Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación

  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
  • El blog de Sergio Esteban Vélez
  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
  • Contacto

Visitas

contador de visitas

Búsqueda

El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

2 agosto 2009 7 02 /08 /agosto /2009 13:11

 

Este nuevo libro recuenta los hechos subrepticios que llevaron a la desmembración de nuestro país, en 1903

 

                                                     José Jaramillo Alzate, Sergio Esteban Vélez, Darío Ruiz
                                                     Gómez y José Alvear Sanín.  Medellín, 2008



 SERGIO ESTEBAN VÈLEZ

 El Mundo, 19 de octubre de 2008 

El columnista de EL MUNDO, José Alvear Sanín, sondea los factores de la crisis que desencadenó para Colombia la pérdida definitiva del Istmo de Panamá

 "Los espectros de Panamá” es la más reciente publicación del editor y escritor José Alvear Sanín.  En esta obra, “recuerda el inicuo despojo que privó a Colombia de su territorio estratégicamente más valioso por su posición privilegiada dentro de las principales rutas del comercio mundial”.


Su inquietud por el tema, según comenta Alvear, nació de una conversación con su amigo, el expresidente Alfonso López Michelsen, apasionado de este asunto, quien cuestionaba a cuánto equivaldría, en términos actuales, la indemnización que Colombia recibió  tras “el zarpazo gringo”.


El autor se dedicó, entonces, a leer, analizar y comparar la bibliografía existente sobre este polémico asunto histórico, y de allí surgió este libro, en el cual Alvear, famoso por “no tragar entero”, reproduce sus conclusiones acerca de los actos corruptos que se disimularon en aquel entonces y de la injusticia con la cual, según el autor, el presidente Marroquín pasó a la Historia.


El libro, bellamente editado por Alvear-Editor trae, además, ilustraciones de los principales hechos y personajes clave en aquellos sucesos.

 
 ¿Por qué es importante, después de 106 años, retomar el tema de la pérdida de Panamá?

 El pasado es muy importante y no hay ningún tema que no merezca ser analizado.  Es conveniente mirar esta historia para darnos cuenta de lo que habríamos podido ser si no hubiéramos perdido a Panamá.  Perdimos el 8% de nuestro territorio y aproximadamente el 9% de nuestra población, una posición clave geoestratégica en el mundo y una influencia que habría podido ser grande en el comercio mundial.  

  
Algunos dicen que si Panamá no se hubiera independizado, no habría pasado de ser una provincia abandonada, como el Chocó…

 Eso nadie lo sabe, pero probablemente habría seguido siendo una provincia muy importante de Colombia y en ningún caso habría estado peor que la Costa Atlántica Colombiana, que tiene apreciable actividad económica. 

El atraso de Colombia en 1903 era muy grande, pero aun habiendo perdido a Panamá, Colombia se ha desarrollado prodigiosamente.  Si no hubiéramos perdido a Panamá, seguramente el progreso de Colombia habría sido mucho mayor en todo sentido.

 
¿Si no se hubiera desatado la intempestiva independencia de Panamá, cómo cree que habría avanzado la construcción del Canal?

 Yo no creo que Panamá se hubiera independizado nunca: simplemente pasó de ser una provincia de Colombia, a un enclave colonial de los Estados Unidos, una república títere.  Hizo muy mal negocio.  Puede ser que eso haya traído prosperidad a algunas personas de las clases adineradas de ese país, pero el pueblo panameño no ha tenido mayor participación en esa riqueza.   A unos pocos kilómetros de la ciudad de Panamá, que es muy bonita y muy moderna, usted se encuentra un país mucho más atrasado que Colombia.  

 
Los panameños argumentan que nunca fueron colombianos, pues en los mapas iniciales de las colonias
españolas, Panamá no pertenecía a la Nueva Granada…

 Eso es un argumento a posteriori, sin importancia.  Todos nuestros países eran parte de la Monarquía Española y, cuando sobrevino la Independencia, los panameños decidieron unirse a Colombia.  En ese momento, ellos no tenían ninguna identidad nacional.

