó a Medellín, en 1934, procedente de Berlín, donde conoció a su esposo, Diego Echavarría Misas.  En la capital alemana, había estudiado Bellas Artes.  De ahí su interés por el fomento al arte y a la cultura en un medio como el paisa, en el cual, en tiempos de doña Dita y don Diego, era difícil encontrar mecenas para el desarrollo de actividades e instituciones culturales.

Durante su matrimonio, doña Benedikta y su esposo fundaron colegios, bibliotecas, hospitales y ancianatos; adelantaron importantes obras de reforestación, en Medellín y en Itagüí, crearon premios y concursos y patrocinaron la educación de artistas, como Blanca Uribe y Alba del Castillo.

En 1969, fundó el Colegio Alemán de Medellín.

Tras la muerte de don Diego, vilmente secuestrado y asesinado, en 1971, doña Dita intensificó su trabajo filantrópico.  Una de las máximas muestras del mismo fue la donación de su residencia campestre en El Poblado, para ser convertida en el emblemático Museo “El Castillo”, uno de los más bellos referentes arquitectónicos de Medellín. 

Nuestra corajuda dama cívica tuvo también energías para reorganizar la Orquesta Sinfónica de Antioquia (que había fundado su cuñada Sofía Echavarría de Echavarría) y para fundar la Primaria Musical “Diego Echavarría Misas”.  Paralelamente, invertía tiempo y recursos económicos en la gestación en nuestra ciudad del Instituto Cultural Colombo Alemán Goethe, del Colegio El Triángulo y de entidades como la Fundación Ayuda.

 A partir de 1981, se dedicó a fomentar la pedagogía Waldorf, la cual hace especial énfasis en la formación artística para el desarrollo integral de los individuos. En 1985, fundó el Colegio Isolda Echavarría y, en 1988, el Centro Humanístico Micael.

Falleció en Dortmund, Alemania, el 29 de Diciembre de 1998.

Años antes de morir, cuando ya había donado a obras sociales la mayor parte de la que fuera una de las mayores fortunas de Antioquia, doña Dita expresó: “Me enseñé a vivir sencillamente, con no más de lo necesario.  Con pocas cosas, uno vive lo mismo, hasta más feliz”.

Bien por quienes rinden homenaje de admiración y gratitud a esta “antioqueñísima” matrona, que, con su altruismo, su desprendimiento, su visión y su espíritu diligente, demostró un amor hacia Colombia muy superior al de la mayoría de los acá nacidos.



 

 

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo
15 agosto 2010 7 15 /08 /agosto /2010 06:25

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 11 de agosto de 2010

 

Hace más de un mes, cuando supimos del nombramiento de Sandra Bessudo en el Ministerio del Medio Ambiente, varios periodistas se apresuraron a decir que el Presidente electo estaba conformando su gabinete con lo más granado de la rancia aristocracia bogotana.

Hoy, cuando conocemos los nombres de todos los nuevos ministros -nómina de lujo, por cierto- podemos darnos cuenta de que tales periodistas estaban exagerando, pues los funcionarios entrantes son de diversas procedencias sociales y regionales y, curiosamente, casi todos los que representan la élite social provienen de familias distinguidas e importantes “de provincia” (Garcés Lloreda, de Cali; Restrepo Restrepo, de Manizales; Díaz Granados, de Santa Marta), y no de las encumbradas de la exclusivista oligarquía capitalina.

Aclarado este punto, cabe preguntarse: ¿si la prensa estaba buscando “acusar” al equipo de Santos de ser “de alta alcurnia santafereña”, por qué comenzó con sus críticas cuando se produjo el nombramiento de Bessudo, cuya familia, turco-judía-francesa-belga, figura en el jet-set criollo desde poco más de un cuarto de siglo, y no cuando se conoció la designación como Canciller a María Ángela Holguín, cuya estirpe hace parte del notablato nacional desde antes de que Colombia se erigiera en república?  

Para conocer un poco más los orígenes y conexiones familiares de la nueva Ministra de Relaciones Exteriores, y, para manjar de los periodistas criticones, les presento una breve lista de parentescos de la doctora Holguín Cuéllar.

Por el lado paterno:

-Su bisabuelo el general Jorge Holguín Mallarino, dos veces presidente de la República, era hermano de Carlos Holguín Mallarino y sobrino de Manuel María Mallarino, ambos presidentes de la República.  También era concuñado del presidente Miguel Antonio Caro.

- Su bisabuela doña Cecilia Arboleda Mosquera (esposa del general Holguín) era hija del escritor y político Julio Arboleda Pombo, presidente de la República, quien a su vez era sobrino político del cuatro veces presidente Tomás Cipriano de Mosquera, a su vez suegro del presidente Pedro Alcántara Herrán y hermano del presidente Joaquín Mosquera, de quien también era sobrina política doña Cecilia, pues Mosquera era cuñado y primo hermano de su abuelo materno, José Rafael Mosquera, el primer constitucionalista colombiano.

- Su tío abuelo Daniel Holguín Arboleda era yerno del presidente Rafael Reyes y sobrino político del también presidente Euclides de Angulo.

- La prima hermana de su abuelo Clemencia Holguín y Caro era la esposa del presidente Roberto Urdaneta Arbeláez.

- Su padre, Julio Holguín Umaña, primo hermano de los padres de los ex ministros Ángela Montoya Holguín y Miguel Urrutia Montoya y de los del ex alcalde de Bogotá Diego Pardo Koppel y de la presidente del Polo Democrático, Clara López Obregón.

- La Canciller es prima hermana del director de El Tiempo, Roberto Pombo Holguín, y de la hermana de este, María Elvira, actual embajadora en Brasil.

