Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación

  • : El blog de Sergio Esteban Vélez
  • El blog de Sergio Esteban Vélez
  • : En este sitio, la cultura es protagonista. Se puede apreciar lo mejor del arte y de la literatura colombiana, a través de entrevistas a sus mayores representantes y de más de un centenar de artículos sobre el trabajo de los mismos. También hay un espacio para la Historia, la Política y la Lingüística, además de una compilación de la obra poética que el autor ha desarrollado desde su niñez, cuando ya publicaba libros y era admirado en su país como "el Niño Poeta".
  • Contacto

Visitas

contador de visitas

Búsqueda

El color según los maestros

Guerra, Padura y Manet

17 mayo 2009 7 17 /05 /mayo /2009 07:21
El Mundo, 28 de Agosto de 2008

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

En su más reciente columna sobre el enfrentamiento entre la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín, el ex senador Raúl Tamayo Gaviria, antes de mandar al Alcalde a que mejor “se tome uno doble”, manifiesta su sospecha de que el señor Salazar, por no ser oriundo de Antioquia, habría estado de acuerdo con las agresiones de su secretario de Cultura Ciudadana contra importantes íconos de nuestro departamento, como Epifanio Mejía y Montecristo. Eso nunca lo sabremos.

Y lo más probable es que tampoco sepamos si Melguizo era consciente de que con esa metida de pata estaba agudizando aún más el distanciamiento con la Gobernación. ¿Cómo se le ocurre al Secretario de Cultura de Medellín denigrar públicamente del tío predilecto de la “mano derecha” del Gobernador de Antioquia?

Con el doctor Jesús Alfonso Jaramillo Zuluaga, secretario privado del Gobernador y, por años, alma del Equipo Colombia, ha ocurrido que, a pesar de que ha sido un gentleman que ha descollado por su brillante trayectoria como líder cívico y cultural (ha sido, por decenios, el motor de Quirama), y como autorizado jurisconsulto y ejecutivo gerencial, muchos lo identifican más como “el sobrino de Montecristo”. Lógicamente, es injusto que, en nuestra parroquial villa, este parentesco sea mayor motivo de fama que una carrera ascendente de tanta excelencia. Pero así somos acá...

¿Habrá meditado Melguizo en que, cuando volvió a ofender la memoria del principal humorista antioqueño de todos los tiempos, estaba, al mismo tiempo, zahiriendo a la familia de este artista y muy especialmente a uno de los personajes de mayor influencia en el Gobierno Departamental?

Poniéndome en los zapatos de la gente de la Gobernación, pensaría que, lógicamente, si a mi mejor amigo le atacaran la familia injustamente, yo también me sentiría agredido.

Imaginen si, en algún momento, algún secretario departamental aludiera a la condena a un año de prisión del hermano de Fajardo... ¡No dudo que provocaría una furibunda reacción de los señores del Municipio!

Pero, contrario al hermano de Fajardo, Montecristo (“el Más Grande”, como lo designó “Cantinflas”) nunca cometió delito alguno... y Epifanio Mejía, mucho menos: su único pecado fue enloquecer de amor por nuestra tierra. Los antioqueños, que sentimos que, más que Colombia, Antioquia es nuestra patria, entonamos el himno antioqueño a todo pulmón, con toda la fuerza y orgullo que jamás podría producirnos alguna otra melodía. ¡Hay que ver al presidente Uribe sintiéndolo, con la mano en el corazón! ¡Y al maestro Botero dejándose llevar por esas notas de libertad! Al igual que todos los demás grandes de Antioquia, que se han inspirado en su corajudo mensaje. Para que ahora venga Melguizo a decir que nuestro himno, nuestro mayor símbolo, es sinónimo de incivilización...

Lógicamente, su nivel cultural (ni siquiera es capaz de distinguir entre “Cultura” y “Cultura Ciudadana”) apenas le da para pensar que sería mejor nombrar por decreto como himno alguna de las estruendosas “canciones”, esas sí violentas, de los grupos de su muy amado Festival Altavoz.

Pero, llegando a este tema, ¿qué podemos esperar de un secretario de Cultura que destina una buena tajada de los recursos de ese estamento a patrocinar, como mayores representaciones de nuestras Artes, al ensordecedor Altavoz y a un “Festival de Poesía” que es señalado por los conocedores de ser uno de los últimos reductos del comunismo extremo?

En otras ocasiones, criticamos el hecho de que la administración Fajardo no tuviera ni idea de lo que era cultura... ¿Qué tal defender como “obra de Arte” el adefesio de las pirámides de la Oriental? ¿Y la agonía en que quedaron las entidades promotoras de la auténtica Alta Cultura, como la Ópera y el Ballet? Ni siquiera se han salvado de tal orfandad el Teatro Pablo Tobón Uribe y Medellín Cultural. Y así, dando millonadas para el rap, el reguetón y la música de despecho, como lo más elevado de nuestra humanística, atacan a Montecristo “por inculto”.

Esta no es la primera ocasión en que Melguizo utiliza la Feria de las Flores para propósitos extracurriculares. El año pasado, al finalizar el Desfile de Silleteros, el secretario, en uso de funciones públicas, aprovechó que las cámaras lo seguían para hacer abierto proselitismo al señor Salazar y reconocer públicamente que, renunciaba en ese momento a la Secretaría, pues, desde hacía varios meses, estaba planeando irse a trabajar en la campaña de ese candidato...

El “maestro” Echandía aseguró que este era un país de cafres. Y, hablando de la Feria, una de las pocas excepciones a la ordinariez que en ella imperó fue la exposición de “Orquídeas, Pájaros y Flores”, ¿Y creen que la flamante “Secretaría de Cultura Ciudadana” dio un centavo para apoyarla? ¡Ni uno!

 

 


http://www.elmundo.com/sitio/noticia_detalle.php?idcuerpo=1&dscuerpo=Sección%20A&idseccion=3&dsseccion=Opinión&idnoticia=93810&imagen=&vl=1&r=buscador.php&idedicion=1099

Compartir este post

Repost 0
Published by Sergio Esteban Vélez - en Columnas de Opinión
Comenta este artículo

Comentarios