 
Entre los textos en los que usted se basó para esta investigación, destaca el libro “Historia crítica del atraco yanqui mal llamado en Colombia La Pérdida de Panamá y en Panamá, nuestra independencia de Colombia, del prohombre panameño Òscar Terán…

 Ese es un libro infortunadamente muy poco conocido.  Terán no es un prohombre panameño, sino colombiano, porque aunque él nunca dejó de vivir en Panamá, nunca dejó de ser colombiano.  Y, desde su punto de vista colombiano, escribió un libro monumental, de más de 600 páginas, en que demuestra, punto por punto, todas las maquinaciones y todos los chanchullos que condujeron a la denominada independencia de Panamá, que es un atraco. 

Lo más interesante es que, en el año 2003, un joven panameño, Ovidio

Díaz-Espino, hizo una investigación sobre esa independencia, desde los archivos del Morgan Bank, en el cual él trabajaba.  Allá, descubrió todas las componendas y enjuagues que Terán había revelado 75 años antes. 

La lectura de estos dos libros produce una admirable concordancia entre ambas investigaciones: la del colombiano fiel a su república, y la del panameño que descubre todos los engaños y mentiras que se han tejido en Panamá, desde 1903, para justificar lo que ocurrió y para disimular el origen de las fortunas de los prohombres panameños, de aquellos que vendieron el Canal de Panamá por unas pocas monedas, y sobre las cuales edificaron fortunas muy grandes.

 
Estas investigaciones aseguran, además, que los ocho “padres de Panamá”, fueron “comprados” por los Estados Unidos…

 Evidentemente, estos señores recibieron una paga y, además, se apoderaron de la tesorería panameña.  Esas ocho familias han gobernado a Panamá y la han explotado, como una cleptocracia hereditaria que sólo ha estado separada del poder durante los gobiernos igualmente inicuos de Torrijos y de Noriega. 

La suerte de Panamá ha sido muy triste.  Si Colombia ha sido un país con problemas graves de corrupción, Panamá siempre ha sido una cueva de ladrones y un nido de contrabandistas.

 
Usted, en su libro, deja muy mal parado a don Miguel Antonio Caro y deja ver que, indirectamente, el anhelo infinito de poder de éste, dio como resultado la crisis nacional que produjo la pérdida de Panamá…

 Admiro mucho a Caro pero discrepo de muchas de sus actuaciones, Caro tenía un deseo eterno de reelección y trató de regresar al poder por el atajo de la presidencia del anciano Sanclemente y del aparentemente desinteresado Marroquín, pero eso le falló, porque ambos ancianos se amañaron en el puesto y le voltearon la espalda. 

Se ha dicho que la oposición de Caro a la aprobación en el Senado del Tratado Herrán – Hay produjo la separación de Panamá, pero realmente esa decisión del Senado fue unánime cuando se conocieron las presiones inadmisibles de los Estados Unidos, que querían imponer sus condiciones a cambio de la concesión del Canal de Panamá, que fueron juzgadas por Colombia como compensaciones insuficientes.  El gobierno colombiano lo que buscó fue que los Estados Unidos ofrecieran una compensación mas razonable. Ellos ignoraban que el presidente Roosevelt estuviera dispuesto a desconocer los tratados suscritos entre Colombia y los Estados Unidos sobre la integridad territorial, y a ignorar la Ley Spooner, que los obligaba a construir el canal por Nicaragua si no podía entenderse con Colombia. 

En nuestro país ha habido una lamentable equivocación, pues se ha insinuado permanentemente que Panamá se perdió por culpa del gobierno colombiano, pero Panamá se perdió fue por la decisión fría y deliberada del presidente Roosevelt.  Esto sería como culpar hoy al gobierno de Georgia, de la invasión rusa.  ¿Qué posibilidades tiene de oponerse el gobierno de un país atrasado y bien pobre, como era Colombia en ese entonces, a la voluntad imperial de un país próspero, importante y en pleno ascenso, como eran los Estados Unidos, en 1903?.  Esa fue una decisión imperial.

Pero, de todos modos, yo soy más radical. Creo que, si no se hubiera podido conseguir una negociación más favorable a Colombia, habría sido preferible que los gringos hubieran hecho el canal por Nicaragua, a que desmembraran nuestro territorio.