Por el lado materno, este es el panorama:

- Su bisabuelo materno Aristides Calderón Reyes fue presidente del Estado Soberano de Boyacá. La esposa de este, Ana Rosa Tejada Mariño, era prima hermana del famoso dramaturgo y político Luis Vargas Tejada.

- Su abuela materna, Lucila Calderón Tejada, era prima hermana de Clímaco Calderón, presidente de la República en 1882.

- Su tío Luis Cuéllar Calderón se casó con María Mercedes, hermana de Alfonso López Michelsen e hija de Alfonso López Pumarejo.  De esta unión nació su prima hermana la ex ministra María Mercedes Cuéllar.

- Su madre, doña Lucila Cuéllar Calderón, prima hermana del escritor Eduardo Caballero Calderón, padre del columnista Antonio Caballero y del pintor Luis Caballero Holguín.

-  Y, lo que muy pocos saben es que la nueva canciller es prima del Presidente de la República, ya que su madre, doña Lucila, es prima hermana de Jorge Calderón Umaña, el abuelo materno del presidente Juan Manuel y del ex vicepresidente Francisco Santos Calderón.

Con semejantes antecedentes genealógicos, no es extraño que la doctora Holguín lleve en la sangre el talento diplomático que todos los comentaristas le reconocen.  Confiamos en que lo sepa utilizar para el bien de la patria, en un momento tan trascendental de nuestra historia, y en que, de la experiencia de sus mayores le haya quedado la moraleja de que en pos de mejorar las relaciones exteriores del país los conductores de esos procesos no deben llegar a concesiones extremas.  Ojalá haya aprendido, por ejemplo, de los errores de su tío bisabuelo Carlos Holguín, quien, primero como embajador y luego como canciller y presidente, fue el encargado, en el decenio de 1880, del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Colombia y España, inexistentes desde la Independencia.  En sus años en el gobierno, Holguín consideró que, para el buen desarrollo de las relaciones con la Madre Patria, resultaba conveniente enviarles a los ibéricos el oro que no alcanzaron a llevarse, y así le obsequió a la reina regente doña María Cristina de Habsburgo el invaluable e inmenso Tesoro Quimbaya.  

Esperemos que ahora, como Canciller, la doctora Holguín haga uso de su savoir faire para lograr que den fruto las gestiones que en Colombia se están adelantando para la recuperación de tales joyas.

 

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo
6 agosto 2010 5 06 /08 /agosto /2010 02:30

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 4 de agosto de 2010

 

Esta semana, esa gloria intelectual de Colombia que es Otto Morales Benítez está cumpliendo noventa años.  Y todos nos maravillamos al ver la energía, la lucidez mental,  el buen estado físico y, sobre todo, la alegría de los que goza.  Al franquear la barrera de los noventa, su ritmo de trabajo y su disciplina ejecutiva son superiores a los de muchísimos profesionales en “edad productiva”.

Se despierta muy temprano, más o menos a las cuatro y media de la mañana.  Y desde ese momento, comienza a adelantar los libros e investigaciones que tiene en proceso.  Para tal fin, antes de acostarse, deja al pie de la cama los materiales necesarios de consulta y de escritura.  Todo esto, luego de establecer un orden de acción, que lo lleva a definir el método y la duración de cada uno de los trabajos que comienza. Al respecto, me dijo, hace pocos días: “No me angustia el trabajo, no me desespera, por muchos problemas que tenga, por muchas urgencias que me llamen.   Trabajo con mucha humildad y con mucha serenidad, todos los días.   Siempre tengo disciplina para trabajar.  No se me quedan las cosas sin hacer.  Pongo orden en lo que debo hacer.  Y esa disciplina me lleva a buenos resultados”.  De eso no nos cabe duda:  esa disciplina es la que le ha permitido escribir casi 200 libros (30 de ellos en coautoría), al tiempo que ocupaba las posiciones políticas más importantes y de mayor responsabilidad en el país.

Del modo que hemos descrito, el doctor Otto lleva a buen término sus libros, ensayos y artículos y las numerosas disertaciones y conferencias que es invitado a dictar.  Entre los grandes proyectos que está terminando en este momento, se encuentran un libro sobre el presidente Manuel Murillo Toro y el Radicalismo Liberal del siglo XIX; un estudio sobre la Literatura Colombiana (a través de la obra que ha hecho Héctor Orjuela), y un libro comentando los dos volúmenes que el ex ministro Jaime Posada ha publicado sobre el Liberalismo y sobre Rafael Uribe Uribe.

Mantiene, además, una columna de opinión en estas mismas páginas.  A propósito, nos dice que: “Mis columnas en EL MUNDO me dan mucha alegría intelectual, porque veo que las lee mucha gente.  Recibo mensajes permanentemente, comentándolas”. 

Es miembro de numerosas juntas culturales y de asociaciones y academias, tales como la Colombiana de la Lengua, la de Historia y la de Jurisprudencia.  A todas asiste rigurosamente y participa activamente en los actos solemnes y proyectos que estas desarrollan.

Y continúa ejerciendo su profesión de abogado.  Va a su oficina todos los días y vive actualizado en las ramas jurídicas de su especialidad.  En algunas de ellas, como el Derecho Agrario, es considerado como una de las máximas autoridades de América Latina (no en vano es recordado como uno de los mejores ministros de Agricultura que hemos tenido).

Y toda esta ingente actividad la desarrolla siempre al son de su carcajada, la más sonora y contagiosa de nuestra comunidad intelectual y política.

En este aniversario número noventa del doctor Otto, vale la pena comentar el meritorio esfuerzo del Centro Otto Morales Benítez “Centotto”, en pos del estudio y la divulgación de su obra. 

