Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación

  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
  • El blog de Sergio Esteban Vélez
  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
  • Contacto

Visitas

contador de visitas

Búsqueda

El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

3 enero 2010 7 03 /01 /enero /2010 11:07


SERGIO ESTEBAN VÉLEZ
El Mundo, 8 de julio de 2009


Además de haber sido un artista de vanguardia, uno de los más meritorios gestores culturales de nuestra patria y el crítico de Arte más importante en toda la historia de Antioquia, Leonel Estrada también es poeta. 
Y Estrada ha demostrado la misma excelencia en todos sus múltiples campos de trabajo.  Prueba de su calidad poética han sido los numerosos comentarios positivos de grandes escritores, como Ernesto Cardenal, quien hizo el prólogo de su primer poemario, y el hecho de que su obra haya sido laureada en concursos tales como el Premio Mundial de Poesía Mística “Fernando Rielo” (España).
Tengo el inmenso honor de ser amigo suyo y de su esposa, María Helena Uribe de Estrada (una de las mejores escritoras de Antioquia y máxima estudiosa de Fernando González), desde que yo era un niño, en 1998, cuando ellos se unieron a mi causa por crear la Academia Antioqueña de Letras. 
Hoy, después del encanto de sus “Logografismos”, Leonel nos entrega “Retrato antiguo”, publicado hace un par de meses.  A pesar de que le insistí mucho en que yo gozaría igual leyendo la versión digital del libro y no era necesario que me enviara un ejemplar impreso (dados los altos costos del envío hasta Norteamérica, donde me encuentro), él se empeñó en hacérmelo llegar.   Y le agradezco sobremanera ese gesto, pues, en verdad, vale la pena sentarse a leerlo y apreciar su bella edición en papel de lujo.
La calidad de este libro da hasta para que haya sido exaltada por el crítico Alberto Aguirre, siempre implacable, conocido por su franca habilidad para desarmar vanidades.  En el prólogo de la obra, Aguirre logra llegar a la esencia de estos poemas, cuando escribe que la poesía de Estrada “De gran calidad, del hombre actual, eso es lo que representa... encuentra lo lírico en lo elemental, en lo simple, en los materiales cotidianos, en las cosas que se ven todos los días, y así se logra, por el lirismo de lo simple, una honda emoción, una calidad poética que exige del lector una previa labor de limpieza”.  Y no podría ser de otro modo, pues estas son las mismas preceptivas que Estrada ha seguido en su tarea en las Artes Plásticas.
En esta ocasión, la inspiración de Estrada se dirige hacia la ausencia, hacia el angustioso vacío que dejan en nosotros los seres amados que se van para no volver.  Así, comparte con el lector las sensaciones que esas partidas definitivas han dejado en él.  En el libro, se pueden ver las fotos de aquellos familiares a quienes se dirige el cántico moderno de Estrada, quien, por lo demás, no pierde en ningún momento la sensibilidad metafísica que lo ha caracterizado.  Sin embargo, el tema es tan trascendental y de tan profundo dolor para el autor, que no hay trazos del exquisito sentido del humor del que ha hecho gala, tanto en su obra como en la vida cotidiana, desde los tiempos mágicos de sus heroicas bienales.
En mi concepto, el libro entero podría resumirse en el siguiente extracto: “Bajo tierra están/ mi padre, los abuelos y bisabuelos/ ya sus cuerpos están envueltos por raíces/ ya ellos mismos son raíces/ mis raíces y también mis árboles./  Cada vez que tengo frío/ me siento a recibir los finos rayos/ de este frondoso y exclusivo bosque”.
Sólo resta sumarnos a la siguiente conclusión de Alberto Aguirre: “Le cabe a Leonel Estrada -y qué responsabilidad- el título de poeta.  Es esa su verdadera insignia, la más honda, la radical, la que define su existencia”.
Punto aparte:  Ya son varias las ocasiones en las que el columnista de EL MUNDO Luis Fernando Múnera ha respondido a artículos míos exponiendo argumentos contrarios.  Algunas de las columnas mías que él ha controvertido son “Un nominativo que es un improperio” y “50 nombres para el Teatro” y, más recientemente, “Traición a Fernando González” y “A pesar de los hechos”.
Un lector me ha escrito comentándome que, según él, las reacciones del doctor Múnera se deberían a alguna suerte de “ojeriza” contra mí.   Ya que es posible que haya otras personas que piensen eso mismo, he considerado que, en pos de la verdad y la concordia, es preciso que escriba esta nota aclarando que mi relación con el columnista Múnera (hasta el momento epistolar) ha sido sumamente amable y cálida.  De modo que no quisiera que se pensara que sus réplicas a mis columnas son motivadas por algo más que divergencias ideológicas. 
Prueba de lo respetuoso y gentil que ha sido el doctor Luis Fernando conmigo es el siguiente fragmento de un mensaje que este me envió, no hace mucho: “Siempre leo cuanto escrito suyo encuentro.  Y lo admiro mucho, tanto por la obra cultural que ha realizado usted con sus trabajos artísticos como por las notas siempre instructivas y bien documentadas que publica en su columna de EL MUNDO.   Recorto y guardo todos sus escritos. Lo felicito y le agradezco como ciudadano sus aportes en bien de la cultura” . 
Yo a él también lo admiro y reconozco su formidable labor como ingeniero y como estudioso de nuestra historia.   Espero que no queden dudas.


http://www.elmundo.com/sitio/noticia_detalle.php?idcuerpo=1&dscuerpo=Sección
A&idseccion=3&dsseccion=Opinión&idnoticia=121294&imagen=&vl=1&r=buscador.php

 

 

Compartir este post

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo

Comentarios