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  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
  • El blog de Sergio Esteban Vélez
  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
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17 mayo 2009 7 17 /05 /mayo /2009 07:36
El Mundo, 17 de Octubre de 2008

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

La semana pasada, EL MUNDO nos entrevistó: a la Primera Dama de la Nación, al Rector de Eafit, a la poeta Olga E. Mattei, a la directora Cecilia Espinosa y a este columnista, entre otros, para hablar acerca de la significación de Rocío Vélez de Piedrahita en el panorama de nuestra región, con motivo de la publicación de su nueva novela y del homenaje que se le rindió en la “Fiesta del Libro”, en el cual, el Alcalde de Medellín la condecoró con la Medalla “Porfirio Barba Jacob”, Categoría Plata (¿Qué le costaba darle la de Oro?).

En su entrevista, el ex ministro Juan Luis Mejía asegura que las novelas de doña Rocío “son muy importantes, pero han sido muy poco leídas”. 

¿Y cuáles son los motivos por los cuales su obra ha sido ignorada sistemáticamente, a través de los decenios?

Según escuché a la propia novelista, en un foro, en el 2004, los grandes obstáculos para la divulgación de sus producciones han sido “Ser mujer y ser burguesa”.

Sin embargo, es posible que estas razones no hayan sido los mayores inconvenientes para alcanzar reputación internacional como novelista.

El 90% de las principales mujeres de nuestras Artes han provenido de familias aristocráticas y eso no ha sido limitante para ascender a altos escaños.  En el campo de la Escritura, están, por ejemplo, Soledad Acosta de Samper, Sofía Ospina de Navarro, Isabel Lleras de Ospina (las dos anteriores hermanas de presidentes de Colombia) y Meira Delmar.  Incluso Laura Restrepo, a pesar de haber optado por la extrema izquierda, es una rica heredera.

Alguna vez, alguien me dijo que Ana Mercedes Hoyos y Maripaz Jaramillo habían logrado la gloria como pintoras, gracias al poder de sus millonarias familias... Pero, por más contactos y riqueza que se tengan, si no hay talento y calidad, no se puede llegar “a las altas ligas”.  Y ellas son las mayores mujeres de nuestra Plástica... 
 
En el caso de Vélez de Piedrahita, siempre tuvo todas las herramientas para el triunfo: además de su eterna pasión por la cultura, de su dedicación y fecundidad, de su personalidad segura y extrovertida y de su don de mando, el hecho de hacer parte de una de las familias más ricas y poderosas de Antioquia más que perjudicarla, podía haber sido de gran beneficio. 

Su abuelo paterno, Lucrecio Vélez, era de Bello, donde comenzó a cosechar una fortuna que sería muy grande.  Su abuela materna, Ana Mejía, en 1942, cuando ya era viuda y el patrimonio familiar se había dividido, aparecía como la tercera persona más rica de Medellín.  Sus tías se casaron todas con millonarios, dueños de las mayores textileras y haciendas del país, y con ministros, embajadores, alcaldes de Medellín…
Ha contado además con la simpatía del Conservatismo Antioqueño.  Su marido fue senador laureanista, y, si sabemos que doña Rocío tiene puesto de honor en los afectos del ex presidente Belisario Betancur, todopoderoso jefe de la Cultura en Colombia, ¿por qué esto no se ha traducido en un empujón para la propulsión de su obra literaria?  No podemos olvidar que Betancur la nombró ¡Comisionada de Paz!  

Hace casi 50 años, cuando se le pronosticaba un fulgurante futuro literario, publicó su primer libro, con sus propios medios. Posteriormente, fue apoyada por la Editorial Bedout, de la cual eran copropietarios los primos de su marido. Pero, a pesar de tantos contactos y de que en su obra pueden apreciarse altas dosis de ingenio, de fina humorística y de investigación, sus libros nunca han sido impresos por las grandes editoriales de Iberoamérica y no se han dado a conocer en otros países, donde no cuenta para nada el poder económico y social que un autor pueda tener en Colombia. 

En una ocasión, un venerable profesor de la Universidad de Antioquia, refiriéndose a este caso, aseveró: “Es que la gente prefiere leer al Carrasquilla original”.
   
Aunque una de sus novelas fue finalista en el premio Nadal de España, nunca se publicó en ese país.  Ningún esfuerzo ha valido para que su obra pueda ser considerada como más que un valor local y trascienda más allá del círculo medellinense.  Las ediciones de sus últimos libros no han pasado de los 500 ó 1.000 ejemplares. ¿Habrá que achacarle esto al centralismo bogotano?

Nadie podrá decir que, por ser mujer y por ser “de alta sociedad” no pudo ser reconocida en el exterior, ya que otra escritora antioqueña de su generación, Olga Elena Mattei, sí lo alcanzó, pues además de su decena de premios en Colombia y de publicar libros con ediciones de hasta 50.000 ejemplares, su obra ha tenido amplia divulgación internacional: premios en España, Centroamérica y Estados Unidos; condecoraciones y publicaciones en París y en Nueva York; inclusión en innumerables diccionarios internacionales; presentaciones y ponencias en las principales salas y en las ferias del libro de ciudades como Madrid, Berlín, Frankfurt, Hamburgo, Edimburgo, Washington, Chicago, Toronto, Ottawa, San Francisco, Los Ángeles, México y otras 20 ciudades de América Latina…
¿Alguien conoce, entonces, el motivo de la mala suerte de la obra de doña Rocío?

 

 


http://www.elmundo.com/sitio/noticia_detalle.php?idcuerpo=1&dscuerpo=Sección%20A&idseccion=3&dsseccion=Opinión&idnoticia=98274&imagen=&vl=1&r=buscador.php&idedicion=1150

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Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
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