Este centro fue fundado por los hijos de don Otto: Adela y Olympo Morales Benítez, quienes adquirieron como sede una casa en un sector patrimonial de Bogotá, la cual han dotado con una biblioteca de importancia y con los medios necesarios para que la gente vaya a realizar investigaciones sobre el trabajo de este ilustre humanista y hombre de Estado.

Gracias a los materiales de consulta de los que dispone este centro, se han llevado a cabo algunos de los libros que han aparecido sobre la vida y obra del doctor Morales.  Hasta el momento se han publicado catorce libros sobre él y hay algunos otros inéditos.

El “Centotto” también organiza permanentemente reuniones y debates para discutir sobre problemas políticos, históricos, literarios, sociológicos, antropológicos y de todas las demás materias sobre las que ha versado su obra.  

Otro de sus propósitos es el de buscar financiación y respaldo institucional para la edición de los más de 40 libros inéditos del doctor Morales y para la reimpresión de los más de 150 que este prolijísimo y excelso ensayista ha publicado.

Para difundir debidamente el trabajo de nuestro personaje, en la Zona Cafetera, que lo vio nacer, el Centro ha firmado un convenio con la Fundación Universitaria del Área Andina, de Pereira, que ha creado la Cátedra “Otto Morales Benítez”.  Esta cátedra fue inaugurada, hace más de un año, por el ex presidente Belisario Betancur y ha propuesto para Colombia “un humanismo dinámico, no un humanismo contemplativo”.   Ya fue publicado un primer libro, con el compendio de las charlas presentadas en esta cátedra, y se presentarán otros dos, en los próximos días, durante un homenaje que el Colegio Máximo de las Academias de Colombia rendirá al doctor Morales Benítez.  Este acto de tributo se suma a otro, muy solemne, que ofreció en su honor la Sociedad Nariñista de Colombia, la semana pasada.

Acerca de los logros del Centotto y de las muestras de admiración que ha recibido en este aniversario, el doctor Morales dice: “Eso enriquece mi vida y me compromete a trabajar más, con más decisión en nuevas investigaciones que favorecen a Colombia”. 

¡Feliz cumpleaños!

 

Belisario Betancur Cuartas

   Sergio Esteban Vélez, Otto Morales Benítez, Belisario Betancur, Dalita Navarro de Betancur

 

 

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo
30 julio 2010 5 30 /07 /julio /2010 22:58

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 28 de julio de 2010

 

Con motivo de la reciente visita del poeta ruso Yevgeny  Yevtushenko (Eugenio Evtuchenko) a Medellín, Eduardo Escobar publicó en El Tiempo (el pasado 13 de julio) la columna “Queremos tanto a Evtuchenko”, en la cual rememora la venida de aquel personaje a nuestra ciudad en 1968.

En la citada columna, el nadaísta se refiere a un supuesto mondongo servido para el poeta siberiano en casa de Olga Elena Mattei: “Un sábado, Olga Elena de Arosemena nos invitó a un mondongo. Le leyó un poema trigal. (...) La casa flota en los efluvios del mondongo puesto a reposar en la mesa vestida de encajes. Yo charlo con Mejía Vallejo junto a la sopera. En mi manoteo de nervioso primario (ver la caracterología de Le Senne) meto mi sucia mano en el caldo. Nadie se da cuenta. Me seco a prisa con una servilleta. Y con Manuel nos reímos luego mientras los invitados comían sudado de mi mano derecha”.

Pero eso no fue así.  Como, por muchos años, he tenido el privilegio de ser amigo de Olga Elena Mattei (ya no de Arosemena, desde los años 70), gozo de acceso directo a la fuente de la información más fidedigna sobre el convite de marras.

Sucedió que no fue un almuerzo, en horas diurnas, sino una comida con gran fiesta.  Y no hubo caldo, ni menos mondongo, sino una paella (o cuasi paella).  Los eventos se desarrollaron de la siguiente manera: Olga Elena Mattei, como escritora y conocida intelectual y mujer muy activa en la comunidad, fue invitada por los organizadores de la venida de Yevtushenko (al igual que Gonzalo Arango y Darío Arizmendi), para mostrarle al visitante los mejores lugares de la ciudad y acompañarlo en sus requerimientos sociales y cotidianos.  Además, Olga Elena fue escogida para presentar el discurso de bienvenida al poeta, en el gran acto del Paraninfo, y para leer varios poemas de ella sobre la poesía y sobre la visita del invitado a Medellín, en el evento del Teatro Pablo Tobón Uribe (en donde Gonzalo Arango también leyó sus poemas pertinentes).

Cuando llegó la hora de entrar al Paraninfo, la sorpresa fue avasalladora, porque había tanto público (sobre todo estudiantes), que ni siquiera Yevtushenko pudo intentar subir al augusto salón.  Rápidamente, los encargados montaron un tablado con una mesa en medio del patio y ahí treparon al famoso autor.  Desde allí, comenzó a hablar.  Las barandas de los cuatro costados de los tres pisos estaban colmadas de cabezas.  La gente del salón, que también estaba repleto, no entendía lo que pasaba y se quedaron sin ángulo de vista al poeta.  Toda la sesión se realizó desde la mesa-tarima.  Olga Elena, con inteligente modestia, comprendió que era mejor renunciar discretamente a su papel de oradora, ante la evidencia de que a los agitados estudiantes seguramente sólo les interesaba escuchar las palabras del personaje, y guardó humildemente su discurso en la cartera. 

Lo que debía seguir, al finalizar el evento, era el desplazamiento hacia la residencia de Olga Elena, en El Poblado, donde ella tenía preparada una cena para cincuenta invitados. Pero, una vez allí, comenzaron a entrar a la casa grupitos de estudiantes desconocidos guiados por unos cuantos conocidos.  Nada qué hacer.  Ella cuenta que lo único que se le ocurrió fue echarle montañas de arroz extra a la paella y toda clase de tronquitos de carnes y vegetales, de modo que alcanzara para las 80 personas que se hicieron presentes.   Le tocó, entonces, echar mano de todos los platos de la doble vajilla de fiestas, de la del diario, de la de la cocina, de los platos plásticos de los niños y casi de los de los perros.

