Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación

  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
  • El blog de Sergio Esteban Vélez
  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
  • Contacto

Visitas

contador de visitas

Búsqueda

El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

23 mayo 2010 7 23 /05 /mayo /2010 09:37

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

Periódico “De la Urbe” (Universidad de Antioquia).  Enero de 2007

 

El escritor peruano Santiago Roncagliolo es considerado por muchos como "una de las voces más interesantes de su generación de latinoamericanos".  Su nueva novela, "Abril rojo", lo ha hecho convertirse en el más joven autor en ganar el codiciado Premio Internacional de Novela "Alfaguara".

 

No obstante su juventud (31 años de edad), Roncagliolo cuenta con un nutrido y variado curriculum.  Ha sido novelista, dramaturgo, cuentista, guionista para televisión, biógrafo, autor de Literatura Infantil, entre otras cosas.  Además, se ha desempeñado como asesor de imagen política, profesor, traductor de Literatura Gay y periodista (colaborador y columnista) del diario "El País", de Madrid, y de otros varios medios de España, Argentina, Uruguay, Chile y Perú. 

El haber sido distinguido con el premio "Alfaguara" (que incluyó un cheque por USD$175.000) lo hace entrar por la puerta grande a las altas ligas de la Literatura Hispanoamericana. 

 

La novela ganadora del premio, "Abril rojo", trata sobre el Perú, su historia y sobre la sangrienta guerra que se libró entre el ejército y Sendero Luminoso, durante el gobierno de Alberto Fujimori.  “Cuando la muerte se convierte en la única forma de vida”, es una de las impactante frases, con las que el mismo Roncagliolo describe la novela, en la contraportada.

 

Las siguientes fueron las respuestas que obtuvimos, durante la entrevista con el ganador del Premio Alfaguara 2006:

Sergio Esteban Vélez: ¿Qué lo motivó a ponerse en la tarea de escribir "Abril rojo"?

 

Santiago Roncagliolo: En los dos últimos años del gobierno de Fujimori, yo trabajaba en Derechos Humanos, y en esa época conocíamos bien la barbarie terrorista, pero no conocíamos bien la barbarie que se había montado en nuestro nombre, para combatir al terrorismo.  En mi trabajo, estuve en contacto con las cosas que pasaban con las cárceles,  con las familias de los desaparecidos, con las torturas y con la información sobre ese otro lado de nuestro pasado, que no había sido rebelado aún.  Y ese fue un proceso de inmersión en el horror.  Yo siempre trabajo sobre mis experiencias más intensas y la idea de mi trabajo es reproducir en el lector esas emociones que me han producido esas experiencias.  Y en este caso, el tema me permitía acudir a un género que siempre me fascinó que es el thriller, de asesino en serie, que me ofrecía el ritmo, el género y la metáfora perfecta para hablar de la muerte.

 

S.E.V: En "Abril rojo", usted denuncia la opresión de los indígenas, durante siglos; los desaparecidos; los excesos de los militares (los muestra como personajes ávidos de poder y de cosas materiales). ¿Usted es activista político o su novela fue escrita por preocupaciones ideológicas, aunque no con fines promocionales de ningún grupo?

 

S.R:  Precisamente, uno de los retos de esta novela es que no hubiese ni buenos ni malos.  Yo creo que los militares y los terroristas que aparecen (como los militares y terroristas con los que he conversado) no son los psicópatas sedientos de sangre que nos gustaría pintar.  Es un alivio pintarlos así, porque nos alivia de nuestra responsabilidad, pero en esa guerra fuimos responsables todos, es decir, la confusión de la guerra interna del Perú es que esos terroristas, esa gente dispuesta a matar, se produjeron en nuestra sociedad, y esos militares fueron enviados por gobiernos civiles, democráticamente electos.  Mi impresión, cuando he conversado con los asesinos, es que, cambiando un par de cosas, yo habría podido ser uno de ellos.  De modo que no me interesa, para nada, decir quiénes son los buenos y los malos, ni ilustrar ninguna ideología.  Me interesa, más bien, mostrar cómo personas normales y con buenas razones para hacer las cosas terminan convirtiéndose en asesinos en serie.

 

S.E.V: Háblenos de esa debilidad que, en "Abril rojo", usted ve del aparato judicial, frente al poder omnímodo de la institución militar.

 

S.R:  El Perú es un país en el que el Estado no llega a todas partes.  Hay muchas zonas que no tienen Estado.  Lo que hizo Sendero (Luminoso) fue, precisamente, llenar los vacíos del Estado: mandaba jueces y alcaldes, hacía juicios sumarios... y con eso gobernaba.   La respuesta del Estado fue mandar a una institución que podía llegar a todos los espacios y a todos los rincones del país, y esa única institución es la militar, que es la que tiene infraestructura y gente suficiente como para estar en todas partes.  De modo que todos los huecos que deja el estado democrático en el Perú, todos esos rincones a los que no accede, se llenaron siempre con sangre y, en el caso de Montesinos, se llenaron con corrupción.   Esta es una novela sobre esos espacios vacíos, en los que no hay gobierno y lo que llena ese gobierno generalmente es la violencia.

 

S.E.V: En el contexto de horror en el que se desarrolla la novela, ¿cómo interviene el amor?

 

S.R:  El personaje de esta novela, Félix Saldívar, no sabe amar. Sus padres murieron cuando él era muy chico y nunca tuvo referentes de afecto.   Lo único que ama es a una mujer muerta, que es su madre, a la que le pone una especie de altar, le monta un cuarto con sus recuerdos.   Es una persona muy apegada y muy ceñida a la regla, de modo que, en un principio, no es capaz de comprender el amor cuando le llega, porque el amor, precisamente, es una compulsión no racional que obliga a escapar de las rutinas y de las reglas, del gris de la vida.  Pero cuando llega a  asumir que está enamorado, la única manera en la que puede expresar ese amor es mediante la violencia.  El fiscal Chacaltana representa a una sociedad que ama lo que destruye y destruye lo que ama.

 

S.E.V: ¿Qué tipo de referentes de la Literatura Peruana le han servido, para la realización de esta novela?

 

S.R:  Yo creo que en esta novela los dos grandes referentes peruanos que tuve fueron Mario Vargas Llosa y José María Arguedas, que son, precisamente, los referentes opuestos y en conflicto en este tema.  Los dos me parecen escritores brillantes e irreconciliables y creo que provengo de una generación que está cansada de tener que optar entre uno de los dos, a la que le interesa reconciliarlos, si no es posible en la política, al menos en la ficción.

 

 

S.E.V: ¿Ha defendido psicológicamente, a través de sus argumentos, las actitudes de personajes que tengan un perfil psicológico y un comportamiento directamente opuesto al perfil propio suyo?

 

S.R:  En esta novela, "Abril rojo", he hecho todo lo posible por que todos los personajes tengan dignidad.  Es obligatorio.  Es el trabajo de un novelista darles humanidad inclusive a personajes a los que odia, incluso a personajes que, como en el caso de esta novela, estarían dispuestos a asesinarme.  El trabajo del novelista implica, precisamente, una inmersión en la psicología de sus personajes y preguntarse por qué alguien querría asesinarme y terminar dándote cuenta de que hay muy buenas razones para hacerlo, porque es la única manera de que tú comprendas a esos personajes y ellos tengan vida.

 

S.E.V: ¿Qué va a hacer con los USD$175.000, del premio?

 

S.R:  Pues, en América Latina parecería mucho dinero, pero en España no alcanza ni para una plaza de garaje.  De momento, lo que sé que haré es tener un hijo, que es caro, y que ya es una inversión larga.

 

S.E.V: ¿Ya escogió a la madre? Háblenos algo acerca de cómo está su vida emocional.

 

S.R:  Tengo una pareja española.  Ella se llama Rosa y vivimos juntos desde agosto, que fue cuando me mudé a Barcelona.  Yo me mudé a Barcelona por ella.  Es una persona que no tiene nada que ver con el mundo editorial, lo cual a mí me alegra muchísimo, pero es una persona que adora la Literatura y que escribe bien, y ya estoy en edad de asentar cabeza, así que es una persona con la que tengo muchas ganas de envejecer juntos.

 

S.E.V:  Estoy enterado de que en las últimas semanas, de intensa actividad, usted ha cenado con Saramago y almorzado con Vargas Llosa. ¿Cómo le ha ido con los intelectuales españoles? ¿Con cuáles ha hecho  amistad o está desarrollando proyectos?

 

S.R:  Estoy conversando con gente de una importante compañía teatral catalana que se llama Dagol Dagón.  Posiblemente, con ellos tengamos un proyecto, el próximo año.  Tengo mucha amistad con un grupo de escritores y periodistas catalanes, que son como mis más amigos.  Están Gabi Martínez, David Barba y otros, pero no sé si son muy conocidos en América Latina.  Yo creo que mis amigos latinoamericanos sí son más conocidos en Latinoamérica, como Juan Gabriel Vásquez o Pablo Illanes (de Argentina).  La ventaja de ser latinoamericano y vivir en España es, precisamente, que estás constantemente saltando entre los dos mundos y creo que eso es muy enriquecedor para un artista.

 

S.E.V: ¿Qué opina de la radical oposición que se está presentando en Lima, por la decisión de bautizar el futuro gran Museo de Arte Contemporáneo, con el nombre de Fernando de Syszlo?

 

S.R:  Tengo entendido que Fernando de Syszlo fue un gran promotor de ese museo de Arte Contemporáneo, por lo cual, si él es uno de los artistas plásticos peruanos más conocidos fuera y ha sido un promotor, me parece muy justo que lleve su nombre.   La discusión, como ocurrió, el año pasado, entre escritores andinos y escritores criollos, no es artística realmente.  Creo que no tiene que ver con méritos literarios, sino que es política.  El Perú es un país muy fragmentado, que no termina de mirarse al espejo, que no termina de admitir esta dimisión.   De manera que siempre hay estas pequeñas escaramuzas artísticas, que desvían la atención del verdadero tema, que es un conflicto social.  Es decir, es verdad que a los artistas que salen de la Escuela de Bellas Artes y a los de provincia, les ocurre lo que tú decías hace un rato: que pueden ser muy buenos, pero nadie los valora y no tienen una salida para su trabajo, pero no es verdad que eso sea culpa de Fernando de Syszlo.

 

S.E.V: Mis amigos chilenos me pidieron que no lo dejara ir, sin preguntarle por Literatura Chilena.  Defina, en una frase:

 

 

Roberto Bolaño:  Es un narrador del horror y el horror es el mayor reto para un escritor, precisamente porque está más allá de lo que las palabras pueden explicar.

 

José Donoso:   Es un autor de las lecturas mi infancia, pero nunca he sido un gran lector suyo.

 

Pedro Lemebel:  Es muy divertido.  Tiene unas crónicas excelentes.  De hecho, pienso que chilenos como él y como Juan Pablo Menézez, son de los mejores cronistas de América Latina.

 

Jorge Edwards:   Es también como de los padres que hemos tenido.  Lo que pasa con esos padres, como él y como Vargas Llosa, es que uno hace todo lo posible por no parecérseles, y luego termina siendo igualito a ellos. 

 

Isabel Allende:   Es una escritora que nunca me ha atraído mucho literariamente, pero que despierta tal cantidad de odios en Chile, que debe tener algo muy interesante.

 

S.E.V:  Estoy enterado de que en los últimos meses, de intensa actividad, usted ha cenado con Saramago y almorzado con Vargas Llosa, entre otros muchísimos acercamientos con los más avezados escritores iberoamericanos. ¿Cómo le ha ido con los intelectuales españoles? ¿Con cuáles ha hecho  amistad o está desarrollando proyectos?

 

 

S.R:  Estoy conversando con gente de una importante compañía teatral catalana que se llama Dagol Dagón.  Posiblemente, con ellos tengamos un proyecto, el próximo año.  Tengo mucha amistad con un grupo de escritores y periodistas catalanes, que son como mis más amigos.  Están Gabi Martínez, David Barba y otros, pero no sé si son muy conocidos en América Latina.  Yo creo que mis amigos latinoamericanos sí son más conocidos en Latinoamérica, como Juan Gabriel Vásquez o Pablo Illanes (de Argentina).  La ventaja de ser latinoamericano y vivir en España es, precisamente, que estás constantemente saltando entre los dos mundos y creo que eso es muy enriquecedor para un artista.

 

S.E.V: ¿Próximos proyectos?

 

 

S.R:  Un libro para niños, que se llama "Matías y los imposibles"; un musical sobre "Rebelión en la granja", de George Orwell; un libro periodístico.  Pero la próxima novela demorará un buen tiempo.  Creo que es hora de cargar baterías, no de apresurarme demasiado.

 

 

 

Compartir este post

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Entrevistas
Comenta este artículo

Comentarios