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  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
  • El blog de Sergio Esteban Vélez
  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
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El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

23 mayo 2010 7 23 /05 /mayo /2010 10:30

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Color en el Arte Moderno Colombiano

Págs. 110-118

 

Nacida en Manizales, en 1948.  Realizó estudios de Bellas Artes en la Universidad de los Andes, en Bogotá, y en la Chelsea School of Art, en Inglaterra, y los talleres de Heyter, en París, y Camnitzer, en Italia. 

 

Su obra ha sido exhibida en más de 25 exposiciones individuales y en más de 50 colectivas, en ciudades como París, Nueva York, Londres, Tokio, Madrid, Roma, Nueva Delhi, Oslo, Helsinki, Copenhague, Dublín, Colonia (Alemania), Cracovia (Polonia), Mulheim (Alemania), Bayer (Alemania), Buenos Aires, San Francisco, México, Sao Paulo, Miami, Bogotá, Caracas, Río de Janeiro, Monterrey, La Habana, Quito, Panamá, San Juan de Puerto Rico,  Maracaibo, Medellín, Cali, Manizales, Popayán y Cuenca (Ecuador).

 

Entre sus múltiples distinciones, se cuentan el Primer Premio en el XXV Salón Nacional de Artes Visuales (Bogotá, 1974); la medalla de oro “Intergrafik 76” (Berlín, Alemania, 1976); premio en la Bienal Americana de Grabado (Maracaibo, Venezuela, 1977); el Premio Intergrafik 80 (Berlín, Alemania, 1980); segundo premio, en la Listowel International Print Biennale (Irlanda, 1982); mención (Bienal Americana de Puerto Rico, 1984); Premio de Pintura (Universidad de los Andes, Bogotá) y Medalla y premio de adquisición en la Grafik Trionnale Frechen, BRD.

 

 

Sergio Esteban Vélez y Maripaz Jaramillo

 Sergio Esteban Vélez y Maripaz Jaramillo

 

 

S.E.V.  ¿Qué papel desempeña el color en la obra de Maripaz Jaramillo ?

M. J. En mi obra, el color es fundamental. Yo trabajo con masas de color, siempre contrapuestas.  Es un color muy especial, que no es nada tradicional, no está con el manejo académico, sino con colores estridentes y fuertes, que vibran muchísimo.  Para mí, el color es lo máximo en mi obra.

 

S.E.V. ¿Cómo con el color se puede crear poesía, como con la palabra?

M. J. Yo creo que, como en la Poesía se mezclan las palabras, en el color se mezclan los elementos.  Ese sería el paralelo entre el color y la Literatura.

 

S.E.V. ¿Qué artistas de la Historia la sobrecogen o impresionan por su manejo del color?

M. J. Hay algunos expresionistas alemanes que han manejado el color muy arbitrariamente, como Munch, de los que creo que tengo profundas raíces.   Su manejo del color es muy especial: ellos, al igual que yo, no están dentro del canon de los colores, sino que están con los colores contrapuestos.  Si tuviera que hablar de un artista del siglo XX, pienso que Fernando Botero tiene una paleta extraordinaria y un manejo del color único.  Yo admiro cantidades a Fernando Botero.

 

S.E.V. ¿Y su compañero en el apellido y en el Expresionismo Alemán Lorenzo Jaramillo, quien, además pintó un bello retrato suyo?

M. J. Lorenzo fue muy amigo mío.  Estuvimos juntos en París, en la misma época, y él manejaba un expresionismo maravilloso, muy fuerte, con colores también muy estridentes, pero no como los míos: los de él eran mucho más trágicos.  Dentro de su obra, el manejo del color era como una tragedia, con el negro, con el gris y con esas imágenes tan fuertes.

 

S.E.V. ¿De dónde viene su elección por estos colores estridentes? ¿De su familia antioqueña, de su formación en la Universidad de los Andes, orientada por grandes maestros de nuestra pintura?

M. J. Yo soy paisa y las casas de los campesinos paisas son pintadas con unos colores muy estridentes, ellos no le tienen miedo al color.  Entonces, yo me baso mucho dentro de la parte popular, lo que es el Kitsch, lo que es el Pop, entonces, yo manejo el color como algo muy estridente, muy fuerte, lo cual muchas veces a la gente no le gusta, pero para mí el manejo del color es fundamental en ese sentido, de que choque, de que haya fuerza, de que haya también equilibrio, pero que el equilibrio no se deje manejar.  Esa es la forma con la que yo manejo el color.

 

S.E.V. Háblenos de la multiplicidad de medios que usted ha utilizado para plasmar la fuerza expresionista de su color.

M. J. Yo he trabajado muchísimas técnicas.  Grabado (duré diez años trabajándolo), serigrafía (que se prestaba mucho para el color).  Mis cuadros, mis esculturas, también con colores muy fuertes.  He trabajado el mural y la talla en madera, en la investigación que yo siempre ando trabajando.   Ahora, por ejemplo, estoy trabajando con el computador y fotografía.  Siempre estoy analizando y mirando nuevas técnicas y nuevas alternativas para la obra y, lógicamente, con el color, que es lo básico dentro de mi obra.

 

S.E.V. Su obra es muy valiosa en el campo del testimonialismo.  ¿Cómo, su brillante colorido, le ha servido para dar una denuncia de la realidad social (sórdida y dolorosa) y dejar eternizados los hechos más relevantes de la Historia de Colombia?

M. J. Sí, los temas que yo he tomado son de la actualidad.  Para mí, es muy importante siempre hacer una denuncia de qué es lo que está pasando en nuestro país, en esta guerra tan terrible.   Yo creo en el color cuando se manejan cosas trágicas, como en mi cuadro de “Simón Trinidad”, que era algo muy trágico, pero con colores muy fuertes.  Esto hace que la gente vea esta crítica de una forma diferente a, si, por ejemplo, yo trabajara en blanco y negro solamente.  Aunque también he trabajado en blanco y negro, porque el blanco y el negro también son colores.

 

S.E.V. En Colombia hubo un Pop Art muy modesto, en el cual, en cuanto al colorido y la técnica, usted es quien ha guardado con más cuidado la herencia de los grandes de esta escuela y de la teoría del color de Warhol.  ¿Cuándo se dio cuenta de que los colores de sus sátiras festivas, pintorescas y pícaras de la realidad, no sólo colombiana, sino también mundial eran los colores planos del Pop?

M. J. Yo estaba en la universidad y empecé a trabajar todo lo que eran los grabados, y con las masas planas, porque en el grabado y la serigrafía se pueden trabajar unas superficies muy muy planas, y desde ahí todo mi trabajo ha sido muy plano y muy Pop.  Yo creo que, dentro de los artistas colombianos, ha habido un grupo que ha trabajado de esa forma, pero yo he sido muy constante con eso, desde que empecé mi carrera, hasta el momento.

 

S.E.V. ¿Será  que el arte colombiano es tan abundante e intenso en color, como el color mismo, vastísimo, de nuestro país?

M. J. Yo estoy asistiendo a unas clases de Arte Latinoamericano y, al analizar a los artistas latinoamericanos, pienso que el manejo del color de los colombianos es absolutamente único.  Yo pienso que esta tragedia que estamos viviendo hace que cierto grupo de artistas trabajemos de esa forma, que es una crítica que también tiene mucho humor, para que le llegue más a la gente.  Es algo macabro, que desarrollamos con un color popular.

 

S.E.V. ¿Cómo influye el arte más antiguo que conocemos, el de las cuevas de Altamira y de Lascaux, en el más moderno, en cuanto a la estética y el sentido del color?

M. J. Si vamos no a las cuevas, sino, por ejemplo, a los egipcios, vemos cómo manejaban los murales con esos colores tan maravillosos.  El manejo del color también es muy especial en la India.  Cuando yo expuse mis “Mariposas” en la India, a la gente le fascinaron, se sentían totalmente integrados a mi obra.  No pensaban que yo fuera latinoamericana, sino que yo había hecho eso especialmente para los hindúes, para que lo entendieran.  Lo recibieron maravillosamente.  Entonces, las cuevas y toda esta obra muralística primitiva tiene mucho que ver con las raíces de mi trabajo.  A ellos no les da miedo del color.  En Europa, sí les da miedo.  Cuando estudié allá, me decían que por qué mis colores.  Ellos manejan muy bien los cafés, los grises, los habanos, el negro, el blanco, un verde oscuro, un verde sucio: esas son, más o menos, las tonalidades que tiene la pintura europea clásica y la que se está haciendo hoy en día, también.  Yo no sé por qué ellos no manejan el color de otra forma, pero son muy característicos en la obra europea esos colores de los que estoy hablando.  En cambio, en los murales primitivos, sí hay unos colores muy fuertes y muy vibrantes.

 

S.E.V. ¿Está de acuerdo con lo que muchos dicen respecto de que sus colores y su obra en general son de un muy buen mal gusto?

M. J. Sí.  Yo sí creo en eso.  Estoy en un paralelo, en la mitad, entre el mal gusto y el buen gusto.  Es una cuerda floja en la que yo camino y en la que he caminado durante estos treinta años.

 

S.E.V. ¿Para Maripaz Jaramillo, cómo influye la facilidad del acrílico, que se seca tan rápido y es tan fácil de manejar, en el máximo aprovechamiento del color?

M. J. La técnica del acrílico es maravillosa.  En los primeros diez o quince años, yo pinté al óleo, pero, desafortunadamente, me dio una alergia terrible a la trementina y no pude volver a hacerlo.  El acrílico tiene esa maravilla de que es estupendo para el trabajo plano, ¡es sensacional para mi trabajo!.  Y eso de que uno pueda poner capas y capas y que se sequen rápido le da a uno una gran comodidad en el manejo de la gama del color.  Le da a uno una gran altura y una gran facilidad para poder expresarse.

 

S.E.V. ¿Para el enriquecimiento de su conducción del color, qué le han aportado las actuales técnicas digitales?

M. J. El computador tiene tal cantidad de gamas de color y de formatos y de programas, en los que uno puede trabajar en Arte, que se le amplía a uno el arco iris, digámoslo así, que puede tener con el acrílico.  Con el computador, uno obtiene mil resultados diferentes y creo que eso me ha ayudado muchísimo para la investigación del color.

 

S.E.V. ¿Qué opina de la confusión actual de muchos artistas en que ser un colorista es tomar unos acrílicos y ponerlos en una tela?

M. J. Yo creo que estamos pasando por un período, en Colombia, en que el Arte está cogiendo por muchos caminos, que son interesantes, como los happenings y los montajes que se están haciendo, en los que están trabajando los jóvenes, pero los jóvenes no están trabajando el color en sí.  No conozco a los jóvenes, digamos de 25 a 30 años, que estén trabajando como nosotros o como, por ejemplo, Alejandro Obregón o Grau, o tantos artistas que han manejado tan bien el color.  Yo creo que ese aporte, para las generaciones nuevas, es muy interesante, pero ellos no lo quieren ver todavía, están muy metidos dentro de sus obras y no ven la importancia del color.

 

S.E.V. ¿Cuándo piensa en color, qué coloristas colombianos se le vienen a la mente?

M. J. Lorenzo Jaramillo, que, desafortunadamente, se nos murió.  Él tenía una paleta muy especial.  Ana Mercedes Hoyos, Beatriz González... Yo podría enumerar gran cantidad de artistas que han trabajado el color magníficamente.  Por ejemplo, el maestro Negret, que fue uno de los pioneros en trabajar los colores dentro de las formas escultóricas.  Él tiene una obra que se llama “La barca”, que es en blancos, pero el doblado del material que él usa hace que este blanco vibre, que se transformen en grises y en otros colores...

 

S.E.V. Después de tantas etapas, ¿Cuál sería el color actual en su vida?

M. J. Yo creo que en esta obra que estoy haciendo salen una gran alegría, unos grandes colores en vibración, que tienen mucho que ver con el estado de ánimo, que es importantísimo para los pintores y para los artistas, en general, para los poetas, escritores y demás.  Cuando uno siente un estado de ánimo positivo, la paleta se alegra muchísimo.

 

S.E.V. Pero, muchas veces, colores “alegres” y exuberantes, pueden ser utilizados para manifestar depresión o desesperación, como en el caso del Munch mismo.

M. J. Sí, puede ser, pero yo creo que la limpieza del color y su vibración se trabajan más cuando hay positivismo.  Por ejemplo, Goya, cuando todos decían que se había enloquecido, pero en verdad lo que tenía era una espantosa depresión, hizo sus “Delirios”, en blanco y negro, después de que él había manejado una paleta muy bella en sus retratos y en sus obras más famosas.  Pero cuando él entra en depresión, él empieza a trabajar estos blancos y negros, estas imágenes sórdidas.  Los artistas, casi todos, entramos en depresión, en diferentes momentos, y, entonces, se crea una paleta totalmente diferente.

 

S.E.V. Sin embargo, estos grabados de Goya, así como la obra en blanco y negro de Rembrandt, están llenos de color, aunque no tengan color.

M. J. Sí, porque habíamos hablado de que el blanco y negro es una forma de color.  El negro, por ejemplo, es la unión de todos los colores.  Pero lo que yo digo es que, si ponemos un retrato de Goya de los reyes de España y ponemos uno de los “Delirios”, vamos a tener una paleta totalmente diferente, por los estados de ánimo.  Y con la crisis por la que estamos pasando en este país, no creas que no es fácil deprimirse y sentir en el corazón cosas dolorosas.  Tiene uno que sobrellevarse y decirse que hay que seguir trabajando de una forma positiva y crítica, que nos ayude a todos.

 

S.E.V. ¿Cuál es el mensaje más significativo que usted ha querido expresar, cuando se apropia de los colores en su obra?

M. J. La idea es que sea muy fuerte ese manejo del Pop y del Kitsch.  No quiero ser una persona que tenga un gusto maravilloso dentro de la pintura.  Dentro de mi vida privada, yo sí tengo una estética muy diferente a la que tengo con la pintura, y de esa forma me he podido expresar.  Los míos son bloques de color, que están poniéndose en contraposición.

 

S.E.V. ¿Cuál sería el sello de colombianidad que usted percibiría en el color del Arte Colombiano?

M. J. Hay algo muy especial y es que, cuando uno ha estado en Europa y el avión aterriza en Colombia, se puede ver que nosotros tenemos una luz muy especial, que no se puede comparar con países europeos o asiáticos.  Nosotros tenemos un color muy específico y muy claro, por esta luz tan maravillosa que Dios nos dio en este país.  Eso hace que un grupo grande de artistas tenga ese manejo de color tan estupendo.

 

S.E.V. Usted ha desarrollado un significativo trabajo cultural, como colaboradora y asesora del presidente Álvaro Uribe.  ¿De qué color ve a la Colombia de hoy, cuando comienza un segundo gobierno de él?

M. J. Yo estoy muy contenta con la reelección del Presidente y pienso que en estos cuatro años que él va a gobernar, nos va a sacar adelante en muchos procesos en que estamos metidos y que son muy complejos.  Después de la votación, me puse a hacer un acrílico, y pude ver que salió el sol (en Bogotá, salió el sol, curiosamente, después de las elecciones) que hay mucho más color, que hay más esperanza.  Yo lo veo con mucho positivismo y con mucho color muy vibrante.

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Published by Sergio Esteban Vélez - en Entrevistas
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