De manera que Eduardo Escobar no pudo encontrar ningún caldo, puesto que no lo había.

Durante la fiesta, el incidente mayor fue el impasse entre Carlos Castro Saavedra y Yevtushenko.  Este último llegó preguntando por el poeta antioqueño. De inmediato, Olga Elena lo llamó para preguntarle por qué no había llegado.  Cuando él le contestó que no pensaba ir, ella le rogó que fuera, pues Yevtushenko quería conocerlo. Sentado en la cabecera de la cama de ella, lo puso al teléfono, para que hablaran entre los dos.  El poeta visitante le insistió al colombiano, pero este último “se ranchó” en que no quería ir. Olga Elena volvió a tomar el auricular y Castro Saavedra le dijo que definitivamente no tenía ningún interés en conocer al poeta ruso.

Tal reacción del poeta antioqueño decepcionó altamente a Yevtushenko, pues este venía de Chile, donde Pablo Neruda le había recomendado muy especialmente contactar a Castro Saavedra, de quien, además, Yevtushenko, ya había sido traductor.

En los días siguientes, la anfitriona se dio cuenta de que se perdieron algunos libros y documentos de su biblioteca, especialmente algunos que salieron a la palestra durante la reunión.

Tanto en Medellín como en Bogotá, con Olga Elena Mattei, Gonzalo Arango y Dora Franco, Yevtushenko estableció interesantes y cálidos lazos de amistad.

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo
18 julio 2010 7 18 /07 /julio /2010 22:39

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 14 de julio de 2010

 

Como comentábamos la semana pasada, el presidente Uribe, durante la ceremonia de apertura del III Congreso Iberoamericano de Cultura, cerró su discurso con esta frase: “Cuando un niño abraza un instrumento musical, jamás empuñará un fusil contra el prójimo". 

Me parece, entonces, que este es el momento para hacerle un reconocimiento al personaje al cual Medellín debe el hecho de poder contar con uno de los mejores programas oficiales de educación musical para los niños y jóvenes de los sectores menos pudientes de la población.  Las palabras dichas por el señor Presidente en su alocución fueron las mismas que pronunció el doctor Sergio Naranjo Pérez, entonces alcalde de Medellín, el día del lanzamiento de la Red de Escuelas y Bandas de Música.

Este programa fue iniciado por el doctor Naranjo en 1996, como uno de sus proyectos de paz y convivencia, en un momento en el cual nuestra ciudad estaba azotada por los remanentes de la guerra que desató el Cartel de Medellín.

Naranjo se propuso cambiar el referente en los barrios populares del paradigma del sicario, al promover un nuevo liderazgo entre niños y jóvenes, para que se destacaran en el área de la cultura y no en el mundo delincuencial.

Al comienzo, hubo mucha oposición a esta propuesta del Alcalde. Decían que los millones de dólares que su gobierno asignó para tal fin era una suma excesiva que se iba a desperdiciar. Sin embargo, el doctor Sergio no cesó en su empeño por demostrar que la cultura es una de las mejores herramientas para la paz, y, con la eficiencia ejecutiva que lo ha caracterizado a lo largo de más de 40 años de servicio a la comunidad, en tiempo récord, organizó cincuenta escuelas de música y creó diez bandas musicales.  Como consecuencia, miles de niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad fueron atraídos hacia el universo multicolor que les abrían las bandas de música, que resultaron venciendo a las bandas criminales. Y muchos otros que ya estaban adentrándose en la senda del delito cambiaron de bando: se dejaron llevar definitivamente por el embrujo adictivo de las más sublimes melodías en Clave de Paz, que ejerce en el alma humana un éxtasis superior al que pueden ofrecer los “paraísos” artificiales y ominosos de la drogadicción.

El tiempo se ha encargado de darle la razón al doctor Sergio.  Hoy, cuando nuestros niños músicos se han presentado ante personajes como el Papa, el Rey de España y el presidente de los Estados Unidos, este programa se ha convertido en referente internacional de nuestra ciudad y en orgullo de todos los antioqueños.

Medellín no puede olvidar que los significativos logros que la ciudad ha venido alcanzando en materia cultural se deben en buena medida a la ruta que trazó la  alcaldía de Sergio Naranjo Pérez.  Quienes hemos abogado siempre por que los gobiernos pongan a disposición de la comunidad los programas necesarios para que la cultura deje de ser disfrutada solamente por las élites económicas e intelectuales nunca terminaremos de reconocer los méritos del doctor Naranjo, el gestor de los dos mayores proyectos que ha desarrollado Medellín para el acercamiento de los sectores populares a la alta cultura: la Red de Escuelas y Bandas de Música y Ciudad Botero.

 

***

He recibido comentarios muy positivos acerca de la exposición “La Colombie”, con la cual el joven artista español David del Bosque busca incursionar en nuestro país.  

La exhibición, que puede visitarse en la Galería Arte Autopista, presenta una selección de lo más reciente de la obra de este modernísimo creador, la cual es el producto de sus experimentos de mezclar fotografía y pintura (algunos críticos han llamado a su estilo “pintura sin pintura” o “pintura expandida”), y que incluso llegaría hasta involucrar la escultura, gracias a su soporte reflectante, que hace que las imágenes que están adentro de las geometrías parezcan suspendidas en el aire a modo de móvil escultórico.   

