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  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
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  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
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El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

28 mayo 2009 4 28 /05 /mayo /2009 08:07

 

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ


 El Mundo, 2 de junio de 2008

 

El pasado sábado, el Teatro Pablo Tobón Uribe se llenó completamente.  Nadie quería perderse el concierto gratuito de tres importantes orquestas de Música Académica.

 

El pasado sábado, a las 4:00 pm., el público medellinense pudo gozar del regalo que constituyó el concierto que ejecutaron las orquestas Juvenil de las Américas, Sinfónica Nacional de Colombia y Juvenil e Infantil de la Red de Escuelas de Música de Medellín, con motivo de la trigésimo octava asamblea de la OEA. 

Los gestores y promotores culturales de la ciudad han repetido con frecuencia que no es correcto aseverar que la comunidad en general es indiferente a la cultura académica, sino que, mientras el acceso a espectáculos de alta cultura implique elevadas erogaciones de dinero, será muy difícil que el público masivo se decida a participar de estas manifestaciones.  Así, los asistentes habituales a las presentaciones de Ópera, Ballet y Música Clásica en la ciudad (a los cuales casi siempre hay que pagar para entrar) se han ido acostumbrando a que estas se desarrollen en auditorios medio vacíos.

El concierto del sábado, ofrecido por los ministerios de Relaciones Exteriores y de Cultura de Colombia y por la Alcaldía de Medellín, es la viva prueba de que la gente del común sí quiere acercarse, alimentarse y deleitarse con la Alta Cultura. 

A pesar de la temporada de fuertes lluvias y del cambio de escenario con sólo un día de anticipación (el concierto inicialmente se daría en la Plaza Botero), las butacas del Teatro Pablo Tobón Uribe no alcanzaron para acomodar a la multitud de personas que querían aprovechar la oportunidad de escuchar gratuitamente tres orquestas de tal calidad.  

Y la gente no sólo se arriesgó a asistir, a pesar de los negativos pronósticos del clima, sino que vibró y gozó con las interpretaciones de los ejecutantes, especialmente cuando comprobaron que la Música Popular podía “evolucionarse” y “depurarse” por medio de los recursos propios de la Música Académica.

“El Teatro Pablo Tobón Uribe sobrevive de lo que ingresa por la taquilla; por eso no podemos abrir libremente las puertas, pero cuando, como en este caso, el Estado asume su deber de subsidiar la entrada de la gente a este tipo de espectáculos de alta factura, es maravilloso ver que personas de todos los estratos, razas y edades puedan acceder a una sala tan buena como esta”, dice Cristina Restrepo, directora del teatro, acerca de la importancia de que el ente estatal cumpla con la responsabilidad de facilitar el acercamiento de la población a las manifestaciones culturales.  

Cuando le preguntamos si se estaba adelantando algún proceso para aprovechar la posición estratégica de esta sala en pos de convertirla en un auditorio libre y gratuito de espectáculos de Alta Cultura para toda la comunidad, la directora Restrepo nos respondió que están en conversaciones y buscando alianzas para que esto pueda darse, pues “el Estado debe ser consciente de su responsabilidad social frente a la Cultura y de que hay que abrir las puertas, para que mucha gente pueda acceder”.  “Cuando el Estado y la empresa privada hacen presencia en subsidiar espectáculos de calidad, estamos ganando todos”, concluye la directora.

La primera parte del concierto estuvo a cargo de la Orquesta Infantil y Juvenil de nuestra Red de Bandas y Escuelas de Música, la cual demostró desempeño sobresaliente en la ejecución de cinco obras.  Tres directores la condujeron: los maestros Alex Valencia, Wilder Corrales y Wilson Berrío.

Sorprendió que, entre las obras seleccionadas por los directores de esta orquesta, se hubieran incluido producciones de compositores europeos (Tachaikovsky y Suppe), pues, al ser este un evento de integración de las Américas, lo lógico y adecuado habría sido tocar solamente obras americanas o que, a pesar de no serlo, aludan al Nuevo Continente (como la Sinfonía del Nuevo Mundo, de Dvorák).  Las otras dos orquestas sí tuvieron presente este detalle y le brindaron al público únicamente obras de compositores de América.

La aplaudidísima presentación de la orquesta de nuestra Red de Bandas y Escuelas de Música es de gran significación en un evento de la magnitud de esta asamblea de la OEA, pues contribuye a cambiar la imagen de violencia y retraso que en el Exterior muchos tienen de Medellín, y la muestra como una ciudad culta y cosmopolita que está esforzándose por propiciar la paz y el cambio social a través del Arte, pues, como se ha dicho desde que el alcalde Sergio Naranjo Pérez, “contra viento y marea”, fundara la Red, en 1997: “Un niño que toque un violín jamás tocará un arma”.

En la segunda parte del concierto, una cuarentena de músicos de la Orquesta Juvenil de las Américas y un número similar de ejecutantes de nuestra Orquesta Sinfónica Nacional ofrendaron al auditorio siete obras de compositores americanos, bajo la batuta del maestro quebequense Jean-Pascal Hamelin. Para iniciar, se ofreció una explosiva mezcla entre los antiguo y lo moderno y las técnicas de Stravinsky y de Copland.

La primera obra fue una “Danza brasileña” del compositor M. Camargo, de ese país (quien, curiosamente, se hacía llamar así, pues no le gustaba su nombre de pila: Mozart Camargo Guarnieri, con el que lo bautizaron sus padres, que eran melómanos –su hermana se llamaba Rossinia-).

A continuación, se escuchó la “Pavana de Luis de Milán” (versión sinfónica 1), del compositor cubano - mexicano Orbón, quien fuera discípulo del estadounidense Aaron Copland. Esta obra, como su nombre lo indica, está basada en el español Luis de Milán (1500 – 1565).

Culminada esta interpretación, fue preciso hacer una pausa, para ubicar el piano, pues, por la estrechez del proscenio, este no se había instalado desde el comienzo.  Hizo su entrada, entonces, la joven y talentosa pianista brasileña Aline Rocha, quien, aunque a veces no podía ostentar gran expresividad (pero se le perdona, por su edad), se lució al tocar sin partitura y con perfecta técnica la deliciosa “Rhapsody in blue”, del estadounidense George Gershwin.

Posteriormente, se hizo una pausa, para retirar el piano, y se procedió a la ejecución de la sobrecogedora “Oblivion”, una de las exploraciones estilísticas del maestro argentino Astor Piazzolla.  Fungió como solista el joven oboísta colombiano Pablo Moreno, quien dejó muy en alto el nombre de nuestra patria.

Siguió la “Mediodía en el Llano”, del venezolano Antonio Estévez, pieza impresionista, a la manera de Debussy, que evoca los sonidos de la naturaleza en la Orinoquía y, cual pintura de ese estilo, recrea los cambios de la luz, los cuales pudieron “escucharse” muy claramente, gracias a la excelente acústica del teatro.

Y llegó el turno para la representación de Colombia, con la obra “Tumbaos”, del compositor Diego Vega, profesor de la Universidad Javeriana.   Esta pieza, compuesta por Vega, entre California y Colombia, en el verano del 2006, tiene aires de fanfarria y evocaciones de los “tumbaos” melódicos populares, especialmente del bembé (afro-cubano) y el olvidado merengue colombiano.  La obra, original y de factura impoluta es prenda de la excelencia del maestro Vega, quien estaba presente en el teatro.  ¡Lástima la escasa divulgación que ha tenido en nuestro medio!

La última obra programada fue “Bootlegger´s Tarantella”, del canadiense John Estacio.  En esta composición, puede apreciarse todo el fragor melódico que podría asociarse a los gánsters de los años veinte, alternado con el romántico y festivo ritmo de la Tarantella, danza típica siciliana.  Así, puede pasarse fácilmente de aires amorosos, a otros menos espirituales, en los que podrían vislumbrarse disparos y persecuciones de carros.

La orquesta remuneró los aplausos del público con un alegre encore: el Tico Tico brasileño, tan de moda en los años 40.

Y siguieron tantos aplausos, que a la orquesta no le quedó más remedio que entregarle al respetable otro encore, mucho más entrañable: la cumbia “Colombia tierra querida”, del maestro Lucho Bermúdez.  Ustedes podrán imaginarse el panorama del público eufórico, bailando y cantando esta obra tan de nuestro sentir, al compás de las palmas...

La gente salió feliz y los ejecutantes, mucho más, al sentir tal compenetración con el público. 

En nuestro “francés – paisa”, estuvimos hablando con el joven director invitado (J. P. Hamelin, quien normalmente desarrolla sus labores de dirección en Montreal y en Sherbrooke), que aseguró que estaba impresionado por la excelencia, sensibilidad y energía de nuestros músicos y calificó de “milagro” el proceso que adelanta nuestra Red de Bandas y Escuelas de Música, para que los niños de nuestra población en riesgo se encaminen por las sendas de la cultura.

En estos momentos, en los que se propende por la unión de los jóvenes de los países americanos para favorecer la integración de las naciones, es oportuno recordar que el compositor brasileño Heitor Villa-Lobos (quien llegó a reunir a 40.000 niños en un coro), decía que si él pudiera agrupar a los 40’000.000 de brasileños (que había en su tiempo) para cantar juntos durante sólo cinco minutos, ¡estaba seguro de que podría solucionar todos los graves problemas del país!

La segunda parte de este memorable concierto se repitió ayer, domingo, en el Teatro Metropolitano, para recibir a los ilustres delegados a la 38 asamblea de la OEA.

 

ORQUESTA JUVENIL DE LAS AMÉRICAS

LA INVITADA DE HONOR

 

A la altura de las mejores orquestas juveniles del mundo, la Orquesta Juvenil de las Américas (YOA, por sus siglas en inglés), fue fundada, en el 2001, por el Conservatorio de New England y Vision Inc.

Inspirada por el Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, es una organización sin ánimo de lucro con sedes en los Estados Unidos y en Venezuela.

Integrada por jóvenes músicos de 23 países de América, la orquesta, desde su gira inaugural (2002), ha realizado más de 100 conciertos, en más de 15 países, y se ha presentado en prestigiosos teatros y salas de conciertos del mundo, como el Teresa Carreño, de Caracas; el Colón de Buenos Aires; el Palacio de Bellas Artes, de Ciudad de México, y el John F. Kennedy Center, de Washington DC., junto a figuras invitadas de la talla de Plácido Domingo, Yo-Yo Ma, Lorin Maazel y Leonard Slatkin.

 

 

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Published by Sergio Esteban Vélez - en Artículos de Cultura
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