Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación

  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
  • El blog de Sergio Esteban Vélez
  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
  • Contacto

Visitas

contador de visitas

Búsqueda

El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

13 diciembre 2010 1 13 /12 /diciembre /2010 00:32

  

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 26 de noviembre de 2010

 

 

El escritor peruano Santiago Roncagliolo, estuvo conversando con nosotros acerca de su obra  y de las dificultades de los escritores jóvenes latinoamericanos para darse a conocer internacionalmente.

 

En este mes de noviembre, Santiago Roncagliolo, uno de los escritores latinoamericanos de moda, estuvo en Bogotá presentando su nueva novela, “Tan cerca de la vida”. 

Roncagliolo se consolida cada día con más fuerza como uno de los principales autores jóvenes de Hispanoamérica. Desde que, en el 2006, ganó el premio "Alfaguara" (y sus USD175.000) entró, por la puerta grande, a las altas ligas de la Literatura Hispanoamericana y pasó de ser una potencial promesa a convertirse en una realidad literaria.

A pesar de su juventud (35 años) , cuenta con una vasta trayectoria.  Ha sido novelista, dramaturgo, cuentista, profesor, periodista, guionista para televisión, biógrafo de una millonaria, asesor de imagen política, traductor de Literatura Gay, autor de Literatura Infantil, comentarista radial de la cadena Ser y columnista del diario "El País", de Madrid, y de otros varios medios de España, Argentina, Uruguay, Chile y Perú.  

De sus obras, las más publicitadas, aparte de “Abril rojo” (que lo hizo merecedor del Alfaguara),  han sido sus novelas, "Pudor"  (traducida a varias lenguas y llevada al Séptimo Arte), “La cuarta espada” y “Memorias de una dama”.

Dramaturgo, su obra de Teatro "Tus amigos nunca te harían daño" ha sido montada en una decena de países de América Latina.   Ha sido finalista del Premio "Herralde" de Novela y postulado a la prestigiosa beca "Rolex".  La conocida cadena de librerías FNAC, de Madrid, lo galardonó con el premio "Joven Talento 2003". 

Este joven autor ya es considerado por muchos como "una de las voces más interesantes de su generación de latinoamericanos".

 

Defina su personalidad y la relación que hay entre su personalidad y las de los personajes protagónicos de sus novelas

 

A mí me obsesionan dos tipos de personajes: los psicópatas y los perdedores.  Creo que todos oscilamos entre estas posibilidades.  Los psicópatas están dispuestos a transgredir cualquier límite, para satisfacer sus apetitos, y los perdedores están en el otro extremo: son quienes por no estar dispuestos a transgredir nada, no satisfacen ni sus necesidades emocionales básicas.  Yo creo que soy un poco bipolar: alterno entre momentos en los que estoy dispuesto a correr los máximos riesgos y momentos en los que todo me da miedo.  A eso añadiría una saludable dosis de neurosis. 

 

¿Para un escritor, cuánta dificultad hay en el Perú, para publicar y darse a conocer dentro de la esfera nacional?

 

Yo me fui del Perú, cuando, entre otras cosas, ya me habían rechazado todas las editoriales del país, que eran unas tres y las odiaba.  Pero con el tiempo me he dado cuenta de que hay muchas dificultades, no sólo  económicas, sino también por la piratería.  En este momento, a mí la piratería no me afecta directamente, porque la cantidad de dinero que pierdo es menos que la cantidad de lectores que gano.  No es problema.  Pero la piratería sólo piratea a los autores más vendidos, entonces, las editoriales pierden su principal fuente de ingresos y no pueden invertir en autores nuevos, no pueden arriesgar, que es, precisamente, lo que se hace en España. 

Por otro lado, el tema de fondo es que los libros son muy caros. No hay conciencia de que la piratería es un delito, pero vende los libros más baratos y pone la cultura al alcance de la gente.  Yo me temo que la única manera de arreglar esto va a ser llegar a algún tipo de acuerdo entre piratas y editoriales formales.  Conseguir eso implicaría necesariamente tener libros accesibles y capacidad de riesgo para invertir en autores nuevos.  Creo que, solucionado esto, la situación mejoraría bastante.

 

¿En el Perú sucede, como en otros lugares, que, por influencias, apoyos, contactos o suerte, los autores regulares triunfan y los buenos se quedan sin reconocimiento?

 

No sabría decir eso.  Yo creo que los artistas verdaderamente buenos también pueden tener influencias y contactos y que los artistas malos, muchas veces no los tienen.  Lo que pasa es que no debería depender de influencias y contactos.  La paradójica ventaja en el Perú es que no hay ningún tipo de apoyo a la cultura, con lo cual, irremediablemente, los buenos son los que atraen público, y los malos, no.  Aunque, si hablamos de algún tipo de contacto de respaldo estatal, quizá podríamos hablar de quién se quede con los beneficios de eso.

 

¿Por qué escogió salir del país?

 

Por muchas razones, entre ellas, porque no había podido publicar.  Era el año de la podredumbre de Fujimori y tú veías cómo todo se venía abajo a tu alrededor.  Además, me dejó una chica.  Era un momento en el que había muchas cosas que invitaban a largarte de ahí.  Por otro lado,  yo tenía 25 años, tenía ahorros, porque había trabajado en televisión y en asesorías políticas; no tenía obligaciones ni cargas familiares: no tenía hijos, ni hipoteca, ni carros, y estaba en el momento en que podía arriesgarme a ser escritor, o al menos intentarlo seriamente.  No tenía nada que me atara y tenía la posibilidad de hacer el esfuerzo.  Yo había vivido durante mi infancia en México, entonces, cuando decidí irme, vacilaba entre México, Argentina y España, pero un amigo que es muy pragmático, muy cínico y tiene una gran dosis de humor negro me dijo: "Si te puedes ir al Primer Mundo,  ¿por qué te vas a ir al Tercero?". 

El argumento era tan inconmovible que me fui a España.  Estados Unidos era una posibilidad, pero era demasiado caro.  Ahora, que he ido a los Estados Unidos, creo que fue una suerte haber escogido España, que es un lindo sitio para estar.

 

¿Hasta dónde fue decisivo haberse establecido en España, para darse a conocer y trascender internacionalmente?  En los países latinoamericanos, hay muchos autores que, por más buenos que sean, nunca pasan de ser apreciados en el ámbito local...

 

Estoy totalmente de acuerdo.  Creo que, en América Latina, mi presencia es, paradójicamente, mucho mayor porque vivo en España y publico desde allí.  Los escritores latinoamericanos no nos conocemos porque crucemos la frontera, sino porque llegamos por el aeropuerto.   Conocemos a los chilenos que publican en España, a los colombianos que publican en España, a los mexicanos que publican en España, que es como el foco que irradia libros.  Pero, curiosamente, creo que eso no sólo depende de España sino también de nuestra propia actitud.  Solemos tener un terrible complejo de inferioridad respecto de la cultura y, en efecto, ocurre que hay mucha gente que cree sinceramente que, porque publicas en España, eres mejor. Mientras no corrijamos nosotros mismos eso, tampoco va a cambiar la situación.

 

¿Qué otros escritores peruanos de su generación cree usted que merecen tanta divulgación internacional como la que usted ha tenido?

 

Muchísimos.  De los que no la tienen: Miguel Gutiérrez, Óscar Colchado, Javier Ponce, Diego Tréllez, Sergio Galarza.  Diría eso, por no darte una lista de 20, y por no mencionar a Iván Táez, Fernando Benavides, Fernando Guasaki, que son, más o menos, conocidos internacionalmente.

 

¿Hasta dónde sus tareas literarias le han impedido cumplir con frecuencia con sus otros intereses culturales, como la Música y el Teatro?

 

No tengo otros intereses culturales.  Lo que me interesa del Teatro es, precisamente, parte de mis tareas literarias, cuando he escrito Teatro.  Hice Música un tiempo, pero era muy malo y el problema de ser un mal músico es que hay cuatro personas o más, dependiendo de la banda en la que toques, que presencian en vivo y en directo tu fracaso.  En la Literatura tienes más intimidad, así que dejé la Música, para poder fracasar en un cuarto, a solas.

 

Sabemos que usted tocaba el bajo, ¿Cuáles son sus gustos en materia musical?

 

Lo mismo que en la Literatura, soy muy infiel y muy heterodoxo.  Escucho demasiada música, para poder señalar algunas preferencias.  Pero algo que me gustaría hacer con la Literatura es algo como lo que hicieron, en los noventa, grupos como Los Fabulosos Cadillacs, Café Tacuba, Maldita Vecindad, que rompieron el purismo del rock, hicieron lo que antes era imperdonable, que era juntar el sabor de la música popular latinoamericana con la fuerza del rock.  A mí me gustaría hacer algo similar con la Literatura,  hacer buena literatura, utilizando  referentes de la cultura popular, como el Cine, el thriller y la comedia de situaciones.  Otro grupo del que he sido siempre fanático es "Los Prisioneros", por su sentido de humor negro y por su capacidad de ser muy directos y muy simples para ir directamente al punto, ser demoledores.

Háblenos de su experiencia como traductor de Literatura Gay

 

Yo fui contratado para una editorial muy amarillista, porque hay Literatura Gay de nivel, como hay Literatura Erótica de todos los niveles.  En esta, el criterio editorial era "cuántas erecciones te produce la lectura de este texto".  Con el tiempo, convencimos al editor de sacar una colección de Literatura Gay de más categoría literaria. 

Traduje a Gide; a Genet; a Duterre, que es un autor contemporáneo francés; una bonita historia sobre Wilde y Bossie, y fue una experiencia divertida y editorialmente muy interesante, porque la colección tuvo un gran éxito, debido, yo creo, a que reunía a un público gay, "harto" de "pachotadas", que quería literatura de calidad y a un público generalista que quería releer los clásicos bajo una nueva óptica. 

Creo que este tipo de experiencias te dan pistas sobre cómo revalorar los clásicos, en un contexto tan mercantilista como en el que vivimos.

 

Belli, Bryce, Bayly, Westphalen, Guatanave, Roncagliolo… ¿Por qué en un país de tan elevada tradición milenaria, muchos de sus grandes autores tienen apellidos que no son ni incaicos ni hispánicos?

 

El Perú es un país, como Arguedas decía: "de todas las sangres", y en efecto, se ha mezclado de todo.  Una cosa muy curiosa es que es un país muy racista, pero ya nadie puede distinguir exactamente qué porcentaje de raza tiene cada quién, porque hemos recibido personas de todo tipo de nacionalidades, a lo largo de nuestra historia.  La esencia del Perú es, precisamente, esa identidad heterogénea y difusa.

 

Siendo la gastronomía peruana una de las mejores del mundo, ¿qué es lo que más extraña de ella?

 

El seviche, sin duda, y su variante más sofisticada, últimamente, el "tiradito".

 

Compartir este post

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Entrevistas
Comenta este artículo

Comentarios