Mi amigo el galerista Hildebrando Mejía, en uno de los mensajes que nos hemos cruzado acerca de esta muestra, describe del siguiente modo los efectos visuales de este trabajo plástico: “Las geometrías en las que aparecen las fotografías están en un segundo plano, es decir, se esconden detrás de nosotros, tras nuestro reflejo, de forma que solo podemos ver donde el soporte plano tiene un corte geométrico.  Si en una hoja de papel hiciéramos un corte y lo abriéramos un poco y miráramos a través de ese hueco: lo que veríamos adentro sería una parte de un todo. Eso mismo sucede con las piezas: vemos parte de un viaje mediante partes de momentos, de instantes.  La obra nunca es la misma, dado que el soporte es un material reflectante que cambia cuando el entorno cambia, teniendo éste un aspecto lúdico donde el espectador se ve reflejado, creando así un eje comunicador entre obra y espectador”. 

Quienes se animen a conocer la muestra pueden aprovechar para recorrer otra exhibición de calidad que se presenta en la misma galería.   Se trata de "Ciclo terrestre", con obras frescas y de colores atractivos a través de las cuales Juan Vasco ahonda en las consecuencias del maltrato al medio ambiente, pero también evidencia que de lo muerto nacen cosas nuevas, haciendo alusión al eterno ciclo de la vida, la muerte y la entropía. 

La dirección de Arte Autopista es Calle 10 B 28 – 41.

 

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo
8 julio 2010 4 08 /07 /julio /2010 12:06

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 7 de julio de 2010

 

En estos días, distinguidos periódicos han divulgado distintas versiones acerca de quiénes habrían sido los responsables del abucheo que sufrió el Presidente de la República, el pasado jueves, en Medellín. 


Hipólito Hincapié, el sábado 3, en El Nuevo Siglo, comentaba que: “Ocurrió en Medellín una situación deliberadamente planeada según conocedores de la política local: la silbatina inolvidable al presidente Uribe. La buscaron los organizadores del acto inaugural del III Congreso Iberoamericano de Cultura, que ha tenido entre los invitados especiales al cantautor cubano Silvio Rodríguez, embajador político de los hermanos Fidel y Raúl Castro. Para asignar sillas, seleccionaron por cada 100 personas 80 que fuesen conocidas en razón de sus impugnaciones al Gobierno”.El doctor Humberto López, en El Mundo, el pasado domingo, presenta una interpretación diferente: “El redactor recibió el viernes cinco llamadas, dos de ellas de figuras muy calificadas de la cultura, para indicar que los chiflidos contra el presidente Uribe en el acto inaugural del Congreso Iberoamericano de Cultura, provinieron de seguidores del ex alcalde Sergio Fajardo y del secretario Jorge Melguizo. (…) Los fracasos de Fajardo tanto en las elecciones parlamentarias como en las presidenciales, se los achacan a Uribe y como el horizonte del movimiento fajardista no es claro ni de despeje próximo, hay una minoría cargada de odio”. 


A pesar de lo cuerdas que parecen las conclusiones de estos prestigiosos periodistas, fuentes de altísima confiabilidad que concurrieron al evento de marras compartieron conmigo una tercera versión:

Según mis “informantes”, para ingresar al acto se necesitaba invitación. Pero resulta que, mientras los convidados internacionales acudieron puntuales, la inmensa mayoría de los invitados paisas no asistieron, muchos de ellos indignados por la destacada participación que en tal congreso se le estaba dando a la dictadura caribeña que sacó adelante a las Farc.

Y, mientras, por los motivos mencionados, el inmenso salón destinado para la ceremonia estaba casi vacío, afuera había toda una convención de “mamertos” haciendo fila para entrar a la conferencia del ex senador castrista Silvio Rodríguez, que seguía a continuación del acto de apertura.

Ante tal situación, los coordinadores logísticos del evento solemne (dependientes de la Secretaría de Cultura) dejaron de impedir el ingreso a aquellos que no tuvieran tarjeta de invitación y, para que el auditorio se viera más lleno, se les ocurrió la idea de captar la asistencia de quienes estaban haciendo fila para lo de Rodríguez y de abrirles las puertas del evento del Presidente, por encima de los estrictos protocolos de seguridad que siempre priman en las visitas presidenciales. Estos “colados”, que, según me cuentan, constituyeron un muy significativo porcentaje de los asistentes al acto, se sentaron en la parte de atrás del salón, que estaba vacía.

Pero este improvisado recurso de los organizadores resultó altamente peligroso, dada la presencia del presidente Uribe, ya que el público que busca escuchar una conferencia de un líder comunista, lógicamente obedece a simpatías comunistas.

Entonces, como era de esperarse, en el público de Silvio surgió espontáneamente la ocurrencia de aprovechar la oportunidad para agredir a nuestro Presidente, el mayor enemigo de las guerrillas comunistas. Fue así como se produjeron los abucheos y rechiflas, que vinieron de la parte trasera del recinto.

Dicen mis fuentes que los invitados internacionales y los asistentes que estaban sentados adelante no fueron partícipes de la silbatina, que, imperdonablemente, llegó cuando el Presidente terminaba su discurso con una frase tan lúcida y tan esperanzadora como esta: “Cuando un niño abraza un instrumento musical, jamás empuñará un fusil contra el prójimo”.

Punto aparte: Supe que fueron muy escasas las palabras de Silvio Rodríguez en su concierto en Medellín.  Gracias a la presión que ejercimos, se abstuvo de hacer propaganda comunista, como la que hizo en los conciertos que acababa de ofrecer en los Estados Unidos, los cuales dedicó a cinco espías cubanos presos en ese país, y en los que primó el grito de “Viva Fidel”.

Me contaron, además, que tampoco cantó sus canciones militantes, como la de “Hasta siempre, Comandante Che Guevara” , “Como si fueras el comunismo”, “La espada roja” o “El aguerrido pueblo de Fidel”. Todo eso se debe a nuestro trabajo.

