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  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
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  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
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El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

22 marzo 2010 1 22 /03 /marzo /2010 00:51

 

 

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

El Mundo, 5 de agosto de 2009

                     

Hoy, está cumpliendo 87 años el pintor antioqueño Ramón Vásquez, tan querido en nuestra comunidad.   Quisiera, entonces, aprovechar este aniversario, para referirme a tan noble amigo, quien más allá de las modas e invenciones actuales, es uno de los protagonistas de la historia del Arte en nuestro departamento.

Nació en Ituango, el 5 de agosto de 1922.  Cuando todavía era muy niño, su familia se trasladó a Medellín, donde él, al lado de su madre, quien, según cuentan, era muy buena para el dibujo, se dio cuenta de que lo suyo eran las Artes.   A los ocho años de edad, ya ganaba concursos de pintura, y a los doce, daba clases de dibujo, lo cual nos habla de su precocidad.

Luego del colegio, ingresó al Instituto de Bellas Artes, donde se convirtió en uno de los alumnos predilectos de Eladio Vélez.  Acerca de su genealogía artística, el maestro Vásquez comenta que: “Monet y Durand, en París, fueron profesores de Francisco Antonio Cano, y Cano le enseñó a Humberto Chaves, quien fue profesor de Pedro Nel Gómez y Eladio Vélez, el cual fue mi maestro”. Y a su vez, Vásquez, en su academia y en la cátedra universitaria (ha sido declarado decano honorario de una facultad de Artes), ha orientado a centenares de alumnos, muchos de los cuales brillan hoy con luz propia, como el maestro Fernando Botero, quien, según comenta el mismo Ramón, en un momento dado recibió clases suyas.

Volviendo a Bellas Artes, Vásquez hace parte de una notable generación de artistas antioqueños formados en esa institución, al lado de Camilo Izaza, León Posada, José Horacio Betancur, Francisco Madrid y Manuel Mejía Vallejo (quien después dejaría el dibujo para entregarse a las Letras).

Tras sus estudios de Arte, sus dibujos comenzaron a editarse en suplementos literarios de Medellín, para luego, con la ayuda de su amigo Belisario Betancur, ser contratado en Bogotá, para ilustrar la revista “Semana” y “El Siglo”.  Cuando trabajaba en ese periódico, hizo amistad con diversos personajes de la política nacional, entre ellos el propietario de ese diario, el presidente Laureano Gómez.  Según el maestro Ramón, Laureano, que era un excelente pintor, frecuentemente le mostraba los cuadros que estaba adelantando, para que él los avalara.

Así fue como se fue posicionando en el círculo artístico e intelectual, hasta convertirse, con su particular estilo de líneas agudas y evocaciones de la niñez, en uno de los más recordados ilustradores de nuestros diarios  (para muchos, su faceta de ilustrador es la que mejor demuestra su genialidad) y en el muralista más fecundo de Antioquia, con más murales que Pedro Nel Gómez.  Hoy, obras suyas se encuentran en importantes edificios, como el Capitolio Nacional de Colombia (donde hay un mural suyo de grandes proporciones), el Ministerio de Defensa de Venezuela, el Museo Iconográfico del Quijote (México) y numerosas universidades, hospitales, centros gubernamentales y educativos, empresas privadas y colecciones particulares.  Muchas de esas producciones pueden verse en los cinco volúmenes en edición de lujo que sobre él y su obra han editado entidades como la Universidad de Antioquia y la Alcaldía de Medellín.

Pero si de algo puede enorgullecerse el maestro Vásquez es de su cantidad de amigos y de las calidades de los mismos.  Cuando yo era “el Niño Poeta”, casi todas las tardes lo visitaba en su estudio-academia (él me soportaba, santamente), y me tocó ser testigo de la forma en que era querido y admirado por personas de todas las edades y categorías sociales.  Allí, en deliciosas tertulias vespertinas, conocí a numerosos líderes políticos, empresarios, jefes de las fuerzas armadas y, por supuesto, artistas.   Recuerdo que fue por esos días, cuando me regaló mi primera máquina de escribir.

Y hablando de los admiradores del maestro, vale la pena hacer un brevísimo recuento de algunos de los más significativos comentarios que sobre él han hecho importantes personalidades:  el ex presidente Belisario Betancur alguna vez se refirió a  “la embrujadora  línea de Ramón Vásquez”; la célebre declamadora argentina Berta Singerman, definió el trazo de este artista como “línea lírica”; el escritor Eduardo Caballero Calderón en una ocasión escribió: “Una línea de Vásquez llena todo un espacio”, y el tradicional poeta antioqueño Jorge Robledo Ortiz, en un soneto dedicado a Vásquez, lo describió como un gran pintor con alma de niño, digno de pintar para Dios.

Y han sido precisamente sus distinguidos admiradores quienes lo han exaltado con un centenar de condecoraciones, entre las cuales figuran un doctorado “honoris causa”,  la Gran Cruz del Congreso de la República, la Orden de la Democracia y la Medalla de Oro de la Alcaldía de Medellín, sin contar muchas de las Fuerzas Armadas  e incluso de ligas y entidades deportivas (él, toda su vida, ha sido un deportista consumado).

Se me acabó el espacio de hoy, y todavía tengo muchas cosas para contar sobre él.  Pero no quisiera despedirme sin decirle a este artista generoso, bromista y eternamente niño: “!Feliz cumpleaños, Ramón!”.

 

 

 

 

 

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Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
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Comentarios

ALBEIRO TORRES GIRALDO 08/26/2010 00:35


Hola Sergio Esteban. No se que parentesco tengas con el Maestro o con BALMORE VÉLEZ, -sobrino de la esposa del maestro-, pero en conversación con este dilecto amigo; qué bueno pensar en hacerle un
homenaje al Maestro Vásquez en LA CEJA DEL TAMBO. De tiempo atrás los cejeños guardamos un afecto profundo por el maestro. Llámame y hablamos. 310 250 2101 o te comunicas con balmore al 317 345
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