Usted compara, en su libro, el carácter del presidente Roosevelt y el del presidente Marroquín, y hace ver que las actitudes de don José Manuel no fueron tan inadecuadas como pretenden mostrarlas los historiadores…

Contra Marroquín se ha hecho una gavilla infame.  Él es un personaje lleno de contradicciones, pero hizo lo que pudo y, contrario a lo que se dice, no ignoraba lo que estaba en juego.  Él tenía ante sus ojos un extraordinario estudio, muy bien documentado, sobre el asunto del Canal, que había escrito su hijo Lorenzo.  Ese libro se llama “El Canal”, y siempre ha sido ignorado por los historiadores colombianos, incluyendo a Lemaitre, que disimula la conducta equivocada de Rafael Reyes en la crisis de Panamá.

 
¿Qué piensa de los rumores de entonces acerca de la corrupción del señor Marroquín y su familia?

Cuando Marroquín muere, en 1908, es llorado unánnimemente en Colombia, por su corrección y su vida limpia.  Las acusaciones contra Marroquín son, fundamentalmente, del general Pedro Nel Ospina y no parecen sólidas.  Yo respeto mucho a Ospina, que fue un gran presidente en su momento, pero su actitud con Marroquín es difícil de entender, tal vez desleal y contrasta mucho con la generosidad con que Marroquín lo perdona y le confía misiones de mucha importancia una vez se produce la separación de Panamá.


Hablemos de la importancia estratégica de la construcción del Canal, para las comunicaciones entre la Costa Este y la Oeste de los Estados Unidos…

El Canal era fundamental para la integración de los Estados Unidos como potencia económica. Por eso, ese país nunca fue ajeno al tema del Canal.  Primero construyeron el ferrocarril de Colón a Panamá, y luego el Canal, que fue siempre una prioridad para ellos.


Si el Liberalismo fue, según algunos, el que desencadenó La Guerra de los Mil Días, cuáles podrían ser las responsabilidades de ese partido en la crisis nacional que llevó a la pérdida de Panamá…

Cuando sobreviene la pérdida de Panamá, el Partido Liberal es solidario con el Gobierno.  Aunque no tuvo mucha influencia en las decisiones al respecto, lo grave es que la división liberal ocasionó la Guerra de los Mil Días: Uribe Uribe le impuso la guerra a la mayoría pacifista del partido, y de esa guerra resultó un debilitamiento terrible de Colombia en todos los órdenes, que facilitó el zarpazo de Roosevelt.


FRASE DESTACADA:


“Tras la pérdida de Panamá, la dignidad de Colombia exigía por lo menos romper relaciones con los Estados Unidos, pero ni siquiera de ese gesto fuimos capaces”.



EL AUTOR

HUMANISTA POLIFACÈTICO


Para la articulación de las problemáticas tratadas en este libro, Alvear se valió de los variados conocimientos que ha acopiado a lo largo de toda una vida. Es experto en Administración Pública, con estudios de Planeación Económica en la London School of Economics y la Universidad de Alcalá de Henares, y en Administración Educativa en la Universidad de Reading.   Proveniente de una familia reconocida por sus valores cívicos, incursionó en la actividad pública como jefe de Catastro, secretario general de la Alcaldía de Medellín, concejal de nuestra ciudad y miembro de las Juntas de Valorización y Planeación de la misma.  Siempre interesado en la Educación, ha sido director regional del Icetex y editor de textos didácticos.

Ha sido columnista de El Tiempo, El Colombiano y, desde hace más de15 años, de EL MUNDO.  Entre sus libros destaca “El Negocio del Metro” (Premio Diners de Periodismo Económico, 1991).

Es autor, además, del “Manual del Río Magdalena” y de una biografía del presidente Mariano Ospina Pérez.  Su monumental libro ”Transporte e Infraestructura en Colombia, 1492 - 2007” está listo para ser publicado por los Ministerios de Transporte y Cultura, en la Imprenta Nacional.  

 

 

Compartir este post

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Entrevistas
Comenta este artículo

Comentarios

RAMON ALBERTO MEJIA BOHORQUEZ 04/20/2015 01:48

JOSE - SALUDOS - QUIERO CONSEGUIR EL LIBRO - QUE COSTO TIENE - TELE 2547385