Me dicen mis amigos que también fue por nuestra causa que Rodríguez se negó a hablar con los medios y no dio rueda de prensa.  Eso es muy significativo, pues en las conferencias de prensa que dio en los Estados Unidos, aseguró que en Cuba no se violan los derechos humanos, que allí hay una democracia y que el clamor de la comunidad internacional a este respecto responde a un complot del Imperio.  Por lo demás, quedó en el ambiente la sospecha de que su negativa a ser entrevistado en Colombia se debió a que no quería que le hicieran la pregunta de si consideraba que las Farc son terroristas, que fue la petición que le hicimos, desde estas mismas páginas. 

Es todo un triunfo saber que logramos que, durante la visita a Medellín de ese cantante y político, no se hubiera atrevido a hacer ningún acto de publicidad a favor de la dictadura, cuando, solamente hace dos meses, encabezó un concierto multitudinario, en La Habana, para defender los crímenes de Castro, ante las denuncias de la Comunidad Europea.

Enlace El Mundo

 

 

 

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo
3 julio 2010 6 03 /07 /julio /2010 02:42

Amigos de La Bobada Literaria:

Me he enterado de que he sido escogido como “El personaje del mes”, en La Bobada Literaria. 

Gracias por este reconocimiento. Nunca imaginé que árbitros tan sesudos como ustedes me ubicarían en un altar, al lado de personajes de máxima categoría nacional, como Noemí Sanín y Armando Benedetti.
Les quedó muy bien lograda la reseña. Y todo lo que dicen es verdad: los poemas, en realidad, son muy malitos. Por eso fue que dejé la poesía. Además, como dice mi amigo Fernando Vallejo, la poesía, ¿para qué?
Y hablando de Fernando, no fui yo el que lo bautizó "el viejito terrible", como dice un comentarista. Fue él mismo quien se llamó así, cuando le pregunté si se sentía un "enfant terrible".
En cuanto a la comparación de Belisario, tienen toda la razón: jamás podré llegarle ni a los tobillos a Rimbaud. Creo, sin embargo, que Belisario no se refería a la calidad estilística, sino a la precocidad para escribir: Rimbaud comenzó a publicar libros a los 16, y yo, a los 12. 
Lo que sí les rogaría es que, en el ítem "Poemas del Niño Poeta", aclaren que esos poemas fueron escritos cuando yo tenía 12 años de edad. La poesía posterior es muy distinta. Los invito a leer, por ejemplo, estos: http://www.sergioestebanvelez.com/pages/Poesia_actual_de_Sergio_Esteban_Velez-1399097.html
No sé si les vayan a gustar, pero, por lo menos, me tranquiliza pensar que cuentan con el visto bueno de poetas como Meira Delmar, Dora Castellanos, Olga Elena Mattei, Maruja Vieira, José Luis Díaz Granados, Ernesto Cardenal, Rogelio Echavarría y Carlos Germán Belli.  A lo mejor, como todos estos amigos son de otra época, sucederá que la verdad es que he estado aconsejado por personas desactualizadas en cuestiones poéticas (pero inmensas en sus propios períodos). Esperemos que el tiempo se encargue de hacer las depuraciones pertinentes. 
Sobre los “ensayos”, tienen razón: debería cambiarles el nombres por “reseñas”. Lo que pasa es que ya tengo muchas reseñas en la sección “Columnas”. Pero ustedes siguen teniendo razón. 
En cuanto a Silvio Rodríguez, no estoy persiguiendo a nadie por motivos ideológicos. Simplemente, estoy haciendo uso de mi sagrado derecho a protestar, y, así como once millones de personas salimos, hace dos años, a marchar contra las Farc, yo considero que en Colombia no debemos rendirle tributo a un personaje que, por 15 años, fue senador de un gobierno asesino, sancionado mundialmente, y que, por lo demás, ha encabezado manifestaciones y firmado cartas para justificar asesinatos, torturas y encarcelamientos por motivos ideológicos.  Mi noción de tolerancia es muy similar a la que opera en Alemania: allí, las libertades legales preconizan que tenemos que respetar si eres homosexual, si te tiñes el pelo de azul, si eres sadomasoquista, o heroinómano, o si escribes en contra del gobierno... Pero vas a la cárcel si publicas libros u organizas asociaciones con el fin de promocionar el nazismo.  ¡Las libertades individuales van hasta donde comienza el plano de los delitos de lesa humanidad!

Sobre su comentario de que soy todo un lagarto: me sorprende que haya necesidad de decirlo.  Solamente con ver las fotos que ustedes han seleccionado (que son menos del 1% de mi galería), pueden darse cuenta de mi grado de lagartería. No sé cómo hicieron mis paisanos medellinenses para soportarme, con mis aires de poeta decimonónico, en todos los cocteles de la ciudad, durante diez años (a los 13, ya, como “Niño Poeta”, andaba todos los días en eventos culturales y mis amigos eran señores escritores de 80).
Y también tienen razón en lo de mis boinas, mis vestidos y mi gran colección de corbatas y de pañuelitos de los años 30: ¡quería parecerme a D’Annunzio y a Proust! ¡Menos mal eso es lo que tienen para criticarme! ¡Comparado con los excesos de  las vidas de los grandes poetas y artistas de la Historia, eso de ser exéntrico es un mal menor! Pero, para que se tranquilicen, les cuento que ahora estoy en Canadá y llevo una vida muy tranquila, de estudiante universitario normalito. No me quito los jeans... aunque, en invierno, ¡hay que vestirse como un muñeco de nieve! Y, aunque a veces me hacen falta los cocteles y las solemnidades de mi adolescencia, me consuelo “armando el avispero” en mi tierra,! a larga distancia!
Y, en cuanto a eso de que los poetas deberíamos estar mejor cultivando la tierra y no versos, nuevamente la razón es de ustedes. Cuanto más lo medito, más me convenzo de que la poesía ya no tiene función, ya perdió el significado que tuvo en siglos anteriores. Con los afanes, avances y urgencias del mundo contemporáneo, eso de dedicarse a escribir versos puede resultar imperdonable; especialmente si tenemos en cuenta que esos esfuerzos podríamos enfocarlos  a trabajar por los más necesitados, por los que sufren, por los que no tienen voz. Cada vez que me acuerdo de la guerra y del hambre, me parte el alma saber que es tan poco lo que puedo hacer. ¡Pero prometo ponerle más energías al asunto!
Nunca pensé que podría ser protagonista de una publicación como la de ustedes, que goza de tanto prestigio y es tan apreciada y acatada por los conocedores de la buena Literatura.
Para terminar, les agradezco, una vez más, por hacerme el honor de invitar a la gente a explorar mi trabajo. En estos días, en que estoy radicado fuera de mi país, sólo comentarios como los de ustedes me hacen pensar que todavía estoy allá, que todavía soy tenido en cuenta en mi comunidad, ¡que no me han olvidado! Gracias. 

 

Enlace La Bobada Literaria

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo
30 junio 2010 3 30 /06 /junio /2010 12:58

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 30 de junio de 2010

 

Carlos Gardel, Carlitos, en la soledad de mis noches más negras, en las crisis sinuosas de mis tristezas, se hunde tu voz entre mi médula… y me lleva a un naufragio irrescatable. 
Quisiera entonces recostarme en la Tierra de Fuego. Andar en La Boca por aquel “caminito” de tus compases, y al aventarme a apretar un bandoneón contra mi pecho, arrebatarle sus quejidos místicos. Cómo me llena tu eco de saudade, con la melancolía de su tempo.

Cómo se exacerba la nostalgia, que sube por mis nervios. Cómo me llega al fuero íntimo… de la misma manera que tu canto se convirtió en el mejor bálsamo para el duelo de tu pueblo: tu pueblo, que eres tú: ¡Argentina = Tango = Gardel! 

Al evocarte, quiero dejarme llevar, a media luz, por tus himnos acerbos, en el rincón sentimental de un arrabal porteño. 

Cambiaste el mundo. Bajo la luna de coral que alumbra el Río de la Plata, vagó tu voz, de bar en bar; y tus aires veristas les amainaba el duelo del exilio a tantos europeos marineros de la vida y del ensueño. 

Y te volviste ídolo. Rodolfo Valentino ascendía a otros mundos con el sabor de madreselvas del rumor de tu tórax, y la altivez exclusivista de los salones parisinos fue vencida por tu cántico ¡tango empapado en champaña! Una generación entera, bohemia y turbulenta, calmó el ahogo de su pena con tus tonos catárticos; y el drama de tus bailes, agónicos, sensuales, les llenaba el vacío existencial. He ahí el poder de la lágrima que tenías en la garganta, esa de la que habló Enrico Caruso. 

El tango es “un pensamiento triste que se baila”, decía Santos Discépolo. Y aunque no bailabas bien, nadie pudo detener la cadencia de tus ritmos, y la emoción ungida a tus cuerdas trágicas se adueñó de los sueños y de los desamores de todo un hemisferio (que nunca ha podido descifrar tu misteriosa infancia, ni comprender la angustia oscura de tus ojos, que cantaban a dueto la elegía y la nostalgia de tu Pampa). 

Hasta que un día, en Medellín, santuario eterno de tu efigie, tomaste el vuelo hacia la gloria, hacia el camino necesario para pasar de ídolo a leyenda inmortal.  Así,  hace 75 años, “tus ojos se cerraron”, y se consumó la fusión definitiva de tu ser entero entre las fibras de la esencia de mi pueblo paisa.  Y te quedaste para siempre en nuestra Bella Villa, en nuestra vida, en nuestra alma.  

Hoy, 75 años después, tu presencia sigue viva en ésta, nuestra Tacita de Plata, y tus tangos han logrado lo impensable en esta tierra: congregar en torno de un argentino más que centenario  gentes de todas las razas, de todas las edades, de todas las clases sociales e intelectuales.  Porque el dolor es patrimonio universal, y tu obra sólo puede compararse con la Ópera, en la verdadera traducción de la tragedia humana. 

Post scriptum: dedico esta columna a mis gardelianómanos amigos Dora Ramírez, Mariluz Uribe, Jaime Jaramillo Panesso y Darío Ruiz Gómez. 

Punto aparte: Mis felicitaciones al abogado, galerista y ex concejal de Medellín Fernando Díaz Díaz, quien, el pasado viernes, recibió la distinción Paul Harris, la mayor condecoración que otorga el Club Rotario de Medellín. ¡Merecidísimo reconocimiento!

 Enlace El Mundo

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo
23 junio 2010 3 23 /06 /junio /2010 11:20

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 23 de junio de 2010

 

En esta oportunidad, mal haría en hablar de otros sujetos, cuando tantas personas están esperando que me pronuncie acerca de la protesta que inicié hace tres semanas, desde estas mismas páginas, acerca del concierto de Silvio Rodríguez en Medellín.  Es imprescindible que responda a las informaciones contrarias que han surgido.  Veamos:

- El periódico El Colombiano realizó un sondeo virtual con la siguiente pregunta: “¿Está de acuerdo o en desacuerdo con el concierto de Silvio Rodríguez en la apertura del III  Congreso Iberoamericano de Cultura que se hará en Medellín?”.  De las 3.481 personas que votaron, 3.019, un 86.73% se declararon en desacuerdo con la presentación de Rodríguez.

- Ese mismo diario publicó, en su sección cultural, el artículo “Qué cosa fuera Silvio sin polémica”.  Antes de la publicación, el autor de la nota nos había manifestado por escrito su rechazo a nuestra protesta.  Dicho periodista plagó con opiniones personales un texto informativo: como si fuera una columna de opinión.

El periodista dejó en evidencia su parcialidad y su mala intención, al alterar unas declaraciones escritas por el columnista de EL MUNDO Jaime Jaramillo Panesso.  En el artículo, transcribió fragmentos de una carta que el doctor Jaramillo envió al director de EL MUNDO, por la cual este protesta por el concierto en mención.  Uno de los apartes de la misiva dice que: “Silvio Rodríguez ejerce como funcionario político del partido y embajador cultural del régimen”.

Pues bien, el periodista manipuló lo escrito por el doctor Jaramillo y lo hizo aparecer como si tan respetado columnista estuviera contra nosotros.  Debajo de una fotografía del doctor Jaime, publicó: “Silvio Rodríguez no ejerce como funcionario político del partido y embajador cultural del régimen”. ¡Exactamente lo contrario!

- El movimiento One Million of Voices Against Farc se solidarizó con nuestra protesta y reprodujo, para sus más de 450.000 miembros, una de mis pasadas columnas sobre el tema. En esta, hago énfasis en cómo el concierto en cuestión constituye una ofensa a las víctimas de las Farc, grupo terrorista que fuera financiado y entrenado, durante decenios, por el gobierno dictatorial de Cuba, del cual Silvio Rodríguez ha sido partícipe, como senador (durante 15 años)  y como embajador y vocero ante el mundo.

- Algunas agencias latinoamericanas de noticias informaron de la creación en Facebook del grupo “No al concierto en Medellín del vocero del dictador Castro”, que ya cuenta con más de 1.100 activistas inscritos.

- Algunos dirigentes del Polo Democrático Alternativo no tardaron en hacerse sentir a través de mensajes insultantes.  El más significativo me lo envió el periodista y escritor Antonio Morales, director del periódico Polo (órgano oficial de ese partido político, que dejó de imprimirse hace unos meses).  En su correo, Morales, al mejor estilo de Castro dirigiendo los fusilamientos en el Paredón, me dice: “Vete a la mierda gusanito fascista”.

- Se unió a nuestra causa la Asociación de Ex Presos Políticos de Cuba, organizadora de la protesta que se llevó a cabo en Nueva York, hace dos semanas, contra el concierto de Silvio Rodríguez en esa ciudad. Tal manifestación ocupó titulares de muchos diarios importantes del mundo.   También nos acompañan las organizaciones de activistas que liderarán, hoy, miércoles, las manifestaciones contra el concierto de Silvio Rodríguez en Orlando.

- Caracol Radio, a través del programa Hoy por Hoy, quiso hacer un debate entre este columnista y un representante del Congreso Iberoamericano de Cultura, pero no consiguieron que alguien de ese congreso se enfrentara conmigo al aire.

- A través de una entrevista publicada por El Colombiano, nos enteramos de que la ministra de Cultura, Paula Marcela Moreno, fue quien invitó a Silvio Rodríguez a presentarse en Medellín.

Lamento no haber sabido antes que se trataba de una gestión del Ministerio.  

Ofrezco excusas a mis lectores por haber centrado mis denuncias contra el Municipio de Medellín y por no haber incluido en ellas a la Ministra de Cultura.  Esto se debió a que, a pesar de que en el sitio web y en la papelería del Congreso Iberoamericano de Cultura se les da la misma importancia a los ministerios de cultura de Colombia y de España y a la Alcaldía de Medellín, como principales patrocinadores del evento, solo la Alcaldía tenía el reciente antecedente de haber pretendido rendirle un megahomenaje al dictador cubano (que incluía, coincidencialmente, un concierto de Silvio Rodríguez).

Ha sido la prensa quien ha divulgado, desde hace más de un mes, que la Alcaldía ha estado al frente de los preparativos y de la presentación y socialización del evento.  Yo, como columnista de opinión, tengo la tarea de opinar y de comentar lo que la prensa informa, no la de sustituir a los periodistas informativos.  Además, tampoco gozo de acceso a los canales oficiales que estos tienen hasta las fuentes primarias.

Pero no porque haya sido la Ministra la responsable de esta invitación deja de ser válido el rechazo de los miles de ciudadanos que han manifestado su desaprobación a este concierto.  Silvio Rodríguez sigue siendo el máximo defensor y el símbolo mundial de una dictadura que ha dejado millones de víctimas y el concierto sigue siendo una ofensa para las mismas.

“Para Colombia es un honor que él venga”, dice la Ministra. ¡Qué desliz imperdonable! 

Por otra parte, tiendo a creer que el señor Presidente de la República, quien se ha interesado siempre por la alta cultura y no es muy ducho en temas de cultura popular, no está al tanto de quién es realmente Silvio Rodríguez y de qué trasfondo hay en cada una de sus presentaciones.  Por lo demás, cuando le preguntaron si el Presidente estaba enterado del concierto de Rodríguez en Medellín, la Ministra no dio respuesta afirmativa y “se fue por las ramas” . 

- Una gran parte de los activistas del grupo que se ha creado en torno a este impasse se empeña en lograr que Rodríguez reniegue de los crímenes de la dictadura cubana.  Otro sector ha prometido que dejará a un lado la protesta, si algún periodista logra que Silvio Rodríguez reconozca públicamente que las Farc son terroristas y las invite a dejar la lucha armada.  Dicen que, en caso de que se niegue a condenar a las Farc, todos los medellinenses deberemos castigarlo con nuestra ausencia a su concierto.

Enlace El Mundo

 

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo