Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación

  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
  • El blog de Sergio Esteban Vélez
  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
  • Contacto

Visitas

contador de visitas

Búsqueda

El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

10 diciembre 2009 4 10 /12 /diciembre /2009 01:53

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

sergiopoesia@yahoo.com

 

Este 2009 ha sido un año de celebración para los lectores del emblemático escritor antioqueño Fernando González.  El motivo:  la confluencia de más de media docena de aniversarios importantes de la vida y la obra de tal creador.  Una de estas efemérides, a la cual no se ha referido ninguno de los hagiógrafos del envigadeño, es la de los 75 años, tres cuartos de siglo, de la publicación del libro “Mi Compadre”, mediante el cual González rindió homenaje al dictador venezolano Juan Vicente Gómez.

El título del libro viene del hecho de que el tirano aceptó ser el padrino de bautismo de Simón González, el hijo “brujo” del filósofo paisa.  Por esto, el escritor siempre se referiría al general venezolano como “mi compadre”.  Y parece que González llevaba este parentesco en el alma.  En una de sus páginas, después de relatar una riña de gallos, nuestro escritor anota: “Sentí tanto amor por este grande hombre, que desde entonces somos compadres”.  La admiración de Fernando por el déspota criminal llegaba hasta el punto de verlo como una nueva encarnación de Bolívar.  Esta relación es descrita del modo siguiente por el poeta Gonzalo Arango: “El dictador y el filósofo se admiraban entrañablemente, eran ramas originales y potentes del mismo árbol emancipador que sembrara don Simón sobre los Andes”.

Para 1934, cuando González publicó el libro, ya el general Gómez llevaba 26  años gobernando arbitrariamente a Venezuela, como si se tratara de una propiedad privada.  En ese momento, se cuenta que Gómez repudió el libro y no le entregó a González la retribución económica que se dice que le prometió, pues el filósofo, a pesar de que articuló un listado infinito de halagos al tirano, incurrió en algunas infidencias, como cuando, en pos de exaltar la hombría del general, comentó que este había engendrado 70 hijos en mujeres diferentes.  Al respecto, Mario Escobar Velásquez dice que: “Fernando tenía la virtud de no gustar con sus escritos a los poderosos, aunque en esta vez quería gustar  (...)  Muchos no entendimos jamás esa admiración por el déspota”.

A causa de la desaprobación del libro por parte de Gómez, se frustró el sueño que tenía entonces Fernando González de renunciar a la nacionalidad colombiana y hacerse venezolano.  Ese mismo año, González le escribiría a su suegro:  "A este asunto de mi nacionalidad nueva le pondré todas las leyes de la sociabilidad, para ver si logro vivir en Caracas el resto de mis días (...) tengo mucha vergüenza del pasaporte colombiano. (...) Lo que soy yo, no quiero ser colombiano ni un segundo, pues me parece que tengo un vestido cagado".  Después de que Gómez rechazó la lisonjería desbordada de González, el filósofo declaró su reconciliación con Colombia.  Sin embargo, para entonces ya se había ganado la animadversión de muchos de sus compatriotas, como el doctor Eduardo Santos, gloria del Partido Liberal, quien publicó en El Tiempo un artículo condenando la traición de González a la nación colombiana y su “abominable” exaltación de una dictadura asesina y coactiva.  González le respondió al doctor Santos con una carta en la cual, despectivamente, lo tildó de “indio”.

A pesar del rechazo general que suscitó su libro, Fernando González siguió considerando su elogio al dictador como la mayor de sus creaciones.  En relación con esto, escribiría: “Mi mejor libro es Don Mirócletes (..)  Mi mejor libro, eso sí, después de Mi Compadre”.  

En la actualidad, el pueblo paisa ha perdonado a González y este, que veneraba una dictadura de derecha, ha devenido ícono, paradójicamente, de los representantes de la izquierda.

Ahora lo único que falta es que los grupos izquierdistas respondan a esta columna ¡lanzándose en discursos a favor de la extrema derecha!

Punto aparte:  Ya que hablamos de Juan Vicente Gómez, vale la pena comentar que, según diversos estudiosos, este tirano venezolano, a pesar de ser de no ser “socialista”, bien podría ser comparado con Hugo Chávez, el demente gobernante actual de su país, si tenemos en cuenta entre otros factores los siguientes: 

-         Los dos adolecieron de precaria educación y se reconocen por su mentalidad rural y la ordinariez de sus gustos, especialmente Gómez, quien a duras penas sabía leer y escribir.

-         Ambos dictadores militares han utilizado a Bolívar como estandarte, cada uno desde su extremo ideológico.  Como recuerda Rolando Monterrosa, Gómez era tan bolivariano, que llegó hasta falsear su fecha de nacimiento para que coincidiera con la del Libertador.  Dice el salvadoreño Monterrosa que: “Todos los actos del gobierno de Gómez, entre los cuales se contaron asesinatos, torturas, encarcelamientos y ejecuciones sumarias de sus opositores, estuvieron enmarcados por discursos inspirados en el pensamiento bolivariano”.  

-         Al igual que Chávez, Gómez persiguió ferozmente a sus contradictores, hasta acallarlos (mediante prisión, exilio forzado y asesinato), y cerró los medios de comunicación que no le eran afectos.

-         Ambos han utilizado la riqueza petrolera de su país para comprar su permanencia indefinida en el poder, y las familias de los dos se lucraron abusivamente de esta abundancia.  En el caso de Gómez, después de su muerte, su inmensa fortuna, por decisión confiscatoria del Congreso, pasó en su totalidad al patrimonio de Venezuela.  Pero este expolio, con seguridad, seguirá excavando con los Chávez.

 

 

 

Compartir este post

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo

Comentarios