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  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
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  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
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22 marzo 2010 1 22 /03 /marzo /2010 01:21

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ         

El Mundo, 23 de septiembre de 2009

 

“Cien empresarios, cien historias de vida” ha sido, desde el año pasado, una de las cinco series televisivas más vistas por los antioqueños.   A través de esta (que puede verse por Teleantioquia, los fines de semana) la Cámara de Comercio de Medellín ha querido divulgar la vida y los méritos de los máximos visionarios que hicieron que nuestro departamento fuera por decenios el motor de Colombia.

Como, desde hace más de un año, estoy radicado fuera del país, no tuve el gusto de apreciar desde el comienzo las emisiones de esta serie.  Fue solamente hace un par de meses cuando, al buscar en la Internet información acerca de un distinguido político antioqueño (no un empresario), descubrí que la mayoría de los videos de esta colección estaban a disposición del mundo entero, en la inmensa página de Youtube.

Comencé por ver los microprogramas en los cuales se rinde merecido homenaje a esos patriarcas ejemplares de Antioquia que han sido los doctores Adolfo Arango Montoya y Guillermo Gaviria Echeverri.   Luego, me encontré con la emisión dedicada al rico banquero y comerciante antioqueño decimonónico don José Manuel Restrepo Escobar.  En el caso de este último, me di cuenta de inmediato de que la fotografía que los realizadores seleccionaron para representar a don José Manuel, a lo largo de todo el programa, no correspondía al protagonista, sino al prócer historiador José Manuel Restrepo Vélez, de quien Restrepo Escobar era primo segundo (curiosamente, no por el Restrepo, sino por el Vélez).

Como estoy enterado de que estos programas están siendo retransmitidos por diversos canales de Antioquia y de otros departamentos, consideré pertinente conseguir el teléfono de la empresa programadora que produjo la serie y llamar a advertir acerca de la necesidad de corregir este error.  Me comuniqué, entonces (larga distancia), con el área de Producción de dicha empresa y le expuse la cuestión a la persona encargada, una señorita que me atendió con amabilidad.  Me comentó que en el caso del programa de don José Manuel, el problema había radicado justamente en la ausencia de registro fotográfico de él, en diversos archivos.  Le respondí diciéndole que, con muchísimo gusto, yo me comunicaría con mi familia en Medellín, para que le fuera prestada a la programadora una fotografía de don José Manuel, el banquero.  Así, el programa, en sus futuras repeticiones,  podría quedar corregido.  Luego de que le di dos números de teléfono a través de los cuales podría establecer contacto con los míos, la señorita me dio las gracias y me prometió que al día siguiente llamaría a mi casa.   Al día siguiente, no llamó, y este es el momento en que no lo ha hecho.

Desde hacía mucho tiempo, había pensado que nuestros canales locales debían hacer mayores esfuerzos educativos en el campo especial de la historia de Antioquia y de la exaltación de nuestros personajes de mayor valía, muchos de ellos olvidados.  Me pareció, en consecuencia, que la realización de esta serie era una ejecutoria necesaria y admirable, por lo cual me propuse ver el conjunto entero de estos microprogramas.

Pero ahora, luego de haberlos visto casi todos, mi balance es más bien de desconcierto, pues he podido constatar que el trabajo investigativo divulgado está plagado de equivocaciones.  Si fueran dos o tres, podrían, talvez, excusarse, pero el número es mayor al centenar.  Fueron muy pocos los programas en los que no encontré errores de imágenes, nombres, parentescos, realizaciones y lugares; además de omisiones imperdonables.

Como en la columna de hoy el espacio no nos alcanza para referirnos a las más graves faltas difundidas en esta serie, reservaremos la de la semana entrante para tal fin.

Sin embargo, no quisiera despedirme hoy sin comentar que todos conocemos, desde hace muchos años, a la directora de la empresa de televisión que realizó estos programas, y que siempre la hemos admirado por sus múltiples cualidades, entre las que están no sólo su capacidad de emprendimiento, su visión, su tenacidad, sino también su amplia cultura y su clara inteligencia.  Nos duele ser testigos de lo que sucede en nuestro país, cuando un director de cualquier entidad, empresa o proyecto se ve obligado a rodearse de jóvenes asistentes que salen de las universidades mal preparados y, peor aún, con carencia total de interés por cumplir una labor exhaustiva y de excelencia.  Con tal cantidad de ingente trabajo, un director no puede hacerlo todo personalmente y se ve en la necesidad de delegar funciones en estudiantes en prácticas de corta duración, que están más entusiasmados con los planes de discotecas para el fin de semana, que en la importancia y el enorme interés de las tareas que les asignan.

Lo que sí no comprendemos es que la Cámara de Comercio de Medellín, entidad eje de este proyecto, no cuente con una persona culta o un especialista en el tema que se haya sentado a revisar el material que encargaron, antes de transmitirlo.

La semana entrante, la segunda parte.

 